martes, 29 de diciembre de 2020

Que será

Con las desgracias consecuentes al tiempo, que queréis que adorne hijos de puta, llevamos pendientes todos los besos que no dimos y quisimos, aaaaamigo, haberlos dado, poca solución al problema.

Algún escape con solución a la etiqueta de una botella, a la mirada en la distancia, a la justificación que nadie puede dar. 

Se me escapó amigos, que  más os puedo contar.

lunes, 28 de diciembre de 2020

Pintando, pensando

Sobre colores pastosos, al óleo, así me habría gustado quedarme dormido.

En orden a un espeso grumo de pintura que se queda y tarda en secarse, y a la postre cada uno determina si es necesario espesar la mezcla o mojar las acuarelas.

No tengo un punto de vista desde el que mirar porque nada pasa, nada cambia, de verdad. Sigue el tiempo parado con el paso de los días, siento que al subir la esquina se queda la estación de metro igual de vacía.

Cada noche los pinceles brochas y espátulas hacen como que si, pero faltan ideas, concentración, noche y horas sobre las que derramar un poco de sueño reparador que den algún tipo de respuesta, cada gama una duda, y cada brochazo un nuevo sentimiento.     

lunes, 21 de diciembre de 2020

Que ilusión, todo sorprendentemente bien para el año tan raro que ha sido

De acuerdo en que no todas las hojas son iguales, ni las huellas, ni los corchos de las botellas, ni la esperanza de cada uno, menudo atrevimiento.

Me quedo con las buenas intenciones, con los gestos y respuestas que a razón de "que ilusión" te llenan el día, me da lo mismo la época del año y el momento, de verdad que si.

sábado, 19 de diciembre de 2020

Vamos, deberiamos

Que prefiera lo que elijo frente a lo que hay en los puestos, es escandaloso, si, los puestos no son nada seductores, y girarme en plano a mirar a otro lado, venenoso.

Chico, esto porqué es, ¿qué necesitas, qué te ocurre?, pues amigos míos, los míos son los mejores, os lo aseguro, pero nunca nadie me lo preguntó, en los peores instantes, se filtra el miedo por telepatía y se cuela hasta la goma de los calcetines, a mi me pasa igual.

Durante sextercios de noches insomnes soñé con algo, los cuadrantes, más concretos ellos aunque sea por el nombre, dejaron sólo sueño y más ganas de dormir.

Hace ya  mucho el amor de plástico y las noches sin control, los consejos a borde y pie de barra no sirven ahora de nada, nada de senos de regalo pendientes de aprobación tras atrevimiento y copa.

Pido lo que no puede ser y estaba a los pies del autobús que esa noche nos llevó a lo que solo a uno sintió maravilloso, imposible incluso a día de hoy.      

lunes, 14 de diciembre de 2020

Hoy a con y

Se pone difícil plasmar lo que sea cuando el contacto está limitado por uno mismo.

La frontera está tan lejos como que los que quiero no tienen nada de mi.

No estamos muertos, ya, y la cajera del hiper ya me dijo: no pierda el respeto, pero tampoco el miedo; joder, lo clavó.

Que no entiendan el título de este post viene a que elegí las palabras impares de una frase, y a que si anteponemos la fantasía, vale casi todo.  

viernes, 20 de noviembre de 2020

Arbonabuse

Lanzada va una flecha disparada, si debo rimar, marcha afilada y la diana de destino debido a los impactos, ablandada.

Fuera de bobadas y asuntos sin sentido, podría contar unas cuantas, justo ahora si no se trata de despejar la incógnita, la dejamos en el mismo sitio y vamos justo a otro asunto. Escribir con sentido y siguiendo algún tipo de hilo, se me antoja difícil porque si escupes o vomitas, sale como sale, sin estilo ni gusto.

Que nadie ni ninguno se enfade, la caja es grande y capaz de afectar a cualquiera, deberíamos ser capaces de leer, entender y debatir, nos falta y a mi el primero, capacidad de asimilación en condiciones adversas.

Es posible que al tenerlo todo rápido y en casa, nuestra capacidad crítica se limite al salón y el mundo sea demasiado grande para transigir.

Quedaba medio de todo, marrón, negro, azul, da igual el color, quedaba mi parte en fracción a medias, como la vez en la que me miró como pidiendo explicaciones por un beso, sin intención de volver, de arrojármelo, labios fríos y vuelta a casa, caza, al  momento.

martes, 17 de noviembre de 2020

La razón de la razón a entender

Marcó la diferencia porque pidió ayuda en un momento muy jodido, a un extraño, a mi.

Lo que le dije quedó con su cara entre mis manos, desde ese momento no dejo de escapárseme de entre los dedos.

La películas, las canciones de amor, ni las comparaciones dieron ninguna clase de consuelo, fue tan suave que ni disfrazando lo que sentía dejo ningún rastro. 

Rocking in, Jumping in

Se me acabó, que atropello, no hay derecho, ¿pero que es esto?

Al fin un par de botes de pintura dejaron todo claro empapando el papel, ya era hora, por el momento.

La cocina me atropella, los cazos y las sartenes, me invaden. Todo lo demás también, tom, tom, tom... suena lejos, más de lo que piensas, si, mira que cuesta.

Empiezo a entender que hay que leer un par de veces lo que escriben los demás, interpretar los deslices, las interpretaciones.

Más cómodo que nunca desearía compartir este cojín con otro culo, con el tuyo, es una lástima, el tuyo llega tarde.

Esta la recogí un tiempo después de darme cuenta de que algo me faltaba, nadie me lo podía dar, seguro, abrázame, pero esto no está en tus manos, se escapa a todo lo que sabes, grita, olvida, cerca, lejos, ahora da lo mismo.

Para mi, no valdrá nada, no habrá telón que cierre esto, comparar a un hallazgo que grita por la transparente vía de otro amor, no hay nada que hacer.

Cuando quieras puedes preguntarle a la cajera morena, lo sabe todo.

jueves, 12 de noviembre de 2020

Ecohorizonte y otro día más

Me costaba muchísimo meter en la misma bolsa de basura los restos del día a día y los jodidos envases de plástico tanto de bebidas como de limpiadores y detergentes, un problema en aquel momento más orientado al espacio y la resignación que a tratar bien el aire, el suelo o el mar, tan lejos de uno que no supone una preocupación. 

Esa fue la razón por la que empecé a reciclar, nada de conciencia ni de respeto al entorno, mi intención navegaba hacia ser práctico y no descuajeringar todo de camino al cubo gris con tapa naranja.

La vergüenza algunas noches al ver tres cubos cerca del portal y sólo una bolsa en mis manos, me empujó a separar también el papel y el cristal, dadas las circunstancias, no me venía nada mal darme un paseo de vez en cuando a los contenedores de la esquina.

No se trata de beber la cerveza a morro en el grifo del barril, debería ser tan fácil como poner la lata en la bolsa correspondiente, hablar de un futuro verde, sostenible y posible, es esto último, posible.

(Texto publicado en el nº 6 del magazine "ventanas abiertas: Cuidando el planeta, nos cuidamos todos"

martes, 10 de noviembre de 2020

Con febrero

Hablamos de muslos y pétalos rosas de color, de situaciones, soledades, libros y de la casa alquilada a las afueras. Nada cuadra ahora, cierto es que algo antes tampoco ajustaba.

Sencilla al hilar y complicada algunas veces, nos pasa a todos, esos comentarios no nos ayudan, ellas así, ellos asáo.

El margen para la mutua ansiedad y la dureza que viene casi sin querer a buscarla, sinceridad la llamé para disfrazarla.

Todo llegará y seremos libres, este frío que nos congela desde abajo será comentario cara a cara con la cara casi tapada. Pensaremos sin importancia que pasó una vez más lo que queríamos y tan poco costó que al volver a quererlo, tuviera un precio más alto de lo que confesamos. 

domingo, 8 de noviembre de 2020

Malas costumbres

Castañuelas y al fin un espacio donde dejar todo lo que me sobra, que sencillo ahora que lo veo, no parecía tan claro un instante atrás, que suerte, se aparecía más simple.

Manejar todo esto no es tan fácil como parece, al final y al empezar vienen todas esas cosas que se deberían haber quedado un par de meses atrás, y si no somos perfectos....que le vamos a hacer.

Parece que el teclado no responde como quería, salen malas costumbres, pulsa una vez más el insomnio y el recuerdo a calmarse, a no dejar estar esas bienvenidas con sonrisas que entonces lo suponían todo. 

Déjate, aquel poyete no supone nada, o a menos lo creo, y ya no pretendo tu sonrisa al verme, se queda en negativo, y lo negro y blanco así en plataforma inútil.... no abre camino a ningún sitio.  

Tan tarde y tanto tiempo, está todo oscuro, y lleva mucho tiempo, no podría darle valor salvo cuando se entrega todo... y la otra ventana se cierra. WtC, que ilu me hizo haberlo escuchado contigo, Ciao bella. 

Última y de víspera

Y ni morderse la lengua para no hablar, clavarse los dientes donde ya no se puede, descarnado este propósito de seguir adelante con algo en la mano, con algo sujeto que no es ni mucho menos aquello.

Este relato viene a cuento de todo lo que queda bajo la alfombra, en oposición a todo ese molesto polvo que sobrevuela todo el día el salón, la avenida, los armarios y los frascos de formol.

Lo dijo ella: "siempre vuelves", sin embargo, cubriendo los párrafos se extiende la tela que un poco culpable se pega a las ingenuas patas que creían haberlo dejado ya dormido, que sencillo y simple.

Nunca por sencillas las cosas y los días te dan un momento libre, deberías mirar un poquito hacia atrás. No hace daño, lo arreglaría todo.... igual.

sábado, 7 de noviembre de 2020

El desvío

La variante diaria que arrastra el suelo desde las costuras de las sábanas hasta el marco ensolecido de la puerta del baño. Me lo llevo subido en las legañas quejumbrosas por el "menuda mierda" que me tomo cada mañana con medio litro de agua para calmar a mi maldita sangre, que se espesa y no es capaz de diluirte.

En una madrugada, costumbre algo poco llevadera en los días que van pasando, las ruedas de los coches distraen una ene de una efe, y una deriva de la otra, en algunos nombres es así, no creo que se merezca ninguna otra mención, fin.

Estoy poco acostumbrado a que me den las gracias, estas últimas fechas encuentro entre tanto hijo de puta unas gracias sinceras, de verdad de verdad de verdad, y me emociona volver a confiar, es muy difícil con las piernas encogidas en una sábana.

Una vez más de madrugada las cuerdas de la guitarra que toca me da la señal, encontré la manera de hacer zigzag fuera de este tiovivo entre mis paredes, de la intransigencia más allá de la puerta del portal, dos pasos más allá no seremos capaces de, de, de qué?

viernes, 6 de noviembre de 2020

A ese título, menudo escándalo

Humo de colores, como esta ninguna otra cosa, desvaneciéndose entre las calles, ¿y que me dices de los flecos de la chaqueta volando hacia donde lleve la corriente?, el aire. 

