martes, 29 de diciembre de 2020
Que será
lunes, 28 de diciembre de 2020
Pintando, pensando
lunes, 21 de diciembre de 2020
Que ilusión, todo sorprendentemente bien para el año tan raro que ha sido
De acuerdo en que no todas las hojas son iguales, ni las huellas, ni los corchos de las botellas, ni la esperanza de cada uno, menudo atrevimiento.
Me quedo con las buenas intenciones, con los gestos y respuestas que a razón de "que ilusión" te llenan el día, me da lo mismo la época del año y el momento, de verdad que si.
sábado, 19 de diciembre de 2020
Vamos, deberiamos
Que prefiera lo que elijo frente a lo que hay en los puestos, es escandaloso, si, los puestos no son nada seductores, y girarme en plano a mirar a otro lado, venenoso.
Chico, esto porqué es, ¿qué necesitas, qué te ocurre?, pues amigos míos, los míos son los mejores, os lo aseguro, pero nunca nadie me lo preguntó, en los peores instantes, se filtra el miedo por telepatía y se cuela hasta la goma de los calcetines, a mi me pasa igual.
Durante sextercios de noches insomnes soñé con algo, los cuadrantes, más concretos ellos aunque sea por el nombre, dejaron sólo sueño y más ganas de dormir.
Hace ya mucho el amor de plástico y las noches sin control, los consejos a borde y pie de barra no sirven ahora de nada, nada de senos de regalo pendientes de aprobación tras atrevimiento y copa.
Pido lo que no puede ser y estaba a los pies del autobús que esa noche nos llevó a lo que solo a uno sintió maravilloso, imposible incluso a día de hoy.
lunes, 14 de diciembre de 2020
Hoy a con y
Se pone difícil plasmar lo que sea cuando el contacto está limitado por uno mismo.
La frontera está tan lejos como que los que quiero no tienen nada de mi.
No estamos muertos, ya, y la cajera del hiper ya me dijo: no pierda el respeto, pero tampoco el miedo; joder, lo clavó.
Que no entiendan el título de este post viene a que elegí las palabras impares de una frase, y a que si anteponemos la fantasía, vale casi todo.
viernes, 20 de noviembre de 2020
Arbonabuse
Lanzada va una flecha disparada, si debo rimar, marcha afilada y la diana de destino debido a los impactos, ablandada.
Fuera de bobadas y asuntos sin sentido, podría contar unas cuantas, justo ahora si no se trata de despejar la incógnita, la dejamos en el mismo sitio y vamos justo a otro asunto. Escribir con sentido y siguiendo algún tipo de hilo, se me antoja difícil porque si escupes o vomitas, sale como sale, sin estilo ni gusto.
Que nadie ni ninguno se enfade, la caja es grande y capaz de afectar a cualquiera, deberíamos ser capaces de leer, entender y debatir, nos falta y a mi el primero, capacidad de asimilación en condiciones adversas.
Es posible que al tenerlo todo rápido y en casa, nuestra capacidad crítica se limite al salón y el mundo sea demasiado grande para transigir.
Quedaba medio de todo, marrón, negro, azul, da igual el color, quedaba mi parte en fracción a medias, como la vez en la que me miró como pidiendo explicaciones por un beso, sin intención de volver, de arrojármelo, labios fríos y vuelta a casa, caza, al momento.
martes, 17 de noviembre de 2020
La razón de la razón a entender
Marcó la diferencia porque pidió ayuda en un momento muy jodido, a un extraño, a mi.
Lo que le dije quedó con su cara entre mis manos, desde ese momento no dejo de escapárseme de entre los dedos.
La películas, las canciones de amor, ni las comparaciones dieron ninguna clase de consuelo, fue tan suave que ni disfrazando lo que sentía dejo ningún rastro.
Rocking in, Jumping in
Se me acabó, que atropello, no hay derecho, ¿pero que es esto?
Al fin un par de botes de pintura dejaron todo claro empapando el papel, ya era hora, por el momento.
La cocina me atropella, los cazos y las sartenes, me invaden. Todo lo demás también, tom, tom, tom... suena lejos, más de lo que piensas, si, mira que cuesta.
Empiezo a entender que hay que leer un par de veces lo que escriben los demás, interpretar los deslices, las interpretaciones.
Más cómodo que nunca desearía compartir este cojín con otro culo, con el tuyo, es una lástima, el tuyo llega tarde.
Esta la recogí un tiempo después de darme cuenta de que algo me faltaba, nadie me lo podía dar, seguro, abrázame, pero esto no está en tus manos, se escapa a todo lo que sabes, grita, olvida, cerca, lejos, ahora da lo mismo.
Para mi, no valdrá nada, no habrá telón que cierre esto, comparar a un hallazgo que grita por la transparente vía de otro amor, no hay nada que hacer.
Cuando quieras puedes preguntarle a la cajera morena, lo sabe todo.
jueves, 12 de noviembre de 2020
Ecohorizonte y otro día más
Me costaba muchísimo meter en la misma bolsa de basura los restos del día a día y los jodidos envases de plástico tanto de bebidas como de limpiadores y detergentes, un problema en aquel momento más orientado al espacio y la resignación que a tratar bien el aire, el suelo o el mar, tan lejos de uno que no supone una preocupación.
Esa fue la razón por la que empecé a reciclar, nada de conciencia ni de respeto al entorno, mi intención navegaba hacia ser práctico y no descuajeringar todo de camino al cubo gris con tapa naranja.
La vergüenza algunas noches al ver tres cubos cerca del portal y sólo una bolsa en mis manos, me empujó a separar también el papel y el cristal, dadas las circunstancias, no me venía nada mal darme un paseo de vez en cuando a los contenedores de la esquina.
No se trata de beber la cerveza a morro en el grifo del barril, debería ser tan fácil como poner la lata en la bolsa correspondiente, hablar de un futuro verde, sostenible y posible, es esto último, posible.
martes, 10 de noviembre de 2020
Con febrero
Hablamos de muslos y pétalos rosas de color, de situaciones, soledades, libros y de la casa alquilada a las afueras. Nada cuadra ahora, cierto es que algo antes tampoco ajustaba.
Sencilla al hilar y complicada algunas veces, nos pasa a todos, esos comentarios no nos ayudan, ellas así, ellos asáo.
El margen para la mutua ansiedad y la dureza que viene casi sin querer a buscarla, sinceridad la llamé para disfrazarla.
