sábado, 23 de septiembre de 2017

Burrata´s blister

"Que no me falte un vaso, yo estoy aquí para comer y beber, para hablar ya te tengo a ti....."

Escuchado esto, me sentí como una válvula de escape, con la sensación de ser un experimento, y eso no mola, es posible que me lo dijera sin segundas, pero ya pasó la época de ser el payaso del grupo, en la actualidad poseo el poder de hacer reír a quien yo quiera cuando me plazca, así que puedo escuchar de una manera bastante fiable para aquel/la que confíe.

Con el pasar de las horas, desarrollé el poder de.... menuda tontería, lo que ocurrió es que dejé de vomitar todas esas cosas que se me amontonan en la cabeza, y cediendo el diván, respeté el brillo de sus ojos, muy tristes en comparación a la última vez.

El que pregunta, obtiene respuestas, y oír como confían en ti, es de lo más grande.





jueves, 21 de septiembre de 2017

Rewind

Prometió no volver a hacerlo, todo esto ilustrado con el semblante del que promete y cumple, muy convencido de llevar a buen fin su compromiso.

No tuvo que pasar mucho tiempo para que se diera cuenta de que no era a mi al que debería rendir cuentas, una vez más hicimos como si nada y volvimos a hablar de lo mismo.

Prometió no volver a hacerlo, todo esto ilustrado....


martes, 19 de septiembre de 2017

Fuera las gafas de sol

Ya lo dijo Serrat; cada uno es como es, cada quien es cada cual, y baja las escaleras como quiere, lo que nadie dijo es que hubieran peldaños rebeldes, escalones con mala leche ó farolas encontradizas.

Quedarsus con el momento en el que uno avanza hacia una ventanilla en el ministerio de turno, o ese otro justo cuando te miras al espejo después de pasar por la peluquería.... y no te tiemblan las piernas.

Para lamentarse siempre tendrán los simples mortales el precio de la gasolina y el taxi de cortesía que no nos baja los pantalones, ni les sube la falda



lunes, 18 de septiembre de 2017

Chunda, chunda

Alguna vez oíste eso de que una sonrisa iluminaba una habitación, un estadio, el mundo entero? pues la suya además me reconcilia con el mundo, tiene unos ojos enormes, hecha atrás mi canibalismo y borra que quiera recordarla con los depeche y un beso de esos con los ojos cerrados.
En un instante vuelve a su permanente observación del mundo frotándose las manos, no por el frío, las frota casi todo el rato.
La necesidad saca toda su fuerza, esa fuerza que la agita y la agota, que rara o loca, o ambas cosas, no sé cuál, ya sabe que son compatibles, necesarias y recargables.