jueves, 27 de febrero de 2020

Sumo router

Un momento de indecisión en el que de haber estado en otro lugar, habría terminado con las manos llenas mirando al techo, pensando mucho y bien, equivocado de todas todas, pero con razones importantes.

Alguna vez se desbordó la arena, y con alegría, y sin ganas, y con muchos y´s más, sin motivo para tener que recogerla.

En el suelo acaba todo, las cosas que se caen, las que están a punto por ahí las verás, las que uno amasa cuando debe salir corriendo, y las miradas desveladas, esas siempre hacia el suelo.

Míra hacia arriba, hacia el cielo, no me lo indicó nadie, fué todo pose para nada, porque por la tarde no me sale nada, al oscurecer me escondo un poco, y al contrario casi siempre acierto.

miércoles, 26 de febrero de 2020

Gramática y conversación

Con sus gestos y sus burlas, con sus lágrimas y razones, expandió un poco más todo lo que debería saber.

Impaciencia entre las piernas, pero por frío, no por apetito carnal.

Paciencia, sonrisa y lenguaje sin necesidad de reventar ningún hígado, razones sin jaqueca y el lado contrario como algo interesante.

En este mismo instante no sé hasta donde, pero si de qué manera, y precisamente ahora que se me vá olvidando el rencor, te lo agradezco.

lunes, 24 de febrero de 2020

Con poco vista

Por poco previsor perdí lo poco que hice en mi último trance, si no recuerdo mal, venía la trama por la camarera de la cola de caballo capaz de llevar en una mesa camilla los aperitivos, las jarras de cerveza y los vermús, un full equip, todo en uno.

Aceitunas? se me escapó una carcajada, dos veces esa misma tarde me las pusieron como tapa, se lo expliqué y con una sonrisa respondió: "patatas fritas, aunque seguro que también te las pusieron antes".

El vermú era del mismo centro de Moscú, así que la patatas fritas no cumplieron la expectativa al llamarlas "tapa", y disfrazar el picor que me llegaba desde la garganta hasta el estómago.

Habría sido un buen día para embriagarse, emborracharse, quedarse en blanco, para perderse que nadie te contesta, que como siempre el mundo sigue adelante sin explicación, sin remedio nunca dejas de estar  rodeado por todo eso que no te apetece nada que te apriete un brazo, que te acaricie un dedo.


domingo, 23 de febrero de 2020

PDLPC

Qué bonito, el sol de media mañana hacía de las suyas sobre  los primeros bostezos bajo los toldos de los bares que estaban abiertos.

Despreocupación en el pecho, alegria en la cabeza, música y destino de domingo.

Hoy veré a alguien que entonó una de mis frases favoritas: "quiero entender aunque solo sea un poquito de algo", buscando sentido a todo, nada sigue la lógica, la mía para ser justo, resquicios mohosos que no llevan a sentido ni ventana donde poner el ojo.

El sol y la muchedumbre como terapia, la luz y el jolgorio despistándome aún más, y la palabra, aliada aburrida en el pelotón que la frente y los ojos montan contra mi, el día menos esperado esto cambia y escribo lo contrario.



viernes, 21 de febrero de 2020

Válgame

Hola... y el saludo de simple pasó a raquítico, que miserable, ¿porqué tener atenciones de otros sin la suya, ¿porqué escuchar mierdas y chorreos con buena cara cuando todo lo suyo no le cuesta el gesto, ¿es posible hilar fino y bien?

Montado en el vagón, pensando que bastaba, y no era así, aguantaría hasta la próxima atropellado por botellas, calles frías y sábanas lisas, lisas del todo, ¿se te fué la cabeza la vez aquella que no sabías que pasaba?

Si, se le fué, apoyó el codo en algún lado, y no es mucho de soportar codos a nadie, hizo lo que nadie hace, y debe seguir ocurriendo, (madre mía)

jueves, 20 de febrero de 2020

Sin llegar a cargante, pero casi

Miré hacia el mismo lado, juntaba algo alejado un par de puntos que no daban solución a nada, sin ninguna clase de empuje o inercia se marchó encima de una ceja distraída.

Le faltaba un marco que lo adornara todo, fino y discreto, fino por el grosor, discreto por el volúmen, que fuera dentro sin gritar.

Tenia ya ganas de escribir desatino, en verdad que lo fué, con cara de asombro y brazos cruzados sobre el pecho, el resto de ocasiones si se extrañó fué por lo leve y falta de tensión en la boca, me lo garantizó.


miércoles, 19 de febrero de 2020

19 de febrero

Empezó la noche como una más de todas aquellas, una barra, una botella y cuatro personas, cada una con sus razones, motivaciones y espirales de conversación y emoción.