Un, dos, tres, se te mueve el flequillo, sonríes esperando un bollo que explote, hey, que zambombazo!

Me ponen en un anuncio y soy incapaz aquí en occidente de encontrarme, tecnología aparte, acerté, falló la anilla, incomprensible.

Se me echa la luz de la ventana encima, y la uña por la cuerda de la guitarra. Los cajones y sus cepos no me dejan dormir en paz, antiprogramando, tic, tac, batería y pegadizos estribillos.

Redoble, vientos y una acústica que debería ser la envidia en los mejores días de los peores momentos.

Menudo disgusto, la demanda no hizo más que sacudir el pescado congelado y los vapores que al cerrar la puerta dejaron esa peste habitual de los vecinos del piso de abajo. Que agudo todo.

Carrión, costumbre y panorama

 Me  levanto, pero solo un poco, se podría decir que me muevo.

¿A que le meto una patada?

Los muebles son míos, la casa de alquiler, todo lo demás está por ganar.

El coche lo vendí, las visitas a mi amante y entusiasta melena del levante se quedaron por un par de temporadas esperando con los botones abrochados.

Que suerte que cuando no era así su escote se agitaba bajo mi mirada, la saliva y la inspección no era cuadrada, se escapaba a los ojos de los demás en otra habitación, desde luego que esconderse no fue una opción delante de todo el mundo.

Pasó por una última vez muy discreta hasta media tarde, llegando a ese momento y pasando el autobús no puedo recitar palabra porque su boca me lo impedía.

Tu, tú, tu, túm, a base de bajos muy bajos, de miradas a los ojos, al mismo centro, con muy mala leche, de la peor, de la que deja la salida de un restaurante vegetariano con ganas de carne.

Y debería pensar (madre mía) y no poner obstáculos, pero sus pantalones y forma de mirarme en el pasillo lo ponen difícil, que decir de sus piernas ausentes de tela, fue bárbaro aquel viaje en taxi.

Sin respiración, me dejó sin respiración, aquella noche y algo más tarde con la maleta en la estación.

Me sobran 3/4os

Todos los días van desordenados, en ellos no están tus brazos, me sobran tres cuartos.

Velando la ventana al paso de la furgoneta que bien temprano irá a no se dónde, me quedo en cualquier lado.

Clavo los ojos en el techo, lanzo mis calcetines a mirar por la ventana, dormir con los remos fríos, no es lo mismo.

Cuatro grandes bloques cargo en mis espaldas, cuatro grandes y sinceras verdades, añado pimentón, lo demás lo aparco, me siguen sobrando tres cuartos.

sábado, 24 de octubre de 2020

Del día después

Dulce como la cuerda calma en la guitarra, como la esquina de la cocina.

Gozaba presumido en la ventana de la terraza, del limón quedaba la cáscara, el zumo me lo bebí.

Los agudos aires de las trompetas que tratan de levantar algo que anda por algún lado, percusión y todo una locura por entender, todo está bien siempre que tenga sentido, así que nada llaga ni llega a ningún lado, si nada tiene sentido, que me cuelguen por querer algo con un poco de aquello, vamos y venimos.

Que quieres, se cierra todo esto justo en el  momento en el que te marchas, lo notaba antes, pero como daba igual, terminaba por notar que debía dejar un poco más para que volviera aquello, en algún momento, sin pensarlo, pero no, así desde lego que no. Justo como y donde no lo esperaba.

Ahora a cantar, con lo que sé que llega, expectativas y alguna que otra cosa que no tiene nada que ver con nada, adelante.

Sonó seco, como una semilla tostada cuando la pisas con las prisas. Nada más.   

Vaso, arrugada y apaga

Mira: la solución (temporal, claro) es blanca como fue, como su piel, pálida y fría como fueron sus carreras al correr a mirar aquello, sus escuchas y sus respuestas.

Otra réplica y solución oscura como su pelo negro, a contramano de todo lo anterior, pestañas y mirada, aureolas desde luego que no, vientre tampoco. Poco recuerdo de todo aquello porque luz no teníamos para recordarlo con algo de claridad. Con un poco de luz tampoco estaba demasiado claro.

El amor es así, y los momentos íntimos lo quisieron de aquella manera, ¿hacia que lado?, eso está en cada espalda, en cada hombro y en esa mirada que se queda o se difama.

Bonito más mal trago por no dar buen sorbo, hacia fuera; no lo sé, dulce o amargo dependiendo de algo que no supe ni ahora se, coño con la criatura, claro que es mía la desviación, de nadie más.

Queda transparente por mirarlo en un vaso o al expirar tras fumar, en nada para ti, en todo para mi cortina a medio bajar. Es tarde y el pelo tapa cada posibilidad de verlo claro, el pelo o lo que se ponga por delante, podría ser cualquier cosa, por ser, será.

miércoles, 14 de octubre de 2020

Bajo y agudo ese collage

No es la lata a la que le das una patada, esquivas, o terminas dejando en una papelera, 

¿Y no es lo más bonito que has visto?

Si, después de oír que lo dijera, escenario y palabras justas, todo en el mismo sitio, justo frente a mi, allí.

Esta vez gana todo lo demás, si lo hacemos bien, no hay nada que perder.

Tanta mierda y tanto tiempo perdido donde no debía, para encontrar la respuesta donde nunca lo habría figurado.

¿Seguiría esa ruta?, sigue uno moviéndose por donde váyase a saber que los baches y las piedras dejan seguir, violines, teclas y voces animosas a dar aliento, cómo no dejarse llevar.

domingo, 11 de octubre de 2020

Propio y extraño

No está en los mapas, ni en la música. 

No se encuentra en ninguna cuenta atrás, será imposible tratar de encontrar rebañadura alguna si por verídico, cierto o efectivo lo damos, allí desde luego que no.

No lleva camisetas ceñidas, los últimos años de aquella década no supusieron una costumbre con la ropa holgada, perdemos muchos metros y distancia, ¿ganamos algo?, si se indaga racionalmente, es bebida de marca blanca, viento de última hora.

Sin embargo, igualmente, no lo encuentras, te halla, sabe donde estás, un momento de liberación lo invoca.

Como acto verdadero no hay más que dejar los días pasar, y como resultado; espero que todo vaya bien, y que lo que no sabemos donde se encuentra o como va; se quede como está.     

sábado, 3 de octubre de 2020

Abrazo evaporado

Érase que hey, las diferencias y los hechos satisfacen a cada momento de diferente manera y aparecen cuando un asiento se queda vacío.

¿Por qué no? porque si, porque no lo sé, se me vienen encima los cambios, taparse los ojos para poder dormir, o con la mente clara salir por piernas ante la dicha y los engranajes de otro que te mira.

Suave, océano o cielo, reflejo de algo que Sant Ana me cuenta entre timbales y trompetas, baile suave y bárbaro con dos cuerdas agudas.

Déjame sin respiración, róbame los pasos, pon sobre la mesa algo que puedan pellizcar las ganas perdidas entre días de dejar pasar y mezclar con agua para equilibrar cuatro muros a tener huevos.

No queda nada, recita con la boca pequeña un par de frases sin acento, destaca y marca el porqué. 

Se retira la espalda de la columna, donde apoyado, casi tirado... alguna vez lo miró. Desde donde surgieron la mayoría de las frases que dieron pie a conversaciones, besos, frases bizcas y amarres a agarraderas de autobús.

miércoles, 30 de septiembre de 2020

Sentado a una

No recuerdo haber dejado reflejada de ninguna manera una marca, ni seguir una especie de olimpiada o yincana para recoger pistas o llegar a alguna frontera imaginaria de soluciones claras y efervescentes.

Tapan a los ojos creativos una maraña negra de flecos, mechones de pelo negro sobre el cuello de camino a las sábanas. Un camino larguísimo, con la noche entera espabilada, antes mirando, ahora sin poder ver.

Marcho y olvido cubrir la boca, me levanto entre sillas vacías y además de muy poco aumento, no dura pared en el camino, y más duro aún mirar de espaldas el suelo con la mano por cualquier muro.

viernes, 25 de septiembre de 2020

Aunque la circunstancia se matiza

Entre farola y farola, también por los huecos de las ramas y a través de las hojas, sopla la falta de tiempo y cae el sol, la prisa, las suelas. El ajetreo diario no se lo lleva más rápido, y el humo aunque raudo, nada que ver con el agarre y la memoria, el tiempo veloz y todo tan despacio.

Aplausos y niños con pantalones cortos, seguridad bajo las ramas y el brillo del sol, varios mecheros en la bolsa por si acaso, y ninguna intención de encender cualquiera de ellos. Azul en blanco, y blanco reluciente en azul celeste, por mirarlo y seguir con el cuello torcido nada cambia, azul y blanco.

Paladar y algo de calor para sacar brillo al adoquín en el que tropecé, verde como los ojos del muchacho, del vestido, de verla un par de semáforos más allá al final de la espera, ésta última nublada y la anterior acabada, ni más ni menos que colofón desparramado a lo largo de mi deseo.

Aunque lo leyó más de tres veces para no conseguir entenderlo, por días y meses sentí lo mismo, fregando los restos sin guantes se resquebrajaron las arrugas de mis dedos, fuera tensión en las manos, en las cejas, quedan vacíos los días y se llenan los aljibes de agua fría, con temor, si, todo pasa.

jueves, 17 de septiembre de 2020

Abuso de no poder

Al tratar de cerrar la puerta y poner un primer paso fuera de casa, vienen cantidades increíbles de estímulos, pensamientos, manías y tonterías que nunca creí que pudiera llegar a procesar entre el portazo y el tintineo de las llaves cayendo en el bolsillo con cremallera de mi bolsa.

Dentro de la bolsa, el cuaderno, más que arrugado, acostumbrado al maltrato y a la tinta.

Menos arrugado, el estómago, algo menos desde que pasó a mirarlo todo desde la cornisa más alta a la que pudo subir, no se alisa, pero se acojona con el vértigo.  

No entiendo cómo esto te pasa a ti, no se cómo has llegado a mirarte en esa luna tan rasa para arreglarte el pelo, es difícil valorar como funcionan las cosas cuando en todo momento cualquiera va y se frota las manos.

La palabra problema es algo relativo, sólo ver lleno el indicador de tinta de mi rotulador, se convierte en solución. 

No tenía mucho donde elegir, todo eran garabatos y listas de la compra, ah si, también encontré una guía de proceso inconsciente de escritura que me hizo Lorraine, a fuerza de mirar y leer, salió algo que escribir, gracias por dejarte llevar en una mesa mojada (los posavasos los aparté de muy mala manera para tener sitio).

martes, 15 de septiembre de 2020

Exisurrealismo & rutinas de verdad o de mentira

Una vez más sin ruta y sin una sola pista en la suela de ninguna de las zapatillas, que no suene triste, al contrario, abre una serie infinita de posibilidades.