Todo llegará y seremos libres, este frío que nos congela desde abajo será comentario cara a cara con la cara casi tapada. Pensaremos sin importancia que pasó una vez más lo que queríamos y tan poco costó que al volver a quererlo, tuviera un precio más alto de lo que confesamos.
domingo, 8 de noviembre de 2020
Malas costumbres
Castañuelas y al fin un espacio donde dejar todo lo que me sobra, que sencillo ahora que lo veo, no parecía tan claro un instante atrás, que suerte, se aparecía más simple.
Manejar todo esto no es tan fácil como parece, al final y al empezar vienen todas esas cosas que se deberían haber quedado un par de meses atrás, y si no somos perfectos....que le vamos a hacer.
Parece que el teclado no responde como quería, salen malas costumbres, pulsa una vez más el insomnio y el recuerdo a calmarse, a no dejar estar esas bienvenidas con sonrisas que entonces lo suponían todo.
Déjate, aquel poyete no supone nada, o a menos lo creo, y ya no pretendo tu sonrisa al verme, se queda en negativo, y lo negro y blanco así en plataforma inútil.... no abre camino a ningún sitio.
Tan tarde y tanto tiempo, está todo oscuro, y lleva mucho tiempo, no podría darle valor salvo cuando se entrega todo... y la otra ventana se cierra. WtC, que ilu me hizo haberlo escuchado contigo, Ciao bella.
Última y de víspera
sábado, 7 de noviembre de 2020
El desvío
La variante diaria que arrastra el suelo desde las costuras de las sábanas hasta el marco ensolecido de la puerta del baño. Me lo llevo subido en las legañas quejumbrosas por el "menuda mierda" que me tomo cada mañana con medio litro de agua para calmar a mi maldita sangre, que se espesa y no es capaz de diluirte.
En una madrugada, costumbre algo poco llevadera en los días que van pasando, las ruedas de los coches distraen una ene de una efe, y una deriva de la otra, en algunos nombres es así, no creo que se merezca ninguna otra mención, fin.
Estoy poco acostumbrado a que me den las gracias, estas últimas fechas encuentro entre tanto hijo de puta unas gracias sinceras, de verdad de verdad de verdad, y me emociona volver a confiar, es muy difícil con las piernas encogidas en una sábana.
Una vez más de madrugada las cuerdas de la guitarra que toca me da la señal, encontré la manera de hacer zigzag fuera de este tiovivo entre mis paredes, de la intransigencia más allá de la puerta del portal, dos pasos más allá no seremos capaces de, de, de qué?
viernes, 6 de noviembre de 2020
A ese título, menudo escándalo
Humo de colores, como esta ninguna otra cosa, desvaneciéndose entre las calles, ¿y que me dices de los flecos de la chaqueta volando hacia donde lleve la corriente?, el aire.
Un, dos, tres, se te mueve el flequillo, sonríes esperando un bollo que explote, hey, que zambombazo!
Me ponen en un anuncio y soy incapaz aquí en occidente de encontrarme, tecnología aparte, acerté, falló la anilla, incomprensible.
Se me echa la luz de la ventana encima, y la uña por la cuerda de la guitarra. Los cajones y sus cepos no me dejan dormir en paz, antiprogramando, tic, tac, batería y pegadizos estribillos.
Redoble, vientos y una acústica que debería ser la envidia en los mejores días de los peores momentos.
Menudo disgusto, la demanda no hizo más que sacudir el pescado congelado y los vapores que al cerrar la puerta dejaron esa peste habitual de los vecinos del piso de abajo. Que agudo todo.
Carrión, costumbre y panorama
Me levanto, pero solo un poco, se podría decir que me muevo.
¿A que le meto una patada?
Los muebles son míos, la casa de alquiler, todo lo demás está por ganar.
El coche lo vendí, las visitas a mi amante y entusiasta melena del levante se quedaron por un par de temporadas esperando con los botones abrochados.
Que suerte que cuando no era así su escote se agitaba bajo mi mirada, la saliva y la inspección no era cuadrada, se escapaba a los ojos de los demás en otra habitación, desde luego que esconderse no fue una opción delante de todo el mundo.
Pasó por una última vez muy discreta hasta media tarde, llegando a ese momento y pasando el autobús no puedo recitar palabra porque su boca me lo impedía.
Tu, tú, tu, túm, a base de bajos muy bajos, de miradas a los ojos, al mismo centro, con muy mala leche, de la peor, de la que deja la salida de un restaurante vegetariano con ganas de carne.
Y debería pensar (madre mía) y no poner obstáculos, pero sus pantalones y forma de mirarme en el pasillo lo ponen difícil, que decir de sus piernas ausentes de tela, fue bárbaro aquel viaje en taxi.
Sin respiración, me dejó sin respiración, aquella noche y algo más tarde con la maleta en la estación.
Me sobran 3/4os
Todos los días van desordenados, en ellos no están tus brazos, me sobran tres cuartos.
Velando la ventana al paso de la furgoneta que bien temprano irá a no se dónde, me quedo en cualquier lado.
Clavo los ojos en el techo, lanzo mis calcetines a mirar por la ventana, dormir con los remos fríos, no es lo mismo.
Cuatro grandes bloques cargo en mis espaldas, cuatro grandes y sinceras verdades, añado pimentón, lo demás lo aparco, me siguen sobrando tres cuartos.
sábado, 24 de octubre de 2020
Del día después
Dulce como la cuerda calma en la guitarra, como la esquina de la cocina.
Gozaba presumido en la ventana de la terraza, del limón quedaba la cáscara, el zumo me lo bebí.
Los agudos aires de las trompetas que tratan de levantar algo que anda por algún lado, percusión y todo una locura por entender, todo está bien siempre que tenga sentido, así que nada llaga ni llega a ningún lado, si nada tiene sentido, que me cuelguen por querer algo con un poco de aquello, vamos y venimos.
Que quieres, se cierra todo esto justo en el momento en el que te marchas, lo notaba antes, pero como daba igual, terminaba por notar que debía dejar un poco más para que volviera aquello, en algún momento, sin pensarlo, pero no, así desde lego que no. Justo como y donde no lo esperaba.
Ahora a cantar, con lo que sé que llega, expectativas y alguna que otra cosa que no tiene nada que ver con nada, adelante.
Sonó seco, como una semilla tostada cuando la pisas con las prisas. Nada más.
Vaso, arrugada y apaga
Mira: la solución (temporal, claro) es blanca como fue, como su piel, pálida y fría como fueron sus carreras al correr a mirar aquello, sus escuchas y sus respuestas.
