domingo, 23 de agosto de 2020

Vamos

Primero lo que debe quedar y luego lo que continúa, no hay una balanza que valore lo que permanece y lo que falta.

Lo que se conserva por no hacer sangre, se va olvidando en el arcén y con el vaivén de lo que vá y lo que viene, es fácil soltarlo y muy complicado tenerlo guardado sin que se escape y pueda abrir alguna grieta. 
Se va cerrando poco a poco.

Lo que falta, eso es otra guerra, perdida entre lo que pasó y pudo ser, inevitable y luz verde en el cajón de lo posible en un luego que no es abarcar ni hacer, tampoco real, lo que quedó nos lo llevamos, y poco más que hacer.

martes, 18 de agosto de 2020

Jardines e interiores

Era oscuro y ya bastante noche, ni un solo calle por el ruido, todo dejó de tener sentido. Esto último lo escribí al derecho porque dejaba en evidencia el propio maltrato a latigazos.

Después de ese punto no hubo razón para quejarse, nadie paseaba ni los escaparates brillaban o reflejaban chispas ingeniosas, se quedó el rebuscado y rugoso ladrillo esperando el sol y sombra del día siguiente.

Armé como pude, y me costó mucho más que bastante el desafío de una jornada completa, silencio, duda, y espera desesperada con respeto al respetable.

Al fin de cara con fideos solubles en el armario y gambas tiesas en el congelador, la casa llena de voces y frases para todos los gustos, no pudimos desperdiciar las servilletas por falta de papel, tampoco dejé de pensar en cuánto duraría aquello.

La almohada doblada me empujó al salón, y las cosas sobre la mesa de nuevo a la almohada, todo dejó de tener sentido. Esto último lo escribí como salió porque dejaba salir un soberbio e inesperado delirio.