Para no olvidar, escribo, y para no perder la costumbre, camino y supongo cada vez un poco más. No puedo generalizar, pero casi todo pasó a ser una especie de añadido en el que el amasijo de ausencias, idas y venidas, convirtieron cada línea en aguda y pesada cura.

Entre hueco y hueco, quicio y cerradura, se colaban, claro, y no en forma de sol radiante sino de comentarios inútiles. Los de ese tipo grande y bonachón que anda sin llegar, que sale sin partir, y si parte no es el bacalao, ni siquiera lo que debe.

La lógica y taras con su margen para pensar y dar margen al tiempo no dejan de insultar necesidades de primera fila.

Lo que antes tachaba y como borrones se me quedaba en las mangas, conviene en insistir a los ojos que miraba fijamente sin paz por no poder oír como habla, como se expresa, ahora las piedras de los bordes del camino no soportan el tacto del cartón, aún y con todo eso una de ellas apuesta por la filosofía.

Vamos por algo pesado, me han propuesto moverme hace un rato, pero pensando en lo rápido que hacía todo y las prisas que tenía un momento antes elegí justo el centro de la calzada, parecía lo más seguro.

Terreno llano tamizando vetas, me despreocupo por torcerme el tobillo, hoy tomé precauciones y cambié de calzado.

He sacado alguna piedra del zapato, es lo menos tras salir a la calle para dar de si la horma, la suela, y si tengo margen y ganas; la caña y el punto de vista.

(Texto publicado en la recopilación de los mejores textos presentados al V Certamen Internacional de Relato Corto La Esfera

jueves, 3 de septiembre de 2020

Zapateado

Tacón-punta, punta-tacón, durante mucho más tiempo del que tengo para contar, pasé de babor a estribor y viceversa, algunos entenderán mejor picado-contrapicado, al contrario vale igual.

Una gran suerte que los pies que me calzan, lo hacen bien y en su justa talla; hubo noches toledanas, suelas que desearía no haber visto y tapas que nunca olvidaré.

Si algo se me queda corto, podría ser el tacón, asunto poco importante que compenso con mucho empeine, en mi mundo es muy importante según qué arte, qué ante, la piel y el baile, !ah, el baile!.

(Texto publicado en el nº 4 del magazine "Ventanas abiertas": Rutas internas y paisajes poéticos".

martes, 1 de septiembre de 2020

Las comas o las dejas

Las comas, unas se escapan, otras sobran y las que parecía controladas se revuelven y se marchan allí donde quedarse sin respiración, donde nunca se te habría ocurrido que ponerlas sería una buena idea.

Hoy me encontré muy de cerca a una coma, sin preguntarle nada, me dejó mucho en lo que pensar. En un primer momento entendí pedirle perdón por la masacre hecha hasta el momento.. pero no, no necesitó disculpas, aprecié que lo que le hacía falta era una nueva palabra tras la que poner pausa.

No podía esperar más a que me diera razón para pulsar, así que a ello puse mis dedos y mis creídas perdidas ganas.

¿Cuantas comas debe tener la gran muralla China?

¡Pero veamos, no seas idiota, escribe y déjate de dudas imposibles...!  ¿Cuantos huesos van en un saco roto, o con remiendos, o con dos parches?, ¡trata de arrancarlo, y no pongas en la mesa más problemas!

domingo, 23 de agosto de 2020

Vamos

Primero lo que debe quedar y luego lo que continúa, no hay una balanza que valore lo que permanece y lo que falta.

Lo que se conserva por no hacer sangre, se va olvidando en el arcén y con el vaivén de lo que vá y lo que viene, es fácil soltarlo y muy complicado tenerlo guardado sin que se escape y pueda abrir alguna grieta. 
Se va cerrando poco a poco.

Lo que falta, eso es otra guerra, perdida entre lo que pasó y pudo ser, inevitable y luz verde en el cajón de lo posible en un luego que no es abarcar ni hacer, tampoco real, lo que quedó nos lo llevamos, y poco más que hacer.

martes, 18 de agosto de 2020

Jardines e interiores

Era oscuro y ya bastante noche, ni un solo calle por el ruido, todo dejó de tener sentido. Esto último lo escribí al derecho porque dejaba en evidencia el propio maltrato a latigazos.

Después de ese punto no hubo razón para quejarse, nadie paseaba ni los escaparates brillaban o reflejaban chispas ingeniosas, se quedó el rebuscado y rugoso ladrillo esperando el sol y sombra del día siguiente.

Armé como pude, y me costó mucho más que bastante el desafío de una jornada completa, silencio, duda, y espera desesperada con respeto al respetable.

Al fin de cara con fideos solubles en el armario y gambas tiesas en el congelador, la casa llena de voces y frases para todos los gustos, no pudimos desperdiciar las servilletas por falta de papel, tampoco dejé de pensar en cuánto duraría aquello.

La almohada doblada me empujó al salón, y las cosas sobre la mesa de nuevo a la almohada, todo dejó de tener sentido. Esto último lo escribí como salió porque dejaba salir un soberbio e inesperado delirio.

viernes, 31 de julio de 2020

Surcos de la arada

Expectativa cero, una gran sonrisa y desde luego que apreturas horarias olvidadas, teníamos una batería de preguntas nada convencional y respuestas de ademases direcciones y propuestas en todos los sentidos.

Temática, índole y duración de todos los planetas, no se puede poner límite ni cortar el aire, aún más improbable será achicar las opiniones. Con la mente abierta la sencillez y la sinceridad no ofrecieron dudas a los pasos sobre cualquier baldosa, en cualquier dirección.

Se quedan cortas las calles y pequeños los asientos, las anchas avenidas se ofrecen si lo que prima (hace falta/se necesita) es mirar unos ojos parlantes y sinceros.

A veces faltan palabras, la luz quiere llevarnos o darnos algo y nos ubicamos lejos del último lugar donde pudimos mirar el borde de un vaso con algo de sentido.
Desafío los bordes de este cuarto con las cejas encarnadas y las uñas hundidas en profundos pliegues, por lo pronto el rencor no cicatriza, habría sido para dejarlo y reírnos un tiempo antes.

Retiré de la mesilla un soplo de resaca enroscada en mis oídos, todo lo que llevaba encima lo quería en otro cuello, con un gemido que nunca escuché ni ya podré sentir cerca, explicarlo es una tragedia.
La pelea fué tranquila y por una vez no medité durante un rato en ninguna de tus cosas, fué soberbio no tenerte rondando por la casa, que la cuerda se desgarrara y desaparecieras unos instantes.

Tanto escribir y añadir paja cuando lo que de verdad se agradece es un pedazo de papel en blanco para no volver a recordarte.

Por otro momento me senté de la misma manera tras pasar por el mismo sitio. La hora es la misma, no pasó nada y así será, tomaré nota y guardaré el cuaderno al marcar un último punto.

domingo, 26 de julio de 2020

Epinálogo

Aberrante y estratosférico:

Lo primero se vé venir para una situación más bien fea.
La segunda sólo fué una manera de provocar que algo como esto ocurriera.

Olvida lo que sabes y piensas que se plantea como correcto, escribe, dibuja, besa, grita, ríe a carcajadas, dibuja corazones en los ladrillos de los bares.

Realizón

Que difícil, pero que difícil. No es más que saber lo bueno que uno necesita, lo más conveniente, hay dientes de cremallera que la cierran sin pellizcos.

En otro plano los intentos de suicidio se suceden, engranajes, puntos y convenciones que no funcionan por mucho que deban.

La razón no responde a los sentimientos, y la voluntad se clava las uñas, niega o asiente sin sentido. En el peor de los casos, llamado el peor de ellos, el más común: correr lejos del más confortable de los refugios.

Llevarse la contraria es sensato, discutir y replantear se sienta a la mesa con las letras de lo absurdo, te llama ilógico sin ningún tipo de rubor ante el más pintado.

Se presenta alterada la manera de plantear un momento como este. 

Letras inconscientes post ink

En la mesa del fondo, alejado de todo por la higiene y seguridad de la humanidad: papeles, tachaduras y cosas blandas por contar. Las pestañas, las manos y los hombros entre otras.

Su ausencia se normaliza sin llegar a realizarse, a convertirse en algo efectivo.
Hace horas comprendí (si, ya) que con los ojos empañados no se puede seguir, cruzar un semáforo así es una mierda.
Complica pensar y es embarullado vivir con libertad, con libertad de seguir sin una pieza, ¿es eso lo que ocurre de verdad?.

Con cada pensamiento íntegramente en algunos y casi todos en su totalidad, negando el raciocinio me doy cuenta... del mal camino que lleva todo esto, antes de llegar a un buen sitio, tranquilo, con ladrillos y personas razonables.     

viernes, 24 de julio de 2020

Paseen y piensen!

Con todo el seto central de la tremenda avenida para mí, volví a mirar hacia el frente para compartir topetazo con un hombre menudo, cargado (por maletas, bolsas y de todo) y barbudo señor que se giró y dijo "sorry".
"No, sorry", le respondí, y acercándose un poco terminó con, "its my foult".

Me lo llevé pensado algunos pasos más dándole vueltas a lo correcto y al generosismo.

Lo primero no lo voy a explicar porque ahora mismo no sabría cómo, lo segundo empieza por darse el lujo con uno mismo.

jueves, 23 de julio de 2020

Tela verde

De tela verde, de primeras y al final.

Esta mañana para rematar y de camino a un semáforo en rojo, la vi acercarse con su vestido verde, está la cosa como para dudarlo en la distancia.

No, no era ella, y el vestido tampoco del todo verde, me sentí idiota al principio, sin dudas al final.

sábado, 18 de julio de 2020

Extraordinario y por no ser normal

Dijo que no mola si no vá con ella, como remedio me tuve que poner al asunto.

Un pispás y allí estábamos, como si nada, nosecuanto tiempo después y como si no jugara el tiempo un solo día, fué como la noche sin mangas pero con ella.

No hubo ni tuvo reparos en soltar y contar su argumento, con un tío como yo delante, no era para menos, un mínimo de excusa y luego entrar a matar.

No hubo ni excusa, ni mínimo ni nada para menos, quedó en lo que sucede cuando esperas otra cosa, otra persona.

No interpretemos mal, con ensaladilla o vermut, ella vale mucho más que todo eso.

miércoles, 15 de julio de 2020

Y entonces sin traducción al inglés

Almibarando por supuesto que todo anda dispuesto y con las mejores ganas, ¿que hacemos de los paisajes internos?: rutas poéticas.

De los indicadores al torcer hacia cualquier sentido desencarnamos un giro vital, un nuevo camino. De poner el intermitente del coche puede resultar una mención más que vistosa.

Con la libertad de poder hacer cualquier cosa... quién no eligió rascarse un muslo o mirar por la ventana, y justo al contrario, todas las ganas de dejar surcos por la acera.

¿Qué malo puede tener quererlo todo?
¿Pierde fuerza un beso incluso con la inercia de los meses?
¿Es menos bueno el encuentro con menos tiempo?
¿En qué categoría está el cajón de las cosas malas?
¿Deberíamos apartar todo lo bueno por ocuparnos de los pringosos imprevistos?

