martes, 27 de junio de 2017

Sin lactosa

Su vestido era corto como para notarlo, y me hizo un encargo, quisiera acordarme de qué... pero cuando me siento frente a un plato no como, hablo y hablo, así que me tuvo que dar de cenar, no quiso postre, y tras compartir un par de confesiones de 40 grados, y un taxi de 200, digo yo que porqué se me ocurriría llevármela del sofá, tras un momento de desconcierto su tono cambió, ese tono que le suma valor a la penumbra, que te hace imaginar que sus labios solo suben y su vestido se cae con la caraja.
Se quedó boca arriba y decidió dar de sí la pechera de mi camiseta, que la noche había sido larga, el garrafón del bueno, la cena regular y aún teníamos que desayunar.

sábado, 3 de junio de 2017

No más

La noche más increíble fue la que pasé junto a ella, nunca me arrepentiré de haber hecho tan mal las cosas, la sensación de tenerla cerca, pegada a mi espalda, a mi pecho a veces, será la razón más trasparente y clara por más que llueva, el motivo por el que puedan llegar a odiarme y yo no pueda negar

No cree ser la razón de que me recuperara, y no creerá que es la de mi caída, le diré qué mi egoísmo por acapararla parte desde la codicia más bonita

Retiro prudencial

Muy cansado siento como me pesa la frente, y la manera inhumana en la que me castigan los párpados

Me reconcilio conmigo mismo siempre y cuando no me acuerde de lo mucho que la añoro