domingo, 27 de julio de 2025
Demencial
martes, 29 de abril de 2025
El apagón del 28 de abril de 2025
El día soleado nos empujó a tomar la calle por obligación o por devoción, mi parte responde a la devoción, sin poder trabajar conectado, me marché a comprobar si la matriarca seguía de alguna manera con todo en su sitio.
Vuelvo a repetir que el día tan soleado nos puso como girasol disfrutando, y me encontré por la avenida con Paloma y su padre, Carlos.
Yo: (Bromeando): "Pero bueno, escacharráis España y os sentáis a disfrutar del desastre con una cerveza"
Paloma: "Anda claro, y porque mi padre no puede subir 9 pisos sin ascensor"
Yo: "no me vale como excusa"
Paloma: ¿Y que tal tu madre y tu sobrina?
Aquí resumo porque le cuento lo bonita e incomparable que es Carmen, la increíble y cautivadora niña calva.
Ya un rato largo después, cada uno contaba su experiencia; que si Eurovisión, que si el paseo nocturno por el Prado, chapuza, centrales nucleares, todo muy surrealista y vaya día bonito.
Lo más destacable en mi vida a partir de las 21.00:
-Uno: Una vecina que se acerca a su churri y le dice "ay, no te había visto", ¡¡smoacccccthx!!
"Ni que esto fuera "Romeo & Julieta", (tóma).
-Dos: De los interiores del bar sale un señor Parlanchín que se dirige a una señora china que parece no hablar español: "El sol... (forma una figura circular con las dos manos)...que se va poniendo y después la luna saldrá".
La señora sacude los brazos como si estuviera haciendo ejercicio y lo hubiera entendido, poco a poco se va despegando de la conversación y del señor, y cada uno mira para un lado de la calle.
-Tres: Muchacha morena con cazadora vaquera a señor en chándal con auriculares sin contemplaciones:
"La euroliga de baloncesto me la suda".
domingo, 13 de abril de 2025
Parado, detenido
Esta tarde llovió, y en mitad del chaparrón atravesé un túnel subterráneo para llegar al otro lado de la calle.
Justo cuando mi cabeza empezaba a salir del túnel, un coche en marcha y en paralelo al mismo camino que yo realizaba, pasó por encima de un charco y me mojó espalda y hombros.
Fue divertido por lo rápido y cómico de la situación, que me hizo olvidar por un momento otra situación muy triste que arrastraba desde el restaurante del que había salido unos minutos antes y se agravó algo después en una cafetería a la que llegué después.
Busco la manera más abstracta de contar todo esto porque me sentí vacío, inútil, mudo. Quiero sacarlo muy nítido pero sin pretender verlo claro.
Todo por no poder expresar ni compartir mi cariño, celebrar el pesimismo y ver que los más cercanos a mi tampoco lo pudieron hacer y se sintieron igualmente frustrados.
Este es mi texto de grito y enojo por algo que me hace llorar mientras nado sin poder ver ni saber a dónde me llevan mis brazadas.
Me siento muy pequeño.
Esta es mi manera de contar que llovió, si, pero como en las canciones tristes.