Quién se podía imaginar que las cosas cambiarían tanto en tan poco tiempo, que echar a andar de nuevo fuera tan difícil, que no volver a verte pasara de ser un supuesto a estar escrito aquí.

Por algún lado me apuntan que claro, es fácil para el que se inclina tomar inercia y escribir algo resultón, pues amigo, espero que te hayan pasado cosas en la vida para que le dés valor a cualquiera de estas cositas, o no, desde luego que mi insomnio no tiene nada que ver contigo. 

Y volviendo al penúltimo párrafo, o no, será mejor subir al primero, prefiero ponerme en la primera duda de todas, la última genera muchísimas más, mantener la distancia de seguridad termina siendo irónico por lo menos para un servidor


martes, 14 de julio de 2020

Red de transporte de autobuses

La parada del autobús hasta arriba de gente, suerte tuve de quedarme más o menos esperando bajo la marquesina. Hacía bastante aire y el resguardo se agradecía.

Esperábamos unas cuantas personas desde hacía un buen rato, y ya se sabe cómo son estas cosas:

"Cómo tenga que esperar un poco más, no llego"
"No sé que pasa con los autobuses que pasan tan poco"

Y finalmente un señor a mi derecha salta con: "nos quejamos poco, y deberíamos.... pero directamente al gobierno" 
Se me quedó mirando, y contesté sin dejar de mirarle directamente a los ojos: "al ayuntamiento caballero, el gobierno no tiene nada que ver aquí"

Se me acercó un par de pasos y comenzó a explicarme que se le hacía extraño tener que perder el tiempo cuando él en el pueblo no tiene problema con el transporte, y mirando a los coches que pasaban me soltó: "mira chico, tengo un par de coches estupendos, y tractores, los que quieras, no soy un terrateniente, pero me defiendo bien en mis tierras, mi señora y mis hijas no se quedarán mal".

Tan sincera me rechinó aquella confesión de un desconocido, que con ánimo de calmarle los ánimos, se me ocurrió responderle: "vaya, tendrá que presentarme usted a una de sus hijas, si tan bien se encuentra".

Con una sonrisilla replicó: "unas cuantas carreras necesita usted para que yo le presente a una de mis hijas".

Me bastó mirarle a los ojos mientras le decía: "parece entonces que ha perdido valor ser buena persona"... para ver cómo se alejaba un par de pasos.

lunes, 13 de julio de 2020

Y no me molesta esperar la cola del hiper

Además de las “noticias que inspiran”, estoy seguro de que nos haría muy felices a todos y a todas leer un encabezamiento del tipo: “Noticias que expiran”, si, pero no porque fallezcan, (y si tuviera que ser así, que lo fuera de alegría).

Noticias que expiran porque al fin descansan, noticias que salen con mascarilla, noticias que se dan la mano de mentira, pero con buena voluntad.

Camino hacia una nueva normalidad pero… ¿con los pequeños prejuicios que manejamos a lo largo del día?.

Que todo este tiempo en pijama termine por animarnos a arreglarnos para salir a la calle, que nos anime a arreglar la calle, porque no pasa nada hasta que nos pasa a nosotros.

Nada puede ser bueno a la hora de volver a la normalidad si el 8M condiciona el discurso y la discusión política, así que vamos a tener que ser de nuevo nosotros, los que nos hemos ayudado a lo largo de estos meses, los que sigamos haciéndolo, que este confinamiento no se quede en la cerveza pendiente, que sea un gran trago extendiendo la mano.

(Texto publicado en el nº 3 del magazine "ventanas abiertas": hacia una nueva normalidad, juntos y solidarios".
https://issuu.com/ventanasabiertas.magazine/docs/ventanas_abiertas_n3_julio2020)

sábado, 11 de julio de 2020

Muletilla alucinógena

No, no me gustó tanto como creía.

La letra de una nueva canción quedó tan solo en emocionante expectativa, apuntando hacia otro lado me quedé mirando al mismo sitio, y lo extraño no por no esperarlo fué que sin proponérmelo... tarareaba en voz alta otro estribillo.

No, después de escucharla, quizá por la costumbre de llevarla "gestampada", negué enérgicamente con la cabeza y no pude evitar taparme los oídos para evitar seguir escuchando lo mismo.

La idea no parecía mala sobre el papel, sucede como en esas ocasiones por las que pasas justo después de soltar el pensamiento definitivo, y la mirada de vuelta es de un asombro subido a los hombros.

Puestos a elegir, dejemos como no debería ser de otra manera la llave de la puerta que tenemos a la vista para otro momento, habrá tiempo. Obedece ahora mismíco abrir de una patada la puerta que ni siquiera tiene visagras, es lo suyo, los tragos para intentar calmar la sed serán dignos de saborear, escuchar y contar con la misma boca que no te encuentra. 

miércoles, 8 de julio de 2020

me Siento en una Milla màs

No creía que fuera verdad, y puedo prometer que después de meter el gruñido más alarmante que oí jamás, me preguntó: "¿Roncas?".

Añadía pimienta a mis despistes de madrugada, venía a amodorrarse para que no la dejara en paz, claro que luego en el mejor momento oral se me dormía.

Escurridiza y con la intención de dormir en el sofá tras quedarse en bragas con esa camiseta de felpa polar, que sí, abrigaba incluso al vecino del quinto, "no sé porqué me pongo tan tonta".¿Qué me quedaba entonces?;  sonreír al pasarle la manga por el brazo.

No quería marcharse, se mantuvo unos instantes mirándome a los ojos, creo que fue la única vez que me aguantó la mirada, me disgustaba cuando no lo hacía, y eso me procuraba un reto en la siguiente ocasión.

Fué de verdad, como el sobresalto de esta tarde al ver su foto, como la caja que no llegué a darle.

No sobraron besos, y la mierda esa de que quedaron muchos pendientes, la dejamos para otro día en el que los besos sean lo que recuerde. Faltar... faltan, como cada cosa que sea singular o plural, y dando igual el orden, me dé tanto miedo y recuerde.

lunes, 6 de julio de 2020

O la semana entera

No daba para mucho más, la escapada fue de plástico, cristal y metal, un poco de jaleo y sorprendente aire frío.

Dejamos de limar y además de ser una lástima por el hecho en si, limar vendría muy bien justo ahora, barrotes, barreras, límites invisibles y una pena que se eleva a la ausencia y no despeja al infinito, lo mira fijamente como si lo esperara o algo por el estilo, este contrapié es de los que rompe dedos.

Ayer por la tarde pedí socorro y la asistencia emocional quedó para septiembre, me dió un poco de rabia que conseguí aplacar con colores apaches y un blister vacío.

Entretanto y ya por dos veces surgirá el momento, seguro, todo está muy verde, las hojas, las ramas y este momento que se lleva ahora mismo el aire, casi el mismo que hace unos minutos dió que hablar y anotar.

domingo, 5 de julio de 2020

Cónchales

No sé en qué momento giré la cabeza para escuchar una pregunta que se colaba por el pasillo desde la sala de estar, oír aquello me ha costado un dedo entre ventana y ventana, me cago en la puta.
 
Un rato después otra duda se queda solo en la pregunta porque no tiene importancia y además estoy ocupado, hasta donde llega la capacidad de resolver dudas o tocar los cojones, me pregunto.

A todo esto tecleo con un dedo menos, tampoco exijo una minusvalía o parte de ella, sólo el mérito de seguir sentado donde me encuentro y no pegar un portazo, claro provecho individual y que sólo yo mismo puedo reconocer, sería injusto empezar a tirar macetas contra los muros por el salón, y endorsar la responsabilidad a cualquier otro.


Para dónde hay que mirar?

Una vez más como si nada hubiera cambiado, hablando conmigo de mis cosas, tratando de hacer  amigos con mi propio eco, dándome razones, sepamos que se me da fatal quitármelas.

Ahora la situación se complica una vez que el fundamento importante se desvanece, y tras de si se lleva sin que pueda evitarlo gran parte de lo que pasa, en realidad se engoma todo y no hay esquina en la que frotarse para despegar una mínima parte.

Ese tono agudo que molesta en ciertos momentos no deja de atronar mis oídos, y no bastará de momento con soltarlo y tratar de olvidarlo con hombros y personas a las que mirar, falta un bastante importante del absoluto.

Que escasa la parte para poder andar por la calle, que poco de todo a mi alrededor, si el calor y llevar cubierto casi todo el rostro me ahoga, será complicado coger aire a partir de ahora, no tengo razón ni ganas o lugar de donde sacarlo.

Inmediatamente localizado el foco, miro al contrario, pierdo la concentración en la razón y una vez más como si nada hubiera cambiado, hablando conmigo de nosequé, haciendo eco con amigos, sin comprender nada, todo se me da muy mal ahora.

sábado, 4 de julio de 2020

Alto

Cerré la puerta de la cocina para quedarme con el mueble de las cazuelas como panorama visual, los azulejos brillaban debido a la luz que rebota a esas horas desde el patio de luces, no fué por causa del calor el motivo por el que la conversación empezó a derretirse.

Cada palabra necesitaba un buen vaso de agua fría, y el final de cada frase una bocanada de aire para rellenarme el vacío en el pecho.

Tenía miedo a empezar a hablar, por lo que terminar aquella conversación me aterraba, seguía como podía el hilo de aquella demencia y perdía poco a poco el dominio de cada momento, las pausas fueron las peores que recuerdo, no nos interrumpirnos ni una sola vez, y lo que quisiera ahora mismo es cortar, parar, poder detener su recitado. 

jueves, 2 de julio de 2020

Cierta disciplina

Hice muchas cosas sin saber por dónde me andaba, sin dudar ni un solo momento.

Con lona, sin nervios, intoxicado, con presión y sobre todo con la seguridad de que fuera como fuese, y de la manera que todo acabara, me daba lo mismo, igual. 
El significado o rebote que pudiera tener un fracaso entonces, eran gotas de agua corriendo por la mampara, de nada.

Digo cosas como: "las niñas te mandan un beso, han salido a mi", y "me gusta el melón amarillo Galia, no lo había probado antes".
La indolencia del primer parrafo no es tal ahora, y la importancia está en lo contrario, porque si que importa el resultado, y lo que sucede al salir y mientras tanto.

Fué contigo.

miércoles, 1 de julio de 2020

Adelante

Se perfectamente cuando, con lo que aún queda por delante no debería preocuparme por ello.

Sin  consuelo que valga, se pega la suela del calzado en el suelo, sea verano o invierno, el entretiempo no lo hace nada mejor, se pega igual.  

Echo de menos el brazo por el hombro y su palabra cordial, con ese tono tan fantástico que le daba a los consejos la solución casi al momento, recapacitar sobre un hilo fino no es caer ni vértigo peligroso cuando es firme y resistente, así era.

Cierto como ninguna otra cosa que siempre lo tengo cuando no hay nada, no fallará, y eso es mucho más futurible que cualquier otra conjetura. 