En apenas diez minutos estaba desgranada la manera en la que poder vestirse en apenas un par de días, o el lugar donde pasar esos momentos de abstracto disfrute al margen de todos los que allí compartiamos algo.

Las ganas de volver a verla, la inercia del vagón, o el reto lanzado, se quedó en las escaleras mecánicas...¿de subida o bajada?

Al alba a la hora que sea

Qué miedo y que vértigo, no era buena señal imaginarlo o verlo venir; encontrármelo ha sido mezclar rabia con preguntas y respuestas, apoyo, asombro, poner el hombro.
Dormir poco no tiene que ver con perder el tiempo entre quejidos, lá ilusión se come la cordura, y bien, a que hemos venido, ¿a dejarlo pasar todo a cualquier precio?, no hombre, no, ¡que llegue la borrasca!

domingo, 16 de febrero de 2020

Al color de no pender

Me trató muy mal, así que se hace difícil entender porque esa fijación en no dejarla de lado. 

Un poco de claridad, las gafas limpias y la cabeza despejada sacan una carcajada burlona y despegada hacia aquella sábana arrugada y mal llevada por los vaivenes del patio de vecinos.

Por cada palabra, por cada gesto y en todos los escenarios, deja de venir, ni la recuerdo ni la añoro, una puñalada sobre otra es lo más estúpido, ponerse zancadillas es absurdo, cáete si así debe ser, y comprueba si las suelas y los cordones pintan bien, o lo llenan todo de borrones. 

viernes, 14 de febrero de 2020

No sé porqué

Lo solté porque la inquietud y el desquiciamiento me tenían los huesos carcomíos, y necesitaba que me correspondiera, algo bonito habría estado bien.

Pues no, no lo hubo, con una sonrisa muy blanca, muy grande, me explicó que las cosas son como son porque cada uno es como es, y cada quien es cada cual, maldito Serrat.

Casi no la oí decir "pues no sé porqué", tampoco veía su cara, así que me quedé más o menos como ella, en parte satisfecho y en parte sorprendido.

Las seis de la tarde animaron mas bien poco el taburete vacío a la derecha, el de la izquierda también lo estaba. Las doce de la noche seguían los pasos de las seis, por el estilo, sin pistas, sin el punto morado de su pecho.

Pasaba la estación, las hojas secas me cubrían los pies, y seguía esperando alguna puntada, por mucho que doliera, siempre despega una buena respuesta como coartada, díta sea. Tiempo, que cabrón, siempre se ríe de mi, a la cara, sin complejos, con ventaja y con razón.

Aquí lo que pesa es lo que pasa, y lo que pesa es lo que sucede siempre que busco una carantoña, lo termina compensando con una mano tapando su boca cuando una frase le resulta abochornadora.

jueves, 13 de febrero de 2020

Baliza

Encender la luz por la mañana, es necesario para que todo comience de la mejor manera posible, así evitamos subir al autobús con una persiana entre los dientes.

Los imprevistos haciendo honor a su nombre, van a su manera,  sin avisar, habitualmente de improviso, los hace deliciosos y antipáticos, la ocasión y el desenlace darán pie a una consideración u otra.

Trataremos de relacionar todo lo anterior; la luz en el camino y el imparable y nunca conocido destino.

Muy bien, se encendió una luz que referenció la mayoría de mis pasos desde aquel momento, un agujero espacio-temporal que puso un paréntesis entre todo lo que me afecta y yo mismo, el consejo profesional al respecto recomienda calma y química comprimida; como si no estuviera ya lo suficientemente al borde. Por otro lado el sentido común apartó la primera opción y puso un poco de calma en todo esto, un poco de calma a modo de cinco minutos, justitos más bien.

Quiero recordar la calle Barceló, como apenas logré llegar al final, desorientado y con poca conciencia, seducido, siguiendo la luz.

Para el final, un pulsador, el que apaga la luz, es muy recomendable estar preparado y elegir uno mismo el momento, en manos ajenas y de otro discurrir, el drama y los demonios están servidos y rebién repartidos por el pasillo.      

miércoles, 12 de febrero de 2020

Eres tú?