Otra réplica y solución oscura como su pelo negro, a contramano de todo lo anterior, pestañas y mirada, aureolas desde luego que no, vientre tampoco. Poco recuerdo de todo aquello porque luz no teníamos para recordarlo con algo de claridad. Con un poco de luz tampoco estaba demasiado claro.
El amor es así, y los momentos íntimos lo quisieron de aquella manera, ¿hacia que lado?, eso está en cada espalda, en cada hombro y en esa mirada que se queda o se difama.
Bonito más mal trago por no dar buen sorbo, hacia fuera; no lo sé, dulce o amargo dependiendo de algo que no supe ni ahora se, coño con la criatura, claro que es mía la desviación, de nadie más.
Queda transparente por mirarlo en un vaso o al expirar tras fumar, en nada para ti, en todo para mi cortina a medio bajar. Es tarde y el pelo tapa cada posibilidad de verlo claro, el pelo o lo que se ponga por delante, podría ser cualquier cosa, por ser, será.
miércoles, 14 de octubre de 2020
Bajo y agudo ese collage
No es la lata a la que le das una patada, esquivas, o terminas dejando en una papelera,
¿Y no es lo más bonito que has visto?
Si, después de oír que lo dijera, escenario y palabras justas, todo en el mismo sitio, justo frente a mi, allí.
Esta vez gana todo lo demás, si lo hacemos bien, no hay nada que perder.
Tanta mierda y tanto tiempo perdido donde no debía, para encontrar la respuesta donde nunca lo habría figurado.
¿Seguiría esa ruta?, sigue uno moviéndose por donde váyase a saber que los baches y las piedras dejan seguir, violines, teclas y voces animosas a dar aliento, cómo no dejarse llevar.
domingo, 11 de octubre de 2020
Propio y extraño
No está en los mapas, ni en la música.
No se encuentra en ninguna cuenta atrás, será imposible tratar de encontrar rebañadura alguna si por verídico, cierto o efectivo lo damos, allí desde luego que no.
No lleva camisetas ceñidas, los últimos años de aquella década no supusieron una costumbre con la ropa holgada, perdemos muchos metros y distancia, ¿ganamos algo?, si se indaga racionalmente, es bebida de marca blanca, viento de última hora.
Sin embargo, igualmente, no lo encuentras, te halla, sabe donde estás, un momento de liberación lo invoca.
Como acto verdadero no hay más que dejar los días pasar, y como resultado; espero que todo vaya bien, y que lo que no sabemos donde se encuentra o como va; se quede como está.
sábado, 3 de octubre de 2020
Abrazo evaporado
Érase que hey, las diferencias y los hechos satisfacen a cada momento de diferente manera y aparecen cuando un asiento se queda vacío.
¿Por qué no? porque si, porque no lo sé, se me vienen encima los cambios, taparse los ojos para poder dormir, o con la mente clara salir por piernas ante la dicha y los engranajes de otro que te mira.
Suave, océano o cielo, reflejo de algo que Sant Ana me cuenta entre timbales y trompetas, baile suave y bárbaro con dos cuerdas agudas.
Déjame sin respiración, róbame los pasos, pon sobre la mesa algo que puedan pellizcar las ganas perdidas entre días de dejar pasar y mezclar con agua para equilibrar cuatro muros a tener huevos.
No queda nada, recita con la boca pequeña un par de frases sin acento, destaca y marca el porqué.
Se retira la espalda de la columna, donde apoyado, casi tirado... alguna vez lo miró. Desde donde surgieron la mayoría de las frases que dieron pie a conversaciones, besos, frases bizcas y amarres a agarraderas de autobús.
miércoles, 30 de septiembre de 2020
Sentado a una
No recuerdo haber dejado reflejada de ninguna manera una marca, ni seguir una especie de olimpiada o yincana para recoger pistas o llegar a alguna frontera imaginaria de soluciones claras y efervescentes.
Tapan a los ojos creativos una maraña negra de flecos, mechones de pelo negro sobre el cuello de camino a las sábanas. Un camino larguísimo, con la noche entera espabilada, antes mirando, ahora sin poder ver.
Marcho y olvido cubrir la boca, me levanto entre sillas vacías y además de muy poco aumento, no dura pared en el camino, y más duro aún mirar de espaldas el suelo con la mano por cualquier muro.
viernes, 25 de septiembre de 2020
Aunque la circunstancia se matiza
Entre farola y farola, también por los huecos de las ramas y a través de las hojas, sopla la falta de tiempo y cae el sol, la prisa, las suelas. El ajetreo diario no se lo lleva más rápido, y el humo aunque raudo, nada que ver con el agarre y la memoria, el tiempo veloz y todo tan despacio.
Aplausos y niños con pantalones cortos, seguridad bajo las ramas y el brillo del sol, varios mecheros en la bolsa por si acaso, y ninguna intención de encender cualquiera de ellos. Azul en blanco, y blanco reluciente en azul celeste, por mirarlo y seguir con el cuello torcido nada cambia, azul y blanco.
Paladar y algo de calor para sacar brillo al adoquín en el que tropecé, verde como los ojos del muchacho, del vestido, de verla un par de semáforos más allá al final de la espera, ésta última nublada y la anterior acabada, ni más ni menos que colofón desparramado a lo largo de mi deseo.
Aunque lo leyó más de tres veces para no conseguir entenderlo, por días y meses sentí lo mismo, fregando los restos sin guantes se resquebrajaron las arrugas de mis dedos, fuera tensión en las manos, en las cejas, quedan vacíos los días y se llenan los aljibes de agua fría, con temor, si, todo pasa.
jueves, 17 de septiembre de 2020
Abuso de no poder
Al tratar de cerrar la puerta y poner un primer paso fuera de casa, vienen cantidades increíbles de estímulos, pensamientos, manías y tonterías que nunca creí que pudiera llegar a procesar entre el portazo y el tintineo de las llaves cayendo en el bolsillo con cremallera de mi bolsa.
Dentro de la bolsa, el cuaderno, más que arrugado, acostumbrado al maltrato y a la tinta.
Menos arrugado, el estómago, algo menos desde que pasó a mirarlo todo desde la cornisa más alta a la que pudo subir, no se alisa, pero se acojona con el vértigo.
No entiendo cómo esto te pasa a ti, no se cómo has llegado a mirarte en esa luna tan rasa para arreglarte el pelo, es difícil valorar como funcionan las cosas cuando en todo momento cualquiera va y se frota las manos.
