Un jueves cualquiera las oigo gritar a lo lejos, cualquiera pensaría que discuten borrachas, no y si.
Con un zarpazo digno de un oso pardo hacen volar las gafas del viandante más cercano a su izquierda, con ojos de gato inocente y la voz entrecortada dicen casi a la vez:
_"Uy, pendonda!
y
¿oye, pero tú qués lo que _tienes?