martes, 17 de junio de 2014

Hoy bien temprano

Menuda hostia me he metido esta mañana al salir de la cama, fué como ir a ver a dios, pero comiéndome una silla.

Con el flequillo me ha tapado el huevo que ha salido en la frente, y al mirarme en el espejo antes de salir de casa, tenía la impresión de que estaba peinado en 3d.

No hay mal que por bien no venga, al fin he conseguido que me mirara la chica del bus que tanto me gusta, con cara de sorpresa, pero me ha mirado, que coño.

Me he armado de valor, y cuando la señora que estaba a su lado se ha levantado, con sumo cuidado y de una patada, aparté la mochila del chaval que se dirigía al asiento vacio, hay que reconocer que el plan era muy bueno, hasta que según pateaba la mochila he visto mis piernas a la altura de mis ojos, ahí ha sido cuando me he metido la segunda hostia.

No tengo muy claro como pude llegar a la puerta del autobús, si recuerdo que tratando de reincorporarme para poner un pie en la calle, se me escapó un  pedete, no hay problema, miré hacia atrás y dije, "señoraaaa por favorrrrrr", vamos hombre, no me hechan una mano y me voy a comer yo el marrón.

miércoles, 20 de noviembre de 2013

Corto de pista

Ciego porque no veo más allá de lo que me muestran las vocales consonantemente entrelazadas en blanco y negro.
Ciego en la angustia recién estrenada que deja el quicio de la puerta entreabierta.
Ciego cuando la soledad me arropa… y el murmullo del pasillo acaricia mis oídos.
Miope crónico por no ver dos palmos más lejos de tu rostro.

lunes, 29 de julio de 2013

Algo más

Para ser lunes, estaba extrañamente concentrado, mis dedos pulsaban las teclas como llevados por un hilo conductor invisible, todo lo demás sobraba, me encontraba concentrado como nunca.
Ahora trataré de recordar si estaba despierto o no.

lunes, 19 de noviembre de 2012

Renaparecer

Que las sorpresas te cogen a contrapié, no es una sorpresa en sí, se trata de que nunca te esperas lo que ocurre inesperadamente, fíjate tú.
Es una gozada que estas cosas sucedan, sobre todo si tienen un mechón de tu melena.
Que raras son las cosas, como cambia todo en un segundo, en el minuto uno corres las cortinas para no ver nada, te da igual quien ande por la calle, pero en el minuto 2 corres agitado y casi infartado para tratar de observar furtivamente como se acerca.
Con el mentón bien alto, me voy comiendo los adoquines, bajo la vista y de milagro esquivo las farolas, no hay término medio; o me pierdo en la parsimonia dejada, o dejo el equilibrio en las curvas de tu cintura, en la estimulante caída de tu espalda, en tus labios de fantasía, en la partitura de la voz que me descuajeringa y atomiza.
No estoy buscando el sentido de nada, porque nunca lo hice, sólo traté de encontrar algo de luz en una calle que cada vez era más oscura, y que, yupi, yupi, yupi, yeah, ahora refleja casi con la magnanimidad de la luna… el incisivo y cálido vaivén de sus caderas al llegar.
Y cómo es la espera… la espera es el reflejo en la ventana, el aire en las cortinas, el vaso y el agua, la ceniza solitaria, el licor embriagador, la mecha, la explosión, la luna y el gratificante bocado a una manzana que si no está prohibida, parece y debería.

domingo, 23 de octubre de 2011

Sereno y peatón

Según las horas hacían menguar el tiempo que tenía para hacerlo, más ideas y menos ganas.

Cuanto más cerca estaba el momento, más alejado me encontraba del instante de inicio.


A regañadientes entré y salí de la situación, una cosa más, una cosa menos.

lunes, 6 de diciembre de 2010

No, de retirada no

Tejido como el hilo de las cortinas, por entre las hebras, sosteniendo firmemente el complejo entramado de la pieza, como cuando me deshilacho irremediablemente, nunca dejé de mirar a través del cristal mojado, seco, enmudecido, buscando una pequeña luz que me empujara a bucear entre tus telas.

martes, 12 de enero de 2010

No tengo ni idea, pero ahí está

Aunque todavía doy bandazos a los muros del pasillo
y algunas veces no sé ni lo que digo, me voy dando cuenta que no ando tan perdido
Incluso con este cielo gris, y el manto blanco tan extraño para mi…
Los calcetines no están fríos, mi voluntad no tan frágil, y tus recuerdos ya no son tan míos
No esperes que pida permiso para entrar
ya desperté
no me mires mal si soy sincero al hablar
porque así una y otra vez repetiré
Después de ver lo que ocurre, lo que pasa, lo que dejan que pase y no permiten que ocurra, una vez más te diré que no, nada será como antes, quizá mejor un momento después.