La tremenda comenzó casi de día en dirección contraria, de veras que apenas me afectó calzar unas esparteñas que se pegaban al piso, porque la primera copa gratis motiva mucho, y si invita un creativo barbudo totalmente de negro frente a una chica muy guapa... coño, de repente todo tiene sentido, como las primeras veces con 15 años, me sentía donde debía.
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