jueves, 20 de agosto de 2015

Nada claro, de nada

Nada volverá a ser lo mismo "Ojalá" me contestó, sus expectativas a la balanza con las mías,como un huevo y una castaña "tío, estás muy mal de la cabeza", y algo debo decir a su favor, tiene razón, y gracias a ella.

No es un reproche, es un agradecimiento. Destapó mi voluntad, el querer y tener, La cara de tonto dura hasta que dejas de tenerla.
 
De madrugada mostró lagrimas de espanto, palabras celosas del aire que movía, y antagonía con ella misma, yo eso no lo supe entender.

No he vuelto a comprender un solo segundo de su sonrisa, de su calma, de sus ganas de ahogarme, en ninguna de ellas, en ningún momento con alguna, tan fácil es complicarlo a su lado, que todo en otras manos deja huellas, otras huellas

lunes, 17 de agosto de 2015

Entremés y en sábado

Si buscas una situación curiosa, tengo una: con el pelo recogido en un peleado moñete, se acercó a la barra pidiéndo un vaso de agua al camarero, éste giró la cabeza dejándo las ultimas palabras frente a otra de las chicas que atendía tras la madera, el resultado fué de casi dos vasos de agua, el que le dió la chica morena, y el que pretendía acercarle el caballero de cuello juguetón; contado por ella, mientras apenas parpadea, es toda una experiencia.

La mugre no dejaba libre una sola esquila del local, el jerez apenas alguna copa vacía en las mesas, y los ojos alemanes de aquel chaval de unos 8 años... , sin descaro alguno, puedo asegurarlo, los gestos de Sara, que con una enorme sonrisa tronó algo así como: "el próximo más flojito, que termino haciendo el salto del tigre".


Un buen rato después, y tras debatir las repetitivas y oscuras telas de la abuela y admirar (al menos yo) los dedales, sevillanas e imanes de una tienda de souvenirs, volvimos a casa en bus como un par de almohadas hechas un cuatro en el cajón del armario, es más, no he podido evitar escribir: "Si buscas una situación curiosa, tengo una..........."