Pisando pasos de cebra sucede que no reparo en el color de las barras; blancas, grises o ausentes. Las últimas veces por no estar dejan de calentar el fogón, alégrate, mejor cuanta menos grasa limpies.

    

martes, 30 de junio de 2020

Nada más que cambia una palabra

La última vez no fue la del remate, y en lo que algunos días después conseguía una buena ensalada de pastel de carne murciano con sesos, ahora sólo hay bombillas fundidas, dejó de ser divertida la eterna espera y la persecución con el depósito lleno.
   
Mi tiempo junto a su puedes entrar por el quicio no me dicta palabras posibles para frases increíbles, y no por buenas, si no por lo difícil de escribir primero y creer después.

Son mucho más de verdad todas la veces en las que miro al suelo sin consuelo con todo borroso y arranco a andar como si no conociera el camino, es de risa esto último, sé perfectamente donde finaliza la calzada y veo cada uno de los desvíos.

Tomo aire y piso el piso, inhumano y severo como nunca lo había notado, escogería no marcar cada uno de los pasos a partir de este chasco en el barro de mi diario.... claro, y para ello lo escribo. 

jueves, 25 de junio de 2020

Una cita de citas

Me pudo decir algo sobre la positividad, pero no.

Se arrancó sobre seguir intentándolo, no siguió.

No fueron letras de apoyo, ni esperanza, las lanzó hacia el realismo y consiguió levantarme el ánimo, por supuesto, gracias.

Para terminar reconoció que en realidad, hay ocasiones en la que las cosas nos van mal y nos van mal, se complica descomponer las circunstancias.

Que agradable encontrar estas palabras de un extraño, no puedo adornarlo más, así está bien.  


lunes, 22 de junio de 2020

Un poco de generosidad, ¡por egoismo!

Muy serio terminó la frase con "busca lo que te guste", "que te guste como vá", "que te guste como funciona", "que te guste, chico".

Sacando conclusiones y espinas le voy dando la razón, cada día y en cada momento. Es muy complicado atarse los cordones a cada paso, es un auténtico coñazo frotarse los ojos con cada pensamiento, es duro el pesar de corazón con el estómago siempre vacío.

El día a día resulta resultón, porque le da la razón.
Por momentos me recupero de las grises confesiones que me hizo y que tanto sueño me quitaron, mientras pueda haré lo que, qué?

Me dejo llevar por la prudencia en un momento en el que se me va a hacer complicado rascarme el picor, y es que ya me he llevado la piel.

Alguna paparrucha me saca de lo concentrado y enfadado que me encuentro para mirar al cielo sin ver una sola nube, y preocuparme por la cantidad de espacio que dejarán, ella y la nube 

Ya os vale

En el límite, justo donde empieza a dar el sol y quema, en ese espacio que no quería pisar, no escaldarme.

Hubo una especie de símil a lo largo de lo que llevo de semana con lo que siento ahora mismo.

De camino al baño me golpee un antebrazo con el tirador de una puerta.
Me quedé pasáo, no podía ni sentir el dolor, fué rápido e inexplicable.

Donde comen dos.... otra hostia que me metí en el mismo lugar, y no, no se ahorra espacio por golpearse en el mismo lugar, la marca engrandeció poco a poco con alegría.

Los golpes hoy han sido igualmente contundentes y repetitivos, todo al hígado mental, tan fríos como el tirador de la puerta y tan inexplicables como surrealistas conversaciones que comparto con mi madre.

Por un corto instante la influencia del calor en mi cabeza podría haber tenido algo que ver, en parte así fué; el calor de las palabras, la desubicación de los globos oculares y el momento fuera de lugar.

Como algo más arriba... de veras que hoy no me quería quemar. 

Seis maneras, modos, puntos suspensivos

No he mirado ni una vez más las páginas de esa pantalla ni el brillo del papel.

Volví a tomar viejas costumbres ahora nuevas, y al mismo tiempo en lo que me lleva simplemente a mirar para un lado, u otro; no recibo sensaciones que lo hagan atractivo.

Antes de empezar comprobé que son seis, desde aquí habría jurado por haberlo tenido en cuenta, que serían muchas más, muchas, muchas más. me alegra el lamentable esbozo de sonrisa con el que se arquea cualquier línea horizontal en sus extremos descendiendo muy abajo.

domingo, 21 de junio de 2020

Esto es el relato supongo

Creo recordar un par de días sin mover un dedo para contar nada, y la envidia cochina por las corrientes continuas de letra y texto que leo y me pasman.

Vale dejar las cosas reposar cuando no se me ocurre nada, y de ahí a veces han salido ideas aún mejores, nunca se sabe.

Pues no señora, traté de girar la situación, y tomé prestado uno que di ayer caminando. 

Le andaba leyendo un cartel en la fachada de un edificio, me aseguré de acercar la cadera para notar que la suya seguía a mi izquierda.  

Ayer en el intercambiador de autobuses se puso las gafas de sol...me quedé mirando las lentes tan negras y por un momento pensé: "...tranquilo, está debajo de todo eso...", luego en la Plaza empedrada, se sentó, y se quitó todo (del rostro), sacudió la cabeza y el pelo recogido quedó justo donde pretendía, eso fué lo que me pareció entender por la forma en la que bajó el mentón.

Sacó una sonrisa que así no hubo sombra hasta la comisaría, ni palabra que yo pudiera desabotonar.

Se congelaron momentos que para ella pasan completamente desapercibidos, que increíble; increíble, estoy completamente de acuerdo.

Se me escapaba por un pasillo del metro, pero bueno, ¡que se va! y tratando de evitarlo me la llevé en dirección contraria, malditas despedidas siempre a contrapié. 

Que suave su cuello, lo había olvidado, miró a la gente que pasaba por algún sitio tras mi espalda, me apercibí de ello antes de quedarme indeciso, la duda fué tan irracional que no hay tinta o tecla o vuelta que dar. 

Desde el vagón del andén en la dirección opuesta hice una fotografía tan borrosa que parece que sólo tiene pies, recuerdo las veces que me levanté a comérmela a besos.... ahora toca memoria irracional.

A todo esto Amazonia no tiene imaginación para ayudarme, y desde la tercera estrofa todo tiene que ver con lo que me propuso: "Porque bien podría haber sido la otra parte que has escrito".

viernes, 19 de junio de 2020

Y ahora que me explique con claridad, si claro.

En algún momento de repente perdido de ocupación se podrá notar en las formas del hormigón entre ladrillo y ladrillo una satisfacción que vale por toda la desilusión y la decepción.

Que sin sentido en el texto, en las letras, en la explicación, en todo esto que no va por ningún sitio, de repente empezó a no pasar nada, y hacemos como si nada ocurriera.

Miro tu sonrisa en mis fotografías y me gustaría que fuera como el vino en brick de tu casa, quizá sólo un par de sorbos, pero abierto, empezando a hacer algo, siempre habrá otro momento para volver a mirar la boquilla.

Llevo toda la vida cumpliendo años, y olvido los que tengo.
Los nombres de las calles son para septiembre, y la recuperación va casi siempre pelada.

Ahora no podré lograrlo y en la tarea pendiente me jode mucho no tener esperanza a corto plazo.

Tengo pendiente un abrazo, no puedo hacer algo tan simple como darlo, antes por una razón y ahora por otra, no dejé de hacerlo, y sigue pendiente, lo mismo una vez tras otra, lo mismo, siempre pendiente.

En un traspiés cruzando un semáforo alguna luz de colorines no mostrará en alguna rama en la acera de enfrente que aquel vértigo mirando al suelo duró poco más que un momento.

Me quedo en blanco porque es complicado, confuso, incierto, nunca sabe nadie donde termina, por muy certera que fuera la salida, eso soy yo, mucho o poco, las dos cosas o ninguna, incierta es la forma en la que otro te mira.

Fué real ver como te te parabas a escucharme, el mundo se daba la vuelta cuando me señalabas o me tocabas
¿es posible que no fuera eso?
¿que no ocurría nada?, 
Debe ser que yo me paralizaba

Tengo pendiente un abrazo, lo comparo con el último, el que nos dejó dormidos, por el que se escapó algo así como "dormida toda entera", y te marchaste a lo tuyo con ese disgusto infantil que tan mal resuelvo.

Plegamos velas y nos vamos hacia donde la marea contaminada de gente nos deje, que divertido ver como se suelta y sale lo que lleva dentro, ojalá estuviese marcada en un mapa.

Escribir en pasado es dibujar ayer, dejar las ceras secas, para luego, sacar punta para no dibujar más, ni siquiera con las ganas de mañana.

sábado, 13 de junio de 2020

La mujer del libro

Subí por la calle Molina, me sentí como un malhechor.

Hace un par de días encargué un libro en una superficie comercial bastante conocida, "Le avisaremos con un mensaje de texto", el momento inmediatamente posterior fue de una alegría muy, muy grande, en algún tiempo tendría una curiosa publicación que tardé más tiempo del que pensaba en localizar.

Guardé en mi bolsa un recibo en el que figuraba el encargo, y al cerrar la cremallera se cerró también la alegría. Perdí el empujón inicial porque recordé que hace unos días salí a conversar con Domingo y justo en medio de alguna frase, o no, es más probable que la situación se diera  mientras nos interrumpíamos el uno al otro, una mujer nos mostró un libro blanco y la posibilidad de leer alguno de sus microtextos.

Negué con la cabeza mientras seguía mirando los ojos de Domingo, que me dijo: "menuda manera de apoyar a una escritora". Si, que vergüenza, que asco, alta traición.     

La tarde pasó rapidísimo, y Domingo se me escapó de las manos aún más.

Volví a mis cosas un rato después, y también volví a acordarme de la mujer del libro.

Esta tarde subí por la calle Molina, me sentía como en el encerado con la solución del problema de mates, pero sin tiza en la mano, 
Caminé por las calles cercanas a la zona donde conversé y meneé la cabeza hacia los lados.
No esperaba una solución rápida, así que me senté y comencé a escribir tratando de invocar al espíritu de la tinta y la justicia, por allí desde luego que ni espíritu, ni mujer del libro.

Y no aprendo, a Martí le estaba diciendo que los meses pasados me han hecho reflexionar sobre lo que no debo perderme a partir de ahora, sobre lo que debo mantener y sobre lo que me tiene que preocupar o hacer sufrir, y a la primera de cambio, negué con la cabeza.


 

Costumbre extendida y chocante normalidad

Mi casa estaba como la última vez, con las persianas levantadas, en el mismo sitio, esperando un asalto a la nevera, una idea genial de madrugada, una carcajada y una desilusión. 

Al teléfono me esperaba una mesa en lo que creía una pastelería de magdalenas con nombre vergonzoso para la Bella Easo, pues no, volvió el local a ser un bar, lo que funciona, funciona.

Calle arriba andé al son del sol de la justicia, joder que calor la virgen, qué de justicia derretida y qué de sol en libertad.