La palabra problema es algo relativo, sólo ver lleno el indicador de tinta de mi rotulador, se convierte en solución.
No tenía mucho donde elegir, todo eran garabatos y listas de la compra, ah si, también encontré una guía de proceso inconsciente de escritura que me hizo Lorraine, a fuerza de mirar y leer, salió algo que escribir, gracias por dejarte llevar en una mesa mojada (los posavasos los aparté de muy mala manera para tener sitio).
martes, 15 de septiembre de 2020
Exisurrealismo & rutinas de verdad o de mentira
Entre hueco y hueco, quicio y cerradura, se colaban, claro, y no en forma de sol radiante sino de comentarios inútiles. Los de ese tipo grande y bonachón que anda sin llegar, que sale sin partir, y si parte no es el bacalao, ni siquiera lo que debe.
La lógica y taras con su margen para pensar y dar margen al tiempo no dejan de insultar necesidades de primera fila.
Lo que antes tachaba y como borrones se me quedaba en las mangas, conviene en insistir a los ojos que miraba fijamente sin paz por no poder oír como habla, como se expresa, ahora las piedras de los bordes del camino no soportan el tacto del cartón, aún y con todo eso una de ellas apuesta por la filosofía.
Vamos por algo pesado, me han propuesto moverme hace un rato, pero pensando en lo rápido que hacía todo y las prisas que tenía un momento antes elegí justo el centro de la calzada, parecía lo más seguro.
Terreno llano tamizando vetas, me despreocupo por torcerme el tobillo, hoy tomé precauciones y cambié de calzado.
He sacado alguna piedra del zapato, es lo menos tras salir a la calle para dar de si la horma, la suela, y si tengo margen y ganas; la caña y el punto de vista.
jueves, 3 de septiembre de 2020
Zapateado
Una gran suerte que los pies que me calzan, lo hacen bien y en su justa talla; hubo noches toledanas, suelas que desearía no haber visto y tapas que nunca olvidaré.
Si algo se me queda corto, podría ser el tacón, asunto poco importante que compenso con mucho empeine, en mi mundo es muy importante según qué arte, qué ante, la piel y el baile, !ah, el baile!.
martes, 1 de septiembre de 2020
Las comas o las dejas
Las comas, unas se escapan, otras sobran y las que parecía controladas se revuelven y se marchan allí donde quedarse sin respiración, donde nunca se te habría ocurrido que ponerlas sería una buena idea.
Hoy me encontré muy de cerca a una coma, sin preguntarle nada, me dejó mucho en lo que pensar. En un primer momento entendí pedirle perdón por la masacre hecha hasta el momento.. pero no, no necesitó disculpas, aprecié que lo que le hacía falta era una nueva palabra tras la que poner pausa.
No podía esperar más a que me diera razón para pulsar, así que a ello puse mis dedos y mis creídas perdidas ganas.
¿Cuantas comas debe tener la gran muralla China?
¡Pero veamos, no seas idiota, escribe y déjate de dudas imposibles...! ¿Cuantos huesos van en un saco roto, o con remiendos, o con dos parches?, ¡trata de arrancarlo, y no pongas en la mesa más problemas!
domingo, 23 de agosto de 2020
Vamos
martes, 18 de agosto de 2020
Jardines e interiores
Era oscuro y ya bastante noche, ni un solo calle por el ruido, todo dejó de tener sentido. Esto último lo escribí al derecho porque dejaba en evidencia el propio maltrato a latigazos.
Después de ese punto no hubo razón para quejarse, nadie paseaba ni los escaparates brillaban o reflejaban chispas ingeniosas, se quedó el rebuscado y rugoso ladrillo esperando el sol y sombra del día siguiente.
Armé como pude, y me costó mucho más que bastante el desafío de una jornada completa, silencio, duda, y espera desesperada con respeto al respetable.
Al fin de cara con fideos solubles en el armario y gambas tiesas en el congelador, la casa llena de voces y frases para todos los gustos, no pudimos desperdiciar las servilletas por falta de papel, tampoco dejé de pensar en cuánto duraría aquello.
La almohada doblada me empujó al salón, y las cosas sobre la mesa de nuevo a la almohada, todo dejó de tener sentido. Esto último lo escribí como salió porque dejaba salir un soberbio e inesperado delirio.
viernes, 31 de julio de 2020
Surcos de la arada
Temática, índole y duración de todos los planetas, no se puede poner límite ni cortar el aire, aún más improbable será achicar las opiniones. Con la mente abierta la sencillez y la sinceridad no ofrecieron dudas a los pasos sobre cualquier baldosa, en cualquier dirección.
Se quedan cortas las calles y pequeños los asientos, las anchas avenidas se ofrecen si lo que prima (hace falta/se necesita) es mirar unos ojos parlantes y sinceros.
A veces faltan palabras, la luz quiere llevarnos o darnos algo y nos ubicamos lejos del último lugar donde pudimos mirar el borde de un vaso con algo de sentido.
Desafío los bordes de este cuarto con las cejas encarnadas y las uñas hundidas en profundos pliegues, por lo pronto el rencor no cicatriza, habría sido para dejarlo y reírnos un tiempo antes.
Retiré de la mesilla un soplo de resaca enroscada en mis oídos, todo lo que llevaba encima lo quería en otro cuello, con un gemido que nunca escuché ni ya podré sentir cerca, explicarlo es una tragedia.
La pelea fué tranquila y por una vez no medité durante un rato en ninguna de tus cosas, fué soberbio no tenerte rondando por la casa, que la cuerda se desgarrara y desaparecieras unos instantes.
Tanto escribir y añadir paja cuando lo que de verdad se agradece es un pedazo de papel en blanco para no volver a recordarte.
Por otro momento me senté de la misma manera tras pasar por el mismo sitio. La hora es la misma, no pasó nada y así será, tomaré nota y guardaré el cuaderno al marcar un último punto.
domingo, 26 de julio de 2020
Epinálogo
Lo primero se vé venir para una situación más bien fea.
La segunda sólo fué una manera de provocar que algo como esto ocurriera.
Olvida lo que sabes y piensas que se plantea como correcto, escribe, dibuja, besa, grita, ríe a carcajadas, dibuja corazones en los ladrillos de los bares.
Realizón
En otro plano los intentos de suicidio se suceden, engranajes, puntos y convenciones que no funcionan por mucho que deban.
