Ósti tú, que ganas de tenerla delante
Se picó por que ella misma hablo de aquella mujer, la miré a los ojos replicando:
"Esa tipa es un cañón"
Ánda leche, vá y me dice:
"Yo también soy un cañón"
Cualquiera habría pensado que ya tenía abiertas la puertas al rellano de su casa, ólvídate de cualquiera, era yo y pasamos del descansillo.
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