Decidí cambiarme de acera para rebotar en los adoquines entrantes para oh sorpresa!, topar con los rizos más comprensivos del barrio. Se quedó moderadamente regular, voy hipnotizado por una concesión del ayuntamiento, sugestionado por largos mechones de pelo negro y reposado por algún calmatín, no doy para más, lo aguanto bien con un empujoncito, no espero aplausos de nadie.

Unos minutos después crucé de nuevo hacia la parte de calle quemada por un incomprensible sol empeñado en putear mis pasos, no acertaba con la ruta libre de la tostadora del infierno.

En una parada de autobús una muchacha peinaba a otra diciendo: "..tía y cómo ahora venga el bus..", me la quedé mirando a los ojos señalando la dirección por donde debería llegar el autobús, que claro, en ese momento no pasaba por allí. Sus ojos sonrieron, eso creo. 

Recordé que debía decirle a Sonicada las razones por las que próximamente no podría bajarle la mascarilla, dejamos en el aire un próximo momento, un par de frases una para cada lado. La sonrisa con extra de boya flotó por el paso de cebra, el aliento a mitad de bombona, y como a veces sucede antes de marcharme... en un primer momento apartó las manos para después cogerme flojito con dedos de cera por los hombros.

jueves, 11 de junio de 2020

Pensar-pensar

De alguna manera tenía que comenzar, y fué esta mañana de camino a la panadería, saqué la libreta de la bolsa y escribí:

"Cualquier cosa problema"
"Cualquier cosa viaje cabeza solución alternativa"
"¿todo podría ser?"

Esta maldita memoria mía me permite apuntar lo que no quiero olvidar, y desgastar hasta la transparencia lo que necesito recordar y de lo que tomé nota. Admito que la batalla sigue y admito la debilidad de las defensas frente a la artillería enemiga, olvido, a veces me enfado mucho, pero otras no, y sigue el camino.   

Justo ahora, aunque sin enfado no soy capaz de recomponer lo que pensé antes de comprar el pan, admito, eso si, que sus ojos estaban presentes mientras escribía.

Casi todo el mundo caminaba en el sentido contrario al de la flecha que indicaba el suelo, es fácil seguir instrucciones, pero mucho más hacer lo que te sale de los cojones, olvidamos muy fácilmente hasta aquello que nos quita lo que nos permite estar aquí.

Muchas han sido las ocasiones en las que pensé que esto se acababa, y lo que terminaba era poder volver a verla, mi estómago al microscopio era inapreciable, y no me dejó terminar, una frase y media me quebró tirado en el pasillo gran parte de la noche, hice balanza hasta poder desclavarme del suelo.

Por ahí van los tiros, si cualquier circunstancia puede generar un problema contra nuestras intenciones, somos capaces de revertir, solucionar, olvidar y desandar o pisar las viejas huellas con nuevo calzado.

¿Todo podría ser?, casi todo, me figuro.
Todo es demasiado, acercarse  mucho también vale, me puse manos a la obra.

Sacrificio ante el egoísmo, realismo a los cuentos de azúcar, ¿Y a que viene esto?, viene a que mucho antes de tener conocimiento de muchas cosas trataron de convencerme, trataron de hacerme pensar en que las cosas bonitas de las fábulas y algunas historias llevan un ojo morado, un corte en la rodilla, un golpe en la mejilla, y lo que más pica; el desengaño con la vida, que el semáforo está en ámbar, y es injusto, conozco a casi ninguna persona que aprecie ese color en ese ámbito. Me negué antes como ahora a asentir y reconocer la evidencia, pica e irrita, ¿y para que la mercromina?, vamos digo yo.

Me hostio si es necesario, me refiero a que pase lo que pase porque debe y sea irremediable.

Si es bueno, afecta de manera favorable y con más o menos arrugas en las comisuras de la boca, termina el asunto.

Si es malo, te descompones y con más o menos arrugas en el entrecejo, comienza una escalada imparable a las malas digestiones.

   

domingo, 7 de junio de 2020

Lloverá

Llegan las ganas, el momento de sacarlo y expresarlo otra vez, es posible que la cantidad no tenga importancia, la envergadura se encuentra en lo que el pecho se pueda llegar a encoger, agitar, uno se ahoga y comprende que hay momentos en los que todo se comprende de repente gracias a un gesto.

Fué y sigue siendo un destierro muy gris y solitario hasta justo este momento, escuece todo esto que no se sabe como ocurre, como pasa, ni donde ofrecerá un paréntesis para tomar aire.

¿Cómo es posible que todos estén tan tranquilos?

Me cogieron una mano clavándome los ojos para sentenciarme que lo que uno quiere es lo que debe seguir buscando cueste lo que cueste, siempre que valga la redundancia; "eso sea lo que uno quiere".

Qué forma de ser egoísta para no haberlo visto antes, cállate un poco, los suspiros, los lamentos y los gimoteos que fluyen de las cejas tensas y mojadas por el egoismo no sirven, deberías tener paciencia y equilibrar el horizonte, nivelar porque la clave está en ir a buscar, y mientras tanto seguir esperando. 

Casi a grito pelado confesé sin decirlo que eso mismo es lo que llevo buscando desde siempre y ahora que noto cerca, aguardo.

-¿Donde está el problema entonces, chiflado?

+En que no está

-¿Volvera?

+Si

-Solucionado pues, gañán. 

viernes, 5 de junio de 2020

Casi penúltimo día de esperanza

Éste viernes es un día de esperanza.

Esperanza no es una persona, esperanza soy yo, el burro delante para que no se espante, somos muchos y muchas.

Hoy es un día como cualquier otro al que debemos darle la diferencia con los demás con la ilusión de que será el inicio de algo realmente bueno.

Cuesta mucho ser positivo cuando el panorama invita al nubarrón, es difícil sonreír cuando nada al frente hace gracia, cuesta incluso comunicarse o escribir cuando la garganta esta harta y ronca de mirar al contario.

En un momento todo lo anterior se revienta y se revierte, puede ser por la propia implosión y el desdén o desprecio a todo lo que se pueda escapar allá donde llega la vista, el olfato, el tacto.... el estómago.

Es una mañana agraciada por un sol de luz aclaratoria, es una mañana bañada por el recuerdo de su voz, es una voz que da ilusión, y volviendo al principio, un día de esperanza.     

miércoles, 3 de junio de 2020

Asfalto blando

No es por joder, seguro seguro que algo se podría hacer.

Entender que con ocupaciones no se pueda dar a basto, da que pensar.

No tener un dedo en el hombro señalando con presión, ni pensar en ponerlo.

Entender que con preocupaciones no se llegue a pensar, da por lo que preocuparse.

Ahora que rencor, enfado, frustración y decepción, de ninguna manera por molestar, inquirir o entenderse.

Todo me lo cargo a la chepa porque de nadie más es ésta espalda, la luz que no brilla ni atiende a candela que valga.

martes, 2 de junio de 2020

Locademia

De cabeza y sin anestesia, como me dirían desde la sala de estar, "desgalicháo".

Cuesta cada vez un poco más, se encuentra todo en el mismo lugar, y día tras día todo se aleja un poco de mi.

A veces se me olvida en que lugar se encuentra cada persona, y desearía que fuera así todo el día, que el peso de las consecuencias y el origen de todas ellas no estuviera en mis manos, es frustrante todo lo que puede ocurrir después de un mal parpadeo.

El pavor crece sin dejar prisioneros, en algunos momentos hace de pirata bueno y lo miro desde abajo con un ojo seco y el cielo entoldado, muy gris, no lloverá manteniendo la tensión por si acaso termina sucediendo.

El día que no me fui antes y que no esperaba nada del otro mundo (jueves para otros) se me presentó el primer minuto de lo que ahora ocurre.

Asesoría práctica y de confianza me procura una orientación contradictoria con hilos del mismo tono, quejas sin gritar en demasía, y firmes declaraciones por el bien general, no me recomiendan quedarme tomando el fresco en la ventana con los ojos aleláos.

Contradicción con hasta donde podemos llegar para darle algo, difícil, quedamos en algo más o menos cercano, y todo continúa estable como chapuza casera.

En nombre de la seriedad y del qué; he sido poco prudente, egoísta, pulsé todos los botones y con ninguno dejé de hervir, no pude parar con las carbonizadas ganas ni cuando lo pude parar, y lo volaban todo. 

No me llevo bien con el cuidado.

Ahora.

¿Ahora qué?       

sábado, 30 de mayo de 2020

Quizás quisiste decir: jkgkjh

Con algunas teclas por dedo y varias ideas a la vez, plasmar en la pantalla lo que sale se complica si ni siquiera miras la pantalla de frente-frente.

¿Que esperas?, esperas que ocurra algo, tal vez una señal, un fuego de artificio que atrone e ilumine un poco todo esto.

Planteas una palabra, por ejemplo: artimaña; sin saber al 100% lo que significa, da mucho juego.

Artimaña suena a juego regular tirando a sucio, a ir de tapadillo.

Una vez centrado en algo, que salga lo que sea, podría ser lo tranquilo que te encuentras, el cabreo que se cuece, lo que falta por decir y todo lo que te gustaría escuchar.

Esto no arregla en absoluto nada de lo que ocurre, ¡si todo sigue igual!, con tantos días tirados a la basura y sigue pasando lo mismo, los ojos dan calambres, los carrillos quedan calientes por un rato, estás tan sólo como cantan Los Secretos.

Frente a asuntos que no tienen arreglo y en los que el tiempo media parando que todo siga adelante, las cejas se arquean unos segundos, se abre el armario y el remedio aplaza la reparación poniéndole un dedo de cartón a labios de plástico.

   

miércoles, 27 de mayo de 2020

El 26 de mayo

Vino un cambio de fase, el momento, justo.

Hacía un calor que me llevaba atontáo, ni bajo la sombra de las columnas encontré consuelo o una temperatura más baja, y no venía.

Cambio, aunque lo más apropiado sería verlo como un reboot, una segunda parte, volver otra vez a tenerlo todo.

Llegó con sus pantalones como si nada, todas las dudas y preguntas que me hice los últimos meses, los últimos diez minutos, se quedaron allí mismo al arrancar hacia no me acuerdo donde.

"Pues es que ahora te noto mejor que hace unas semanas", no me burlo de sus palabras, sólo me parece curioso que no repare en el porqué de mi desahogo y holgura cuando camino a su lado.

Vimos pasar a Flipy, a unos niños que enloquecidos reventaron sus pulmones corriendo mientras se gritaban ¡pára!/¡no puedo!.

Se colgó de la rama de un árbol enorme mientras en ese mismo instante un deportista corredor peinó el flequillo con las hojas de esa misma rama, es increíble lo que limita llevar la cara tapada. 

Con tanto estímulo visual repentino, aproveché para sacarle la camiseta del pantalón y desatarle los cordones de las zapatillas, siempre de manera muy gentil y ante la patrulla de la policía nacional.

Tratamos la mesura en mis manos, la presión de mis dedos, no sé si por impaciencia, necesidad o porque en ese momento tuve un brote de amnesia espontánea, me suena que fué lo último. 