La razón no responde a los sentimientos, y la voluntad se clava las uñas, niega o asiente sin sentido. En el peor de los casos, llamado el peor de ellos, el más común: correr lejos del más confortable de los refugios.
Llevarse la contraria es sensato, discutir y replantear se sienta a la mesa con las letras de lo absurdo, te llama ilógico sin ningún tipo de rubor ante el más pintado.
Se presenta alterada la manera de plantear un momento como este.
Letras inconscientes post ink
Su ausencia se normaliza sin llegar a realizarse, a convertirse en algo efectivo.
Hace horas comprendí (si, ya) que con los ojos empañados no se puede seguir, cruzar un semáforo así es una mierda.
Complica pensar y es embarullado vivir con libertad, con libertad de seguir sin una pieza, ¿es eso lo que ocurre de verdad?.
Con cada pensamiento íntegramente en algunos y casi todos en su totalidad, negando el raciocinio me doy cuenta... del mal camino que lleva todo esto, antes de llegar a un buen sitio, tranquilo, con ladrillos y personas razonables.
viernes, 24 de julio de 2020
Paseen y piensen!
jueves, 23 de julio de 2020
Tela verde
sábado, 18 de julio de 2020
Extraordinario y por no ser normal
miércoles, 15 de julio de 2020
Y entonces sin traducción al inglés
Con la libertad de poder hacer cualquier cosa... quién no eligió rascarse un muslo o mirar por la ventana, y justo al contrario, todas las ganas de dejar surcos por la acera.
¿Qué malo puede tener quererlo todo?
¿Pierde fuerza un beso incluso con la inercia de los meses?
¿En qué categoría está el cajón de las cosas malas?
Quién se podía imaginar que las cosas cambiarían tanto en tan poco tiempo, que echar a andar de nuevo fuera tan difícil, que no volver a verte pasara de ser un supuesto a estar escrito aquí.
Por algún lado me apuntan que claro, es fácil para el que se inclina tomar inercia y escribir algo resultón, pues amigo, espero que te hayan pasado cosas en la vida para que le dés valor a cualquiera de estas cositas, o no, desde luego que mi insomnio no tiene nada que ver contigo.
Y volviendo al penúltimo párrafo, o no, será mejor subir al primero, prefiero ponerme en la primera duda de todas, la última genera muchísimas más, mantener la distancia de seguridad termina siendo irónico por lo menos para un servidor
martes, 14 de julio de 2020
Red de transporte de autobuses
lunes, 13 de julio de 2020
Y no me molesta esperar la cola del hiper
Noticias que expiran porque al fin descansan, noticias que salen con mascarilla, noticias que se dan la mano de mentira, pero con buena voluntad.
Que todo este tiempo en pijama termine por animarnos a arreglarnos para salir a la calle, que nos anime a arreglar la calle, porque no pasa nada hasta que nos pasa a nosotros.
Nada puede ser bueno a la hora de volver a la normalidad si el 8M condiciona el discurso y la discusión política, así que vamos a tener que ser de nuevo nosotros, los que nos hemos ayudado a lo largo de estos meses, los que sigamos haciéndolo, que este confinamiento no se quede en la cerveza pendiente, que sea un gran trago extendiendo la mano.
(Texto publicado en el nº 3 del magazine "ventanas abiertas": hacia una nueva normalidad, juntos y solidarios".
https://issuu.com/ventanasabiertas.magazine/docs/ventanas_abiertas_n3_julio2020)
sábado, 11 de julio de 2020
Muletilla alucinógena
La letra de una nueva canción quedó tan solo en emocionante expectativa, apuntando hacia otro lado me quedé mirando al mismo sitio, y lo extraño no por no esperarlo fué que sin proponérmelo... tarareaba en voz alta otro estribillo.
No, después de escucharla, quizá por la costumbre de llevarla "gestampada", negué enérgicamente con la cabeza y no pude evitar taparme los oídos para evitar seguir escuchando lo mismo.
La idea no parecía mala sobre el papel, sucede como en esas ocasiones por las que pasas justo después de soltar el pensamiento definitivo, y la mirada de vuelta es de un asombro subido a los hombros.
Puestos a elegir, dejemos como no debería ser de otra manera la llave de la puerta que tenemos a la vista para otro momento, habrá tiempo. Obedece ahora mismíco abrir de una patada la puerta que ni siquiera tiene visagras, es lo suyo, los tragos para intentar calmar la sed serán dignos de saborear, escuchar y contar con la misma boca que no te encuentra.
miércoles, 8 de julio de 2020
me Siento en una Milla màs
lunes, 6 de julio de 2020
O la semana entera
domingo, 5 de julio de 2020
Cónchales
Un rato después otra duda se queda solo en la pregunta porque no tiene importancia y además estoy ocupado, hasta donde llega la capacidad de resolver dudas o tocar los cojones, me pregunto.
A todo esto tecleo con un dedo menos, tampoco exijo una minusvalía o parte de ella, sólo el mérito de seguir sentado donde me encuentro y no pegar un portazo, claro provecho individual y que sólo yo mismo puedo reconocer, sería injusto empezar a tirar macetas contra los muros por el salón, y endorsar la responsabilidad a cualquier otro.
Para dónde hay que mirar?
Ahora la situación se complica una vez que el fundamento importante se desvanece, y tras de si se lleva sin que pueda evitarlo gran parte de lo que pasa, en realidad se engoma todo y no hay esquina en la que frotarse para despegar una mínima parte.
Ese tono agudo que molesta en ciertos momentos no deja de atronar mis oídos, y no bastará de momento con soltarlo y tratar de olvidarlo con hombros y personas a las que mirar, falta un bastante importante del absoluto.
Que escasa la parte para poder andar por la calle, que poco de todo a mi alrededor, si el calor y llevar cubierto casi todo el rostro me ahoga, será complicado coger aire a partir de ahora, no tengo razón ni ganas o lugar de donde sacarlo.
Inmediatamente localizado el foco, miro al contrario, pierdo la concentración en la razón y una vez más como si nada hubiera cambiado, hablando conmigo de nosequé, haciendo eco con amigos, sin comprender nada, todo se me da muy mal ahora.
sábado, 4 de julio de 2020
Alto
Cada palabra necesitaba un buen vaso de agua fría, y el final de cada frase una bocanada de aire para rellenarme el vacío en el pecho.
