Le solté "un que no" porque así lo sentía y el rencor no dejaba margen de error
Tras días de no saber, y sentir que estaba de camino a ningún sitio, mi queja es para mí, por no ser del todo franco con mi otro yo
El karma dejó media rodilla en el hormigón a la bajada del metro de Bilbao por Luchana, no seré yo el que se queje, al menos ahora
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