Conseguimos finalizar unas cuatro conversaciones sin interrumpirnos, el resto hasta la parada del 27 se fueron quedando en cada giro de cuello y detrás de sus gafas de sol, que son muy buenas y efectivas para el modo en el que quiere enfrentar su forma de taparse los ojos. 

Le dolía un pié y tiene previsto ir a ver al huesista, por la manera en la que sonrió no creo que necesite psicólogo, está bien así, que siga viniendo a verme.

jueves, 21 de mayo de 2020

Que gran país, menuda gente de mierda

Ahora que manifestantes de un signo y del otro se han partido la cara, podemos levantar la barbilla y asegurar con firmeza que somos mucho peor que cualquier mal, infección ó virus que nos aceche.

Sufrimos dos afecciones graves e incurables, la poca memoria hacia cada uno, y el poquísimo respeto y consideración a los demás.

Aún así, a cada momento entorno los ojos y me pregunto ¿pero que nos pasa?.

Creo, y me encantaría escuchar lo contrario; somos hormigas independientes, vivimos en comunidad mirando de reojo a nuestros semejantes con intenciones formuladas a base de vinagre y pólvora.

Mi grito de rabia viene porque en los momentos de debilidad disparamos a la viga carcomida de madera que sostiene nuestra propia casa, porque condenamos a nuestro hermano o hermana por un ideal, que no me interpreten mal, un ideal siempre es bueno hasta que se llega al hijoputismo, piénsese un poco, por favor en las consecuencias.

Nos vamos a extinguir por idiotas, todos.

miércoles, 20 de mayo de 2020

Van muy bien, gracias

Cogí y me que quedé vacío.
Lo digo así para que parezca que lo hice queriendo, por propia voluntad, mucho mejor que si todo lo hubieran empujado las circunstancias.

Tras un instante me vacié.
Sucede de repente y no he reparado en semanas anteriores, en días morados y noches en blanco, muy interpretable como suceso repentino, fulminante a inesperado.

Vaya, que no me queda nada.
Y justo ahora con el vértigo en el pecho y la falta de sostén, viga y pilar. Parecido a la espera en la mesa del bar donde me desesperé escribiendo y tratando de no pasar calor para estar presentable, ahora mismo la perspectiva del calor que compartimos un rato después se queda frío.

sábado, 16 de mayo de 2020

Sedaví IX

Lentas como caracoles, muchas, desde luego no en singular, caían de vez en cuando allá donde miraba las razones para algunas cosas, para otras desde luego que no.
Mis ganas fueron por algo más inmediato, que estuviera menos lejos.
A los botones del teclado de mi vida les falta el calcio que los pulse; fuerte y más cerca, no comparto la vista desde tu microscopio, resulta insuficiente.
Muy, muy difícil cuadrar cuatro pupilas, hasta con la misma flor a la que mirar.
El convite es arriesgado para el corazón, resulta apetitoso para la vista, la boca, el estómago, es una hamburguesa que tienta de mala manera, con las consecuencias de girar en un tiovivo, aplaudir las borrosas imágenes de un cabaré con una conversación de barra para rellenar, sin interés ni buena consecuencia.

jueves, 14 de mayo de 2020

Porrazo

La leche que no te esperas, pica y jode lo mismo que la que si.
Lleva un añadido amargo justo cuando escupes la piel, la cáscara.
Es la monda y no por lo divertida

lunes, 11 de mayo de 2020

EDM, locución verbal transitiva

Sólo era martes de madrugada y ya tenía una esquina del pasillo llena de notas tristes y los muslos mojados, debía mirar al frente, lo demás imposible gobernarlo porque las lágrimas siguen teorías de Newton.

Sumo uno más uno y el resultado no suelo ser yo, seguro que el perfil es el de alguien más listo y menos enamorado.

Me sabía de memoria el resultado, y como buen espejo; mis rodillas, llenas de heridas y cicatrices, algunas recientes. 

Y bien, la cara de iluso, porque en una ocasión casi saco un molde y ese hormigueo con jaqueca que agota a la almohada y alimenta el dolor de cabeza matinal. 

No era para mí, ahora que claro, lo agarré con envidia y esperé una vez más lo imprevisto.

sábado, 9 de mayo de 2020

¿Estás, o es una carta de noción?

Menudo cabreo, esto es por lo que viene desde donde me lo espero, y aún así la minipimer de revolverlo todo para ganarme una jaqueca, no me la quita nadie.

Hay mucha tinta que no sale porque vaya usted a saber, o porque si, esta feria tiene dos sentidos, sólo gira en uno.

Y me quejo por el mareo, ¿demasiado tarde, porque con esa luz se me funden todas las bombillas?, maldita sea, si y también si, no hay quien entienda esta maldita curva, ni la siguiente, ni la otra.

Mira que claro! podría cambiar las ruedas, atajarlo, ¿para qué?, ¿para que sea todo sencillo?, parfavar, eso si que no, menudo sinsentido.

Es una hora muy mala, va todo el mundo corriendo, si, eso lo suelen hacer siempre los demás con mis ojos clavados en sus espaldas, en sus ganas, ya quisiera un poco de locura para acordarme sólo de una pizca. 

miércoles, 6 de mayo de 2020

Plantado con la vista perdida

Se mecen las hojas, se mueven las copas y meneándose van las ramas.
Todo esto por cuenta de un arbol que anda ahí plantado.

domingo, 3 de mayo de 2020

Necesitas decir algo sobre ella?

En sus ojos se notaba el cansancio, fué a darme coba y conversación con la mano en la boca y la mirada perdida en otra cosa, en otro sitio.

Precisamente hoy, hace un rato, la oí totalmente en inverso con la alegría en la boca, con la sonrisa en la voz, y no hay nada para una persona como escuchar feliz a la que prefieres.

He tenido que escuchar, estudiar y entender que hay generosidad en el silencio, y que siempre termina apalizando al egoísmo.

viernes, 1 de mayo de 2020

Ulan S

A eso de las tres de la mañana, casi como cada noche, me asomé a despedirme, a darle las buenas noches.

No se la veía bien, las hojas de los árboles apenas la dejaban brillar, me pareció suficiente como para quédarmela.

Le hice muchas fotografías, porque aunque apenas se la podía distinguir, es lo que me queda hasta la próxima vez que con más o menos brillo la pueda volver a ver.

miércoles, 29 de abril de 2020

Ya, si se te nota

Mira, haz lo que debas, pero cuando todo esto esté donde debe, cojo hora y muerdo tela me mires como me pongas.
Entrar a matar sin chaleco antibalas tiene sus inconvenientes, más si escuchas con otros planes, pensando en mirar otros ojos.

No te pondría en un compromiso, esto es raro, pero después de todo ¿lo de menos es ponerse a saber, no, Broadway?.
El que pregunta obtiene respuestas, y la mía tiene la piel pálida.

Después de toda esta parrafada, como no me entero de nada, dime si lo que quieres es lo que creo que quieres, o después de tanto tiempo resulta que te hiciste un trasplante de cerebro.
Es posible que lo necesite, pero no para aclararte aún más el blanco.

Finalmente fueron dieciséis, dieciséis canciones, salvé tres y no por ser mucho peores, las quemé porque no quise hundirme aún más, elegí tres más, otras tres canciones, de las mías.
Las que me llevan donde quiero estar, allí te escucho hablar como antes de todo este sembráo de tirria y sal.

Escribes como si estuvieras ciego

Me toca tirar a mi, ¿debería callar por si afecta?, no, por mucho que os quiera.
Préstamos, los que me dejan, soy un canalla honrado, poco me he llevado.
Lo intenté, lo prometo, traté de escaparme, coño, ya no quepo por la rendija.

Quise componer algo grande, hacer una cosa que además de merecer la pena, fuera impresionante.  
Al mismo tiempo me reía al hacerlo, mala señal cuando uno se ríe de sus propios chistes.
Como resultado, una decepción, no podía ser de otra manera, exigencia y placer, mierda, no sirve.

Me pongo a ello, busco una palabra y el resultado es: -última-, el decía mucho "cojones"; todo esto choca con mi filosofía del optimismo.
El final es inevitable, y no por ello malo, pero puestos a disfrutar del achaque, que sea sin fin.
Lo puntos tachados y redondeados en mi libreta son de otra tinta, de otro bolígrafo, para la tinta no hay goma de borrar que funcione.

Venga lo que venga, traiga lo que lleve, "quedóseme por acabar de llegar"; diría creyéndoselo.
Impresiona la falta de confianza en un hombro, es como cualquier otro, pero mejor.
Hasta la ocasión mil ofrece algo nuevo, algunos pudieron asegurarme que sentían rencor, mucho miedo y aún más curiosidad, todos se tiraron.

lunes, 20 de abril de 2020

Te oigo a tirl

Lejos de las estupideces y de todo lo que estaba bien, el invierno y el infierno se acercaron más de lo que nunca creímos.

Voló todo lo que una vez tuvimos al lado, madre mía, que insignificantes las cadenas y las cuerdas que de repente nos ataban a cualquier cosa!!!!

Toca poner acento y tilde a lo que se acentuó y dije, entra en juego la otra oreja, puedo asegurar que estaba enfrente, creo que si, todo es tan frío que se me congela la boca, las orejas, ya me dirás como podré seguir diciendo cualquier cosa sobre lo que sea.

Y por lo que sea, caramba, en un segundo todo cambia, se vuelve a poner en orden, no lo quiere comprender, a lo mejor se hace la interesante, no termino de diferenciarlo, da lo mismo cuando la transfusión se va a una ilusión, la premisa para los rebeldes siempre fue la esperanza, para el resto la ilusión es suficiente, no jodáis herman@s, ¿nunca se os pasó todo sólo con oírla?       
  

sábado, 18 de abril de 2020

Sábádá an la nacha

La taza del desayuno sigue todavía encima de la mesa del salón a las 04:00 de la mañana, la última vez que pude mirar su cara, escuchar como respiraba a estas horas, también estaba despierto, no es poesía en prosa, ¿debería estar despierto para poder mirarla, no?.

No soy descuidado, ni hippie, soy todo, ¿para que coño voy a recoger la puñetera taza?, la última vez que pasó la noche en mi casa aún cuando se marchó, seguían apareciendo cosas fuera de su sitio a la hora de merendar del día siguiente, y cada una que recogía y ponía en su sitio, borraba uno de sus momentos conmigo, así que no pienso traicionarme ni dejarla pasar.

Me acuerdo mucho de esa madrugada porque durmió con sus manos entre mis brazos, y ahora siento como si yo estuviera dormido todo el día, parece todo de mentira, hasta cuando me habla.

Contrariamente a lo que resulta, la última vez que pude quedarme con su su cara, la encontré en la pantalla de mi teléfono, me apresuré a que se quedara como fuera en el cuadernito del Guille, con las cosas como nos las encontramos, con ceras, con carboncillo, con un bolígrafo, solté el rotulador y traté de contarle algo más que pudiera responderme para poder hablar un poco más con ella, y si se da cuenta de lo que tramo, pues mira, no creo que a estas alturas se lleve una sorpresa, ¿no?