Tenía miedo a empezar a hablar, por lo que terminar aquella conversación me aterraba, seguía como podía el hilo de aquella demencia y perdía poco a poco el dominio de cada momento, las pausas fueron las peores que recuerdo, no nos interrumpirnos ni una sola vez, y lo que quisiera ahora mismo es cortar, parar, poder detener su recitado.
jueves, 2 de julio de 2020
Cierta disciplina
miércoles, 1 de julio de 2020
Adelante
martes, 30 de junio de 2020
Nada más que cambia una palabra
jueves, 25 de junio de 2020
Una cita de citas
lunes, 22 de junio de 2020
Un poco de generosidad, ¡por egoismo!
Sacando conclusiones y espinas le voy dando la razón, cada día y en cada momento. Es muy complicado atarse los cordones a cada paso, es un auténtico coñazo frotarse los ojos con cada pensamiento, es duro el pesar de corazón con el estómago siempre vacío.
El día a día resulta resultón, porque le da la razón.
Por momentos me recupero de las grises confesiones que me hizo y que tanto sueño me quitaron, mientras pueda haré lo que, qué?
Me dejo llevar por la prudencia en un momento en el que se me va a hacer complicado rascarme el picor, y es que ya me he llevado la piel.
Alguna paparrucha me saca de lo concentrado y enfadado que me encuentro para mirar al cielo sin ver una sola nube, y preocuparme por la cantidad de espacio que dejarán, ella y la nube
Ya os vale
Hubo una especie de símil a lo largo de lo que llevo de semana con lo que siento ahora mismo.
De camino al baño me golpee un antebrazo con el tirador de una puerta.
Me quedé pasáo, no podía ni sentir el dolor, fué rápido e inexplicable.
Donde comen dos.... otra hostia que me metí en el mismo lugar, y no, no se ahorra espacio por golpearse en el mismo lugar, la marca engrandeció poco a poco con alegría.
Los golpes hoy han sido igualmente contundentes y repetitivos, todo al hígado mental, tan fríos como el tirador de la puerta y tan inexplicables como surrealistas conversaciones que comparto con mi madre.
Por un corto instante la influencia del calor en mi cabeza podría haber tenido algo que ver, en parte así fué; el calor de las palabras, la desubicación de los globos oculares y el momento fuera de lugar.
Como algo más arriba... de veras que hoy no me quería quemar.
Seis maneras, modos, puntos suspensivos
Volví a tomar viejas costumbres ahora nuevas, y al mismo tiempo en lo que me lleva simplemente a mirar para un lado, u otro; no recibo sensaciones que lo hagan atractivo.
Antes de empezar comprobé que son seis, desde aquí habría jurado por haberlo tenido en cuenta, que serían muchas más, muchas, muchas más. me alegra el lamentable esbozo de sonrisa con el que se arquea cualquier línea horizontal en sus extremos descendiendo muy abajo.
domingo, 21 de junio de 2020
Esto es el relato supongo
viernes, 19 de junio de 2020
Y ahora que me explique con claridad, si claro.
¿es posible que no fuera eso?
¿que no ocurría nada?,
Debe ser que yo me paralizaba
sábado, 13 de junio de 2020
La mujer del libro
Hace un par de días encargué un libro en una superficie comercial bastante conocida, "Le avisaremos con un mensaje de texto", el momento inmediatamente posterior fue de una alegría muy, muy grande, en algún tiempo tendría una curiosa publicación que tardé más tiempo del que pensaba en localizar.
Guardé en mi bolsa un recibo en el que figuraba el encargo, y al cerrar la cremallera se cerró también la alegría. Perdí el empujón inicial porque recordé que hace unos días salí a conversar con Domingo y justo en medio de alguna frase, o no, es más probable que la situación se diera mientras nos interrumpíamos el uno al otro, una mujer nos mostró un libro blanco y la posibilidad de leer alguno de sus microtextos.
Negué con la cabeza mientras seguía mirando los ojos de Domingo, que me dijo: "menuda manera de apoyar a una escritora". Si, que vergüenza, que asco, alta traición.
La tarde pasó rapidísimo, y Domingo se me escapó de las manos aún más.
Volví a mis cosas un rato después, y también volví a acordarme de la mujer del libro.
Esta tarde subí por la calle Molina, me sentía como en el encerado con la solución del problema de mates, pero sin tiza en la mano,
Caminé por las calles cercanas a la zona donde conversé y meneé la cabeza hacia los lados.
No esperaba una solución rápida, así que me senté y comencé a escribir tratando de invocar al espíritu de la tinta y la justicia, por allí desde luego que ni espíritu, ni mujer del libro.
Y no aprendo, a Martí le estaba diciendo que los meses pasados me han hecho reflexionar sobre lo que no debo perderme a partir de ahora, sobre lo que debo mantener y sobre lo que me tiene que preocupar o hacer sufrir, y a la primera de cambio, negué con la cabeza.
Costumbre extendida y chocante normalidad
Al teléfono me esperaba una mesa en lo que creía una pastelería de magdalenas con nombre vergonzoso para la Bella Easo, pues no, volvió el local a ser un bar, lo que funciona, funciona.
Calle arriba andé al son del sol de la justicia, joder que calor la virgen, qué de justicia derretida y qué de sol en libertad.
Decidí cambiarme de acera para rebotar en los adoquines entrantes para oh sorpresa!, topar con los rizos más comprensivos del barrio. Se quedó moderadamente regular, voy hipnotizado por una concesión del ayuntamiento, sugestionado por largos mechones de pelo negro y reposado por algún calmatín, no doy para más, lo aguanto bien con un empujoncito, no espero aplausos de nadie.
Unos minutos después crucé de nuevo hacia la parte de calle quemada por un incomprensible sol empeñado en putear mis pasos, no acertaba con la ruta libre de la tostadora del infierno.
En una parada de autobús una muchacha peinaba a otra diciendo: "..tía y cómo ahora venga el bus..", me la quedé mirando a los ojos señalando la dirección por donde debería llegar el autobús, que claro, en ese momento no pasaba por allí. Sus ojos sonrieron, eso creo.
Recordé que debía decirle a Sonicada las razones por las que próximamente no podría bajarle la mascarilla, dejamos en el aire un próximo momento, un par de frases una para cada lado. La sonrisa con extra de boya flotó por el paso de cebra, el aliento a mitad de bombona, y como a veces sucede antes de marcharme... en un primer momento apartó las manos para después cogerme flojito con dedos de cera por los hombros.
jueves, 11 de junio de 2020
Pensar-pensar
"Cualquier cosa problema"
"Cualquier cosa viaje cabeza solución alternativa"
"¿todo podría ser?"
