lunes, 19 de noviembre de 2012

Renaparecer

Que las sorpresas te cogen a contrapié, no es una sorpresa en sí, se trata de que nunca te esperas lo que ocurre inesperadamente, fíjate tú.
Es una gozada que estas cosas sucedan, sobre todo si tienen un mechón de tu melena.
Que raras son las cosas, como cambia todo en un segundo, en el minuto uno corres las cortinas para no ver nada, te da igual quien ande por la calle, pero en el minuto 2 corres agitado y casi infartado para tratar de observar furtivamente como se acerca.
Con el mentón bien alto, me voy comiendo los adoquines, bajo la vista y de milagro esquivo las farolas, no hay término medio; o me pierdo en la parsimonia dejada, o dejo el equilibrio en las curvas de tu cintura, en la estimulante caída de tu espalda, en tus labios de fantasía, en la partitura de la voz que me descuajeringa y atomiza.
No estoy buscando el sentido de nada, porque nunca lo hice, sólo traté de encontrar algo de luz en una calle que cada vez era más oscura, y que, yupi, yupi, yupi, yeah, ahora refleja casi con la magnanimidad de la luna… el incisivo y cálido vaivén de sus caderas al llegar.
Y cómo es la espera… la espera es el reflejo en la ventana, el aire en las cortinas, el vaso y el agua, la ceniza solitaria, el licor embriagador, la mecha, la explosión, la luna y el gratificante bocado a una manzana que si no está prohibida, parece y debería.

domingo, 23 de octubre de 2011

Sereno y peatón

Según las horas hacían menguar el tiempo que tenía para hacerlo, más ideas y menos ganas.

Cuanto más cerca estaba el momento, más alejado me encontraba del instante de inicio.


A regañadientes entré y salí de la situación, una cosa más, una cosa menos.

lunes, 6 de diciembre de 2010

No, de retirada no

Tejido como el hilo de las cortinas, por entre las hebras, sosteniendo firmemente el complejo entramado de la pieza, como cuando me deshilacho irremediablemente, nunca dejé de mirar a través del cristal mojado, seco, enmudecido, buscando una pequeña luz que me empujara a bucear entre tus telas.

martes, 12 de enero de 2010

No tengo ni idea, pero ahí está

Aunque todavía doy bandazos a los muros del pasillo
y algunas veces no sé ni lo que digo, me voy dando cuenta que no ando tan perdido
Incluso con este cielo gris, y el manto blanco tan extraño para mi…
Los calcetines no están fríos, mi voluntad no tan frágil, y tus recuerdos ya no son tan míos
No esperes que pida permiso para entrar
ya desperté
no me mires mal si soy sincero al hablar
porque así una y otra vez repetiré
Después de ver lo que ocurre, lo que pasa, lo que dejan que pase y no permiten que ocurra, una vez más te diré que no, nada será como antes, quizá mejor un momento después.

martes, 29 de diciembre de 2009

Para no perder la costumbre

Como vino se fue, tal y como esperaba volvió, sin tener que pensarlo
Desapareció tímidamente apartando todo lo que tenía delante, poco a poco regresó, se plantó frente a mi frente anulando pensamientos, momentos, sonrisas y dolor
Aportó todo lo bueno que una vuelta esperada puede dar, el camino que dejó el paso de los días fue abrupto, fangoso y apenas con destellos de luz
La convicción tenía de poder llegar a una mañana mejor, más tranquila y sin pesadumbre en el corazón, aún así cada vez más cabizbajo cruzaba aquel marco atroz
Filtró su espesa esencia en el parpadeo del pecho, en el batir de ambos brazos y el vértigo imparable de cada momento
Alguna sonrisa con desgana mientras las piernas caminaban, se escaparon buscando el abrigo de un refugio cualquiera
Las palabras impresas o de la boca despedidas configuraron los muros de un lugar al que nadie llegaba, la intención fue situarlas muy altas y alejadas, fuera del alcance de las personas
La piel emana a veces la sensación de repulsión que separa cada cuerpo del otro y de el de más allá, convirtiendo cada momento en un embudo de metal de el que no se puede escapar
Verde y marrón, negro y amarillo, verde y a saber cuantos más tendrá que soportar la jaqueca interminable de los paseos por la necesidad de no verlos?por no pasar una enfermedad
Sigue siendo muy fácil conseguir que torne hábilmente el plomo en oro, lo realmente complicado es amasar la harina para conseguir pan, girar la rueda y echar a andar, tratar de pasar sin hacer ruido por la realidad

lunes, 7 de diciembre de 2009

Hoy no puedo ser yo

No puedo ser yo
Hoy no puedo ser yo
hoy no puedo pensar, ni preocuparme por solucionar nada, solo dejarme llevar por el aroma de los colores en el ambiente cargado de esta habitación
hoy no puedo pintar, ni procurar siquiera manchar el lienzo blanco que ayer no me suponía un problema
hoy no puedo escribir, porque esto no es escribir, es distraer mi atención frente a lo que no sé que vendrá, que de momento no me agrada
No puedo ser yo
pero quisiera serlo
Y con actitud positiva, despreocupada, diría yo que disfrazada de valiente, plantar cara a lo que sea que venga, que se me plante
Pero hoy no puedo tener sed, coger el vaso y acercarlo a mi boca es un abismo lejano, oscuro y prohibido para mí
Hoy no pude mirar a las nubes, me avergüenza que me vean así, quejándome por nada, por todo, