martes, 7 de junio de 2016

Del aquel

Abrirte el escote, pegarme en el brazo, oirla toser desde la cocina.... me recordó que hoy sacaba dos tazas al salón
La comida quemada, las sábanas revueltas, el cabello peinado y la lengua desbocada, dos copas hoy
Generoso sol, irrespetuosas persianas, su nariz en mi punto de vista, gocé como nadie, y no me quitó los pantalones
Bebió mucho más que yo, y me dió una lección de como no tartamudear aún debiendo hacerlo
La mirilla de la puerta la busca, las tazas del desayuno, dos, pero nunca igual, ni se acercan

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