No te buscaba para hundirte
No cruzaba la avenida para darte un beso
No me paraba con nadie para nada
No os mandaba a la mierda
Y sazonaba sin dejar evaporar, y esto va para todos los estúpidos
Por el resto, lo dicho, antes era diferente
Hoy el mar está bonito, como nunca antes estuvo, como nunca antes nadie lo vió, está todo mezclado con la espuma con la arena y contigo.
Hoy el mar está bonito.
Me he parado un poco a pensar porque casi todo me hace enfadar, este es un momento en el que nada parece ser justo, en el que todo se desbarata y dudar de la certeza es la compañía al rascarse una ceja y guiñar un poco un ojo.
He andado por calles y pasillos y no he sacado las manos de los bolsillos, he seguido las reglas del juego, las he roto y no sé qué era más blanco, si mis ojos, mí cabeza o el agrietado techo.
Voy de listo, de listo con suerte.
Denostado se acerca mucho a lo que pensé que significaría tras consultar el diccionario.
Noviembre es un mes denostado, se lo comen a leche limpia octubre gris y diciembre apache.
Noviembre es un lunes, un cristal roto, un olor a pies.
Trataron de hacernos caer, no sabían que para nosotros flaquear es tarea impensable cuando unimos nuestras fuerzas.
Cayeron a nuestro paso las formaciones mutantes, las vacas crudas y los soldados fritos a los que pisoteamos sin piedad.
En algún momento las hordas hambrientas nos rodearon dejándonos casi sin munición, a codazos y bocados la teniente Heartfree Sánchez se abrió paso hacia las baterías de globos asesinos y galletas indigestas.
Las mascarillas apenas disipaban el denso humo del churrasco a base de napalm, y bajo un intenso fuego de artillería a la pregunta "¿avanzamos?", entregué la mirada a una barra de turrón de tronco de navidad y grité: "Avance Sánchez, aún debe haber sitio para un selfie".
Empezó la Navidad amigos.