La calle presentaba el mejor aspecto que podía para que no la tuvieran en cuenta, las maneras que aquellos dos pasados se gastaban deprimía al más aguerrido decorador de escaparates.
De vez en cuando un vistazo atrás por si acaso vete a saber si alguien pudiera caer desmayado y hubiera un riesgo real de que se alejaran sus labios.
Fué una especie de hueca responsabilidad repartida a cada uno por turnos, en  instantes en los que se hacía necesario respirar, o tener en cuenta alguna otra cosa que se encontrara a menos de un palmo de distancia.
7 minutos de margen y al margen de todo aquello, otra cosa que no fuera volver atrás, pensar en lo que había pasado con una buena referencia, cómo sonreía tratando de entender si debia escapar pero dejandose enredar, o llegar a algún sitio con el mientras tanto como dato importante.


martes, 11 de febrero de 2020

Na más que yá

Llegamos hasta aquí para cargarnos lo que hubiera por delante, y sobre aviso, eh, nada de improvisos, al oidíto.
Entretanto, subíme al metro cuando debí hacerlo al autobús, señal inequívoca de que las cosas no cambian, varía la manera en que las miro.

domingo, 9 de febrero de 2020

Creo que eso no tiene remedio

Entra en juego una nueva incógnita, esa que nadie debería mirar demasiado, hace unos días el borrador era cagante en la distancia, las mesas cojas no le gusta a nadie, ¿y aún así uno se mete a carpintero o albañil?

No me quiero quedar con el absurdo silencio justo en cada franca palabra importante, importante o sincera, no sé, no me atrevo a romperlo, los giros se me escapan si no son de frente, algunas palabras se quedan entre la camiseta y las manos que me despistan.

Aliento: "desde luego que mi idea no era estar contándote esto aquí, ahora, aquí". 

Bueno, hola, hola, y todo empieza a ser como debería, entendemos que las interrupciones no cuentan, y tomamos como interrupciones... ¿todo eso sobra?, que aún sin quererlo se nos cuela, pero... haremos que no ha contado... necesito ganar tiempo.

¿Quien se puede permitir vivir en el vagón de una montaña rusa? por iniciativa propia y sin pedirlo, nadie, pero claro, los embistes, valles, picos, son ahora casi un automatismo, y no encuentro un buen antepecho.

Que fácil es ser valiente un rato, y por contra cuanto apura ser uno mismo, limitan las circunstancias al individuo mucho para lo fácil que es tomar decisiones, elegir y escoger camino, en fin pilarín, seguiremos limando.
  


jueves, 6 de febrero de 2020

Fideos no, ensalada

Propuso un café, y siendo fiel a la ciencia ficción, me parecía mucho mejor un copazo, está comprobado que lo uno espabila, y lo lo otro anestesia, 

martes, 4 de febrero de 2020

Ginger, ringer

Anduvo con jaqueca, y también andó danzando para arriba y para abajo, se lavó las manos y muy lejos de extrañarme, lo aprecié.
Amenizaba el jabón con los bolsillos del pantalón, esos que derrapan en los taburetes brasileños, y llevan calcetines de esquimal.
No tuve que extrañar como anda por el pasillo debido a que volvió a mi pasillo por esas cosas de la vida, y dejó el almíbar de la noche anterior en caldo soso.
Cuando aparece, las consecuencias para lo que no tiene importancia son espantosas, y es que míras así para atrás, y te toca los cojones, pero malas son.
Si que me afectó no darme por aludido y se llevó mi espalda, un rato se la quedó, y se la vá quedando, y monta performances, en alguna salgo yo.

lunes, 3 de febrero de 2020

A las 20:00?

Me reía porque al fin y al cabo son anécdotas, por mucho que me jorobe.
A toro pasado dá lo mismo por lo menos un kilo, me considero afortunado porque quisiera terminar mis frases.

domingo, 2 de febrero de 2020

Andrómeda

El gesto más sincero por parte de la persona menos esperada se dió en el peor momento, me desinfló y me sacó de la sala, como el disolvente a la pintura, como la nada a cualquier cosa.

Para esa situación no me quedaron balas, no tuve que mover la mano a la cartuchera porque la piel ya se me deshacía.

Me desanimó durante el camino de vuelta no saber que hacer con la poca luz que reflejaban la calle, la del día me ciega, y hasta ahí y de esa manera lo entendí siempre.

Justo ahora la ilusión del pasado viernes se cuela por las rendijas como el aire en la corriente, se queda en hasta luego, en el chocolate con leche que nunca puede con el cacao al 90, en tener que explicar con cara de asombro.

No era el día, no estaba predispuesto a perder, a encajar, es como si todo lo que he tenido que enderezar fuera de alambre y costara muy poco quebrarlo.

Volcàrselo todo es injusto, no es merecible para nadie, pero habría sido bonito.