Esta maldita memoria mía me permite apuntar lo que no quiero olvidar, y desgastar hasta la transparencia lo que necesito recordar y de lo que tomé nota. Admito que la batalla sigue y admito la debilidad de las defensas frente a la artillería enemiga, olvido, a veces me enfado mucho, pero otras no, y sigue el camino.
Justo ahora, aunque sin enfado no soy capaz de recomponer lo que pensé antes de comprar el pan, admito, eso si, que sus ojos estaban presentes mientras escribía.
Casi todo el mundo caminaba en el sentido contrario al de la flecha que indicaba el suelo, es fácil seguir instrucciones, pero mucho más hacer lo que te sale de los cojones, olvidamos muy fácilmente hasta aquello que nos quita lo que nos permite estar aquí.
Muchas han sido las ocasiones en las que pensé que esto se acababa, y lo que terminaba era poder volver a verla, mi estómago al microscopio era inapreciable, y no me dejó terminar, una frase y media me quebró tirado en el pasillo gran parte de la noche, hice balanza hasta poder desclavarme del suelo.
Por ahí van los tiros, si cualquier circunstancia puede generar un problema contra nuestras intenciones, somos capaces de revertir, solucionar, olvidar y desandar o pisar las viejas huellas con nuevo calzado.
¿Todo podría ser?, casi todo, me figuro.
Todo es demasiado, acercarse mucho también vale, me puse manos a la obra.
Sacrificio ante el egoísmo, realismo a los cuentos de azúcar, ¿Y a que viene esto?, viene a que mucho antes de tener conocimiento de muchas cosas trataron de convencerme, trataron de hacerme pensar en que las cosas bonitas de las fábulas y algunas historias llevan un ojo morado, un corte en la rodilla, un golpe en la mejilla, y lo que más pica; el desengaño con la vida, que el semáforo está en ámbar, y es injusto, conozco a casi ninguna persona que aprecie ese color en ese ámbito. Me negué antes como ahora a asentir y reconocer la evidencia, pica e irrita, ¿y para que la mercromina?, vamos digo yo.
Me hostio si es necesario, me refiero a que pase lo que pase porque debe y sea irremediable.
Si es bueno, afecta de manera favorable y con más o menos arrugas en las comisuras de la boca, termina el asunto.
Si es malo, te descompones y con más o menos arrugas en el entrecejo, comienza una escalada imparable a las malas digestiones.
domingo, 7 de junio de 2020
Lloverá
Fué y sigue siendo un destierro muy gris y solitario hasta justo este momento, escuece todo esto que no se sabe como ocurre, como pasa, ni donde ofrecerá un paréntesis para tomar aire.
¿Cómo es posible que todos estén tan tranquilos?
Me cogieron una mano clavándome los ojos para sentenciarme que lo que uno quiere es lo que debe seguir buscando cueste lo que cueste, siempre que valga la redundancia; "eso sea lo que uno quiere".
Casi a grito pelado confesé sin decirlo que eso mismo es lo que llevo buscando desde siempre y ahora que noto cerca, aguardo.
-¿Donde está el problema entonces, chiflado?
+En que no está
-¿Volvera?
+Si
-Solucionado pues, gañán.
viernes, 5 de junio de 2020
Casi penúltimo día de esperanza
miércoles, 3 de junio de 2020
Asfalto blando
Entender que con ocupaciones no se pueda dar a basto, da que pensar.
No tener un dedo en el hombro señalando con presión, ni pensar en ponerlo.
Entender que con preocupaciones no se llegue a pensar, da por lo que preocuparse.
Ahora que rencor, enfado, frustración y decepción, de ninguna manera por molestar, inquirir o entenderse.
Todo me lo cargo a la chepa porque de nadie más es ésta espalda, la luz que no brilla ni atiende a candela que valga.
martes, 2 de junio de 2020
Locademia
Cuesta cada vez un poco más, se encuentra todo en el mismo lugar, y día tras día todo se aleja un poco de mi.
A veces se me olvida en que lugar se encuentra cada persona, y desearía que fuera así todo el día, que el peso de las consecuencias y el origen de todas ellas no estuviera en mis manos, es frustrante todo lo que puede ocurrir después de un mal parpadeo.
El pavor crece sin dejar prisioneros, en algunos momentos hace de pirata bueno y lo miro desde abajo con un ojo seco y el cielo entoldado, muy gris, no lloverá manteniendo la tensión por si acaso termina sucediendo.
El día que no me fui antes y que no esperaba nada del otro mundo (jueves para otros) se me presentó el primer minuto de lo que ahora ocurre.
Asesoría práctica y de confianza me procura una orientación contradictoria con hilos del mismo tono, quejas sin gritar en demasía, y firmes declaraciones por el bien general, no me recomiendan quedarme tomando el fresco en la ventana con los ojos aleláos.
Contradicción con hasta donde podemos llegar para darle algo, difícil, quedamos en algo más o menos cercano, y todo continúa estable como chapuza casera.
¿Ahora qué?
sábado, 30 de mayo de 2020
Quizás quisiste decir: jkgkjh
¿Que esperas?, esperas que ocurra algo, tal vez una señal, un fuego de artificio que atrone e ilumine un poco todo esto.
Planteas una palabra, por ejemplo: artimaña; sin saber al 100% lo que significa, da mucho juego.
Artimaña suena a juego regular tirando a sucio, a ir de tapadillo.
Una vez centrado en algo, que salga lo que sea, podría ser lo tranquilo que te encuentras, el cabreo que se cuece, lo que falta por decir y todo lo que te gustaría escuchar.
Esto no arregla en absoluto nada de lo que ocurre, ¡si todo sigue igual!, con tantos días tirados a la basura y sigue pasando lo mismo, los ojos dan calambres, los carrillos quedan calientes por un rato, estás tan sólo como cantan Los Secretos.
Frente a asuntos que no tienen arreglo y en los que el tiempo media parando que todo siga adelante, las cejas se arquean unos segundos, se abre el armario y el remedio aplaza la reparación poniéndole un dedo de cartón a labios de plástico.
miércoles, 27 de mayo de 2020
El 26 de mayo
Hacía un calor que me llevaba atontáo, ni bajo la sombra de las columnas encontré consuelo o una temperatura más baja, y no venía.
Cambio, aunque lo más apropiado sería verlo como un reboot, una segunda parte, volver otra vez a tenerlo todo.
