Como vino se fue, tal y como esperaba volvió, sin tener que pensarlo
Desapareció tímidamente apartando todo lo que tenía delante, poco a poco regresó, se plantó frente a mi frente anulando pensamientos, momentos, sonrisas y dolor
Aportó todo lo bueno que una vuelta esperada puede dar, el camino que dejó el paso de los días fue abrupto, fangoso y apenas con destellos de luz
La convicción tenía de poder llegar a una mañana mejor, más tranquila y sin pesadumbre en el corazón, aún así cada vez más cabizbajo cruzaba aquel marco atroz
Filtró su espesa esencia en el parpadeo del pecho, en el batir de ambos brazos y el vértigo imparable de cada momento
Alguna sonrisa con desgana mientras las piernas caminaban, se escaparon buscando el abrigo de un refugio cualquiera
Las palabras impresas o de la boca despedidas configuraron los muros de un lugar al que nadie llegaba, la intención fue situarlas muy altas y alejadas, fuera del alcance de las personas
La piel emana a veces la sensación de repulsión que separa cada cuerpo del otro y de el de más allá, convirtiendo cada momento en un embudo de metal de el que no se puede escapar
Verde y marrón, negro y amarillo, verde y a saber cuantos más tendrá que soportar la jaqueca interminable de los paseos por la necesidad de no verlos?por no pasar una enfermedad
Sigue siendo muy fácil conseguir que torne hábilmente el plomo en oro, lo realmente complicado es amasar la harina para conseguir pan, girar la rueda y echar a andar, tratar de pasar sin hacer ruido por la realidad
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