viernes, 31 de julio de 2015

Teñida y segura

Daba igual 8 que 80, así que entró en la futería por la puerta de carga, que más dá, nadie se atrevería a decirle una palabra más alta que otra, yo me tronchaba, es como si con su compañía todo estuviera permitido, me daban ganas de derribar una farola y mirar a los municipales, sería digno de escuchar que pudieran decirme, ella seguiría pintando los ladrillos de colores

Los bomberos de la mesa de al lado la miraron al sentarse, quedarse sin trabajo estaba crudo, era capaz de ahogar el fuego más intenso con un solo paso, que quieres que te diga, yo me pongo en el lado opuesto, encendería el tronco más pintado, y hoy que llueve, me reafirmo en lo dicho
 
Otra? y no se atrevía a tratar el tema de que el coche lo llevaba yo, tras la tercera, y con un sol que torraba los carbones, nos fuimos del lugar, que se la va a hacer, menos mal que no teníamos hambre, si llego a tener que elaborar un poco más la comida, me suspenden los de masterchef, una vergüenza