Me gustaría que hubiera tenido un poco de humanidad conmigo en aquel momento, ahora no tiene sentido porque sería más bien quejarse por y con rencor, y aunque también me parezca mal, debo ser razonable.
Lo pasé muy mal con aquello de ser amigos, de querernos con locura y que no se diera cuenta de que tras aquellos intermedios de casi dos años había unos brazos aplaudiendo para adentro en cruz diagonal.
Miraba con temblores sus ganas de comerse el mundo, de relacionarse, nunca vi que tuviera intención de corregirme aún cuando "tanto te quiero", o eso dice.
Desnudé mi alma dos veces con soponcio de miocardio, y sus ojos tan blancos y brillantes ellos, se lo tomaron como una confesión para apuntarse en un post it, pero no para tener en cuenta a la hora de vivir la vida de las personas con corazón sensible, esos somos todos, incluso ella.
¿Es que no me quieres?, sólo falto ponerle VER al final.