A veces todo termina en una conversación sin ánimo de ganas, y en la ausencia de su cara en mi libreta.  

Sigo instrucciones precisas, las mías y las que intuyo, las primeras contradictorias realimentadas por las segundas, es simple; lo mío y lo tuyo, tío, ten cuidado con las dos.

Que habría dado porque hubieran pasado algunas cosas, menuda mierda ahora que no las hice, que daría por algunas cosas, que daría por escucharlas, porque me las dijera, que daría por estar en otro sitio, si puestos a quejarse, sobraría tinta, terminaría lleno de mierda

Preciso como cada día que puedo hablarle, que me atrevo a verla, venga, vale, amigos, que las cosas no sean como yo quiero no significa que no quiera seguir con todo esto, con ello, con ella, adelante, vamos a hostiarnos tenga y lleve lo que lleve el muro ¿?. 

  
   

jueves, 16 de abril de 2020

Dejamos de verlos

Por la ley de la costumbre el gris se convierte en habitual, no vamos a dejar por nada que el negro se nos suba a la solapa.

Lamento todas las perdidas que hacen llorar, que son tristemente inevitables y con los dientes apretados sólo dejan las arropadoras voces de queridos amigos y allegados.

Visto lo visto imagino que es difícil ser generoso, se complica dar pasos, y aunque sea fácil hablar desde fuera, tenemos entre pie y pie uno importante, definitivo. 

Está en los que seguimos mirando, en los que tenemos todo lo que quedó pendiente para después.   

lunes, 13 de abril de 2020

Ni puta idea about the tema

Me cago en todo, entonces se acabó, entre todo, entre las columnas de Callao, bajo las luces de Tribunal, en la sombras de aquella estatua, en la plaza de vete a saber donde, joder.
   
A la mierda todo porque si siento que estás mal, y yo también lo estoy, y si algo se queda en el hiperespacio,...  que se pudra con todo lo que nadie quiere saber, si no hay problema, no hay solución.

Todo eso que fluye por los sumideros, ¿para que sirve? para nada, (ja, ja, ja) se mierdea y se mierdea, nada más.

Cualquier día de estos nos daremos cuenta de que soltar por soltar es nada más que eso, soltar y empezar, acabar por cada uno de nosotros, yo mismo tuve que reconvertirme en filósofo para cogerte la mano, coño, casi no llego.

Cada noche la misma espiral, la misma vuelta a lo mismo, lo que que siento es lo mismo, y lo que siento es que nunca llega a ningún sitio, a veces ni tu sonrisa es suficiente. 

Me siento pobre pidiendo limosna, que me digan que debo pedir para que la confronta sea justa. 

Fin. 

jueves, 9 de abril de 2020

Un Bony

Compré un pack de tres Bonys, no recuerdo cuando, a primeros de marzo, creo.

Con el paso de los días, el negocio se presentaba cada vez peor, imposible mantener a flote los tres pastelitos.

El último terminó detrás del pan de molde, y reconozco que fué casi peor, esconderlo no evitó sueños húmedos cada noche con él.

Decidí ser fuerte y mirar la fecha de caducidad, de esta manera podría comérmelo una vez que terminara la cuarentena, bien, marcaba el 11 de abril. 

Se convirtió en una cuestión de estado, lo consulté con los más allegados, el asunto era lo suficiente importante como para tener en cuenta otras opiniones, incluso las veganas.

Y cómo no, las respuestas fueron dispares:

*"Guárdalo hasta navidad, no pasa nada, de verdad"
*"Cómetelo ya, ¿cuanto llevas sin follar?"
*"Mira, queda poco para tu cumple, ¡sácalo entonces!"
*"No pienso entrar en tus juegos mentales"

Del Bony quedaron alguna miguillas en un plato el 4 de abril, día de mi cumpleaños.
El evento fué retransmitido por videoconferencia con velas y todo, le sobraron 7 días, fue un luchador y un valiente.

Ahora planteo la siguiente cuestión; ¿hasta cuando debo guardar el envoltorio como recuerdo?

Labores y conversaciones

Y me buscaba de vuelta, justo ahora que en realidad no se puede dar ni media, media nada, que contrariedad y que cara de sorpresa.

También buscó la vuelta, no sé a qué, ni hacia donde, para reírse o llorar, nada de tintas grises, escandalosas pinturas de guerra. 

¿Pero podemos hacer que esto cambie a partir de ahora?, y sin hablar ni darle la razón, estuve de acuerdo. Se llenaban mis ganas de retomar, pero no así, ni con ella.

Ánda, no me lo esperaba, tú no eres así, ¿no?, ja, ja. Pues que quieres, es una risa ver las cosas desde este lado, si.

Las pistas indicaban que necesitaba un arrullo, una vuelta de sabana, un abrazo, el besazo que cada mañana le prometo a la barandilla que le daré a Domingo.

Estuve un par de días arrimado a una esquina, arrugado y pensando de más. 
Todos los días lo mismo, el mismo final, con un miedo acojonante a que todo fuera otra vez normal, a las horas, a la incertidumbre, a tener sólo un poco más.

Se acabó el inmediato mañana, no sobra ni un momento y no te atreves a pedirme que me duche contigo, que quieres algo, o nada, un beso, un día cuando sea.

Vuela, intenta dormir, sin adornarlo, vuela y olvídate por lo menos hasta mañana, confórmate.

lunes, 6 de abril de 2020

Asiento y me contradigo

Que horror.

Ahora todos llevamos máscara, y como un imbécil me doy cuenta de que antes de todo esto, máscaras y mascarillas, no por ir en diminutivo es más ligero o llevadero.

Jode y nos jode, a todos, y a mi el primero.

Todo desorganiza el orden del cosmos, las más gordas decisiones, las preguntas más profundas, y la débil indolencia, cuando no decides, también cuenta, y suma, va siempre en favor o en contra, necesito que alguien venga a rescatarme.

domingo, 5 de abril de 2020

Que me expliquen uno más

Plegamos velas y nos vamos hacia donde la marea mejor nos deje, o por lo menos a ti, que te quedaste en algún sitio que debe estar marcado en un mapa, en un mapa que sólo puedes ver tú.

Te marchas con la inercia del amanecer, pero no ves que no nos afecta a todos igual, duermes en mis brazos sin pereza y en paz, yo guardo las esquinas de la cama y tus respiraciones para cuando las quieras, si no las necesitas, no te apures, son para mi cada minuto que pasa al esperarte, hasta lo que no quiero de tí me hace falta.

Que sin sentido en el texto, en las letras, en la explicación, en todo esto que no va por ningún sitio, de repente empezó a no pasa nada, y hacemos como si nada ocurriera, miro tu sonrisa en mis fotografías y me gustaría que fuera como el vino en brick de tu casa, quizá sólo un par de sorbos, pero abierto, empezando a hacer algo, siempre habrá otro momento para volver a mirar la boquilla.

Llevo toda la vida cumpliendo años, y olvido los que tengo.

Los nombres de las calles son para septiembre, y la recuperación vá casi siempre  pelada.

Me quedo en blanco porque es complicado, confuso, nunca sabe nadie donde termina, por muy certera que fuera la salida, eso soy yo, mucho o poco, las dos cosas o ninguna, incierta es la forma en la que otro te mira.

Fue innegable ver como te parabas a escucharme, el mundo se daba la vuelta cuando me señalabas o me tocabas, es posible que no fuera eso y lo que ocurría no era nada, o no lo notaba y todo se paraba.

Escribir en pasado es dibujar ayer, no dejar las ceras para luego, sacar punta para no dibujar más hasta mañana.  

martes, 31 de marzo de 2020

Todo eso cuando la pueda tocar


Todo a partir de aquel momento fué algo tosco, empecé a medir un poco peor las distancias, soy muy poco disciplinado, muy malo para esto, así que me alarmé estrepitosamente al principio y sin ninguna razón después.

En ocasiones con una erección del carajo, vamos a ver, ¿es que soy el único?, ¿nadie más las tiene?, pues entonces hasta el fondo. 

No sé si sabéis que no hay fondo, es como cuando te pones a beber, ¿donde está el final?, normalmente donde cada uno quiera, a lo mejor nunca, cada uno le pone el remate.

En casos extremos, juega su papel la segunda persona, la que incide indirectamente, y de ésta depende como termine o empiece todo, vaya, vaya, no tengo palabra bonita ni fea para que esto sea fiel a lo que lo es, hablo y miro, pierdo el sentido, todo lo anterior lo pierde, no sirve de nada, el sentido lo tiene ella.

Uy! siempre se puede leer, soy cobarde y consecuente, con frases y copas, ojo, cuidado con cómo la miras, por favor, a ella siempre con respeto, te la estás jugando, en las escaleras, en la entrada, en la salida y mientras tanto, no tienes ni idea, no. 

Compartimos las palabras y las vueltas a casa, idas y venidas, ojos que van y vienen, risas sin sentido y con todo, agarrados cada cual en la cintura del otro; coño, no querría nada más, eso era todo, mirarla y seguir en aquello. 

Puedo asegurar que la ruta del autobús podría haber durado toda la noche, la semana, el año, la miraba a los ojos y la besaba y la quería coño, ella sonreía y yo estaba enamorado.

En las confesiones de madrugada todo se estrecha y con la poca distancia entre vistas de ojo a ojo, la sinceridad toma todo, menos mal, era el momento, tocaba saber algo ya, por la poca generosidad que damos, en serio, todo esto no lleva ninguna carga de barra, sale sincero, bonito y adornado de verdad. 

domingo, 29 de marzo de 2020

Durante el cambio de hora

En alguna ocasión, de vez en vez, y de cuando en cuando la canción no es tan bonita, la melodía pegadiza resulta dulzona y empalagosa, la razón de la razón es un gris inconveniente, pues vaya, eso no importa.

Con mucho tiempo para gastar, gana el vértigo, y aunque no haya nadie cantando entre las vías y tarde en pasar un tren para finalmente no atropellar a alguien, te puedes cagar de miedo; puedes tener todo el que quieras, es importante, pero da igual.

Importante es seguir teniendo en cuenta, que no hubo suficiente.
El dolor de párpados lo cura no dormir con ella esperando que vuelva.

Que bien todo! que bien que sucedan las cosas así, pasar por ellas y después leerlas, y que lástima cuando resulta que se acaban.
Caramba, veo bolsas de pólvora amontonadas en el pasillo y hacer como que no están me duele casi tanto como llevar sin verte las guerras púnicas.

¿Se tuvo en cuenta que aún hay esquinas de la casa sin carbonizar?
¿Barras con vasos medio llenos?
¿Miradas con envidia sin razón de ser por estar tibios, y las manos en los bolsillos?

Todo eso importa si ocurre, que inoportuno soy a veces, no espera, ante cosas que no suceden, esto es grave y escuece, ¿tendré que ir a lamentarme por todo ello sin poder componerlo de buena manera?.