jueves, 24 de febrero de 2022

Ahora ya lo entiendo

Anoche se puso a llover, empezó a llover... o lo que mejor quede.

Se me hizo tarde en todas partes, amanecía y llegaba el día.

Se me juntaba la  noche con el día, y me llamaba la atención para no llevar la contraria.

Bien temprano era un poco de lo mismo pero con más luz y menos certeza.

Abrí a ventana y los charcos de luz blanca me ribetearon los ojos y las vergüenzas por lo que no os debo contar.

Trikitrateaban las gotas en las ventanas. Me quedaba dentro por no salir y así encontrar lo que fuera por la calle.

Pasaban los días y el tuyo llegaría, me preguntaba como hacer para no hacer nada y que apenas se notara. 

Celebro poder contar esta cosa tan rara.