Llegó con sus pantalones como si nada, todas las dudas y preguntas que me hice los últimos meses, los últimos diez minutos, se quedaron allí mismo al arrancar hacia no me acuerdo donde.
"Pues es que ahora te noto mejor que hace unas semanas", no me burlo de sus palabras, sólo me parece curioso que no repare en el porqué de mi desahogo y holgura cuando camino a su lado.
Vimos pasar a Flipy, a unos niños que enloquecidos reventaron sus pulmones corriendo mientras se gritaban ¡pára!/¡no puedo!.
Se colgó de la rama de un árbol enorme mientras en ese mismo instante un deportista corredor peinó el flequillo con las hojas de esa misma rama, es increíble lo que limita llevar la cara tapada.
Con tanto estímulo visual repentino, aproveché para sacarle la camiseta del pantalón y desatarle los cordones de las zapatillas, siempre de manera muy gentil y ante la patrulla de la policía nacional.
Tratamos la mesura en mis manos, la presión de mis dedos, no sé si por impaciencia, necesidad o porque en ese momento tuve un brote de amnesia espontánea, me suena que fué lo último.
Conseguimos finalizar unas cuatro conversaciones sin interrumpirnos, el resto hasta la parada del 27 se fueron quedando en cada giro de cuello y detrás de sus gafas de sol, que son muy buenas y efectivas para el modo en el que quiere enfrentar su forma de taparse los ojos.
Le dolía un pié y tiene previsto ir a ver al huesista, por la manera en la que sonrió no creo que necesite psicólogo, está bien así, que siga viniendo a verme.
jueves, 21 de mayo de 2020
Que gran país, menuda gente de mierda
miércoles, 20 de mayo de 2020
Van muy bien, gracias
sábado, 16 de mayo de 2020
Sedaví IX
jueves, 14 de mayo de 2020
Porrazo
lunes, 11 de mayo de 2020
EDM, locución verbal transitiva
sábado, 9 de mayo de 2020
¿Estás, o es una carta de noción?
Hay mucha tinta que no sale porque vaya usted a saber, o porque si, esta feria tiene dos sentidos, sólo gira en uno.
Y me quejo por el mareo, ¿demasiado tarde, porque con esa luz se me funden todas las bombillas?, maldita sea, si y también si, no hay quien entienda esta maldita curva, ni la siguiente, ni la otra.
Mira que claro! podría cambiar las ruedas, atajarlo, ¿para qué?, ¿para que sea todo sencillo?, parfavar, eso si que no, menudo sinsentido.
Es una hora muy mala, va todo el mundo corriendo, si, eso lo suelen hacer siempre los demás con mis ojos clavados en sus espaldas, en sus ganas, ya quisiera un poco de locura para acordarme sólo de una pizca.
miércoles, 6 de mayo de 2020
Plantado con la vista perdida
domingo, 3 de mayo de 2020
Necesitas decir algo sobre ella?
viernes, 1 de mayo de 2020
Ulan S
miércoles, 29 de abril de 2020
Ya, si se te nota
Entrar a matar sin chaleco antibalas tiene sus inconvenientes, más si escuchas con otros planes, pensando en mirar otros ojos.
No te pondría en un compromiso, esto es raro, pero después de todo ¿lo de menos es ponerse a saber, no, Broadway?.
El que pregunta obtiene respuestas, y la mía tiene la piel pálida.
Después de toda esta parrafada, como no me entero de nada, dime si lo que quieres es lo que creo que quieres, o después de tanto tiempo resulta que te hiciste un trasplante de cerebro.
Es posible que lo necesite, pero no para aclararte aún más el blanco.
Finalmente fueron dieciséis, dieciséis canciones, salvé tres y no por ser mucho peores, las quemé porque no quise hundirme aún más, elegí tres más, otras tres canciones, de las mías.
Las que me llevan donde quiero estar, allí te escucho hablar como antes de todo este sembráo de tirria y sal.
Escribes como si estuvieras ciego
Préstamos, los que me dejan, soy un canalla honrado, poco me he llevado.
Lo intenté, lo prometo, traté de escaparme, coño, ya no quepo por la rendija.
Quise componer algo grande, hacer una cosa que además de merecer la pena, fuera impresionante.
Al mismo tiempo me reía al hacerlo, mala señal cuando uno se ríe de sus propios chistes.
Como resultado, una decepción, no podía ser de otra manera, exigencia y placer, mierda, no sirve.
Me pongo a ello, busco una palabra y el resultado es: -última-, el decía mucho "cojones"; todo esto choca con mi filosofía del optimismo.
El final es inevitable, y no por ello malo, pero puestos a disfrutar del achaque, que sea sin fin.
Lo puntos tachados y redondeados en mi libreta son de otra tinta, de otro bolígrafo, para la tinta no hay goma de borrar que funcione.
Venga lo que venga, traiga lo que lleve, "quedóseme por acabar de llegar"; diría creyéndoselo.
Impresiona la falta de confianza en un hombro, es como cualquier otro, pero mejor.
Hasta la ocasión mil ofrece algo nuevo, algunos pudieron asegurarme que sentían rencor, mucho miedo y aún más curiosidad, todos se tiraron.
lunes, 20 de abril de 2020
Te oigo a tirl
sábado, 18 de abril de 2020
Sábádá an la nacha
Me acuerdo mucho de esa madrugada porque durmió con sus manos entre mis brazos, y ahora siento como si yo estuviera dormido todo el día, parece todo de mentira, hasta cuando me habla.
jueves, 16 de abril de 2020
Dejamos de verlos
lunes, 13 de abril de 2020
Ni puta idea about the tema
jueves, 9 de abril de 2020
Un Bony
Del Bony quedaron alguna miguillas en un plato el 4 de abril, día de mi cumpleaños.
El evento fué retransmitido por videoconferencia con velas y todo, le sobraron 7 días, fue un luchador y un valiente.
Ahora planteo la siguiente cuestión; ¿hasta cuando debo guardar el envoltorio como recuerdo?
Labores y conversaciones
lunes, 6 de abril de 2020
Asiento y me contradigo
Ahora todos llevamos máscara, y como un imbécil me doy cuenta de que antes de todo esto, máscaras y mascarillas, no por ir en diminutivo es más ligero o llevadero.
Jode y nos jode, a todos, y a mi el primero.
Todo desorganiza el orden del cosmos, las más gordas decisiones, las preguntas más profundas, y la débil indolencia, cuando no decides, también cuenta, y suma, va siempre en favor o en contra, necesito que alguien venga a rescatarme.