Menuda hostia me he metido esta mañana al salir de la cama, fué como ir a ver a dios, pero comiéndome una silla.
Con el flequillo me ha tapado el huevo que ha salido en la frente, y al mirarme en el espejo antes de salir de casa, tenía la impresión de que estaba peinado en 3d.
No hay mal que por bien no venga, al fin he conseguido que me mirara la chica del bus que tanto me gusta, con cara de sorpresa, pero me ha mirado, que coño.
Me he armado de valor, y cuando la señora que estaba a su lado se ha levantado, con sumo cuidado y de una patada, aparté la mochila del chaval que se dirigía al asiento vacio, hay que reconocer que el plan era muy bueno, hasta que según pateaba la mochila he visto mis piernas a la altura de mis ojos, ahí ha sido cuando me he metido la segunda hostia.
No tengo muy claro como pude llegar a la puerta del autobús, si recuerdo que tratando de reincorporarme para poner un pie en la calle, se me escapó un pedete, no hay problema, miré hacia atrás y dije, "señoraaaa por favorrrrrr", vamos hombre, no me hechan una mano y me voy a comer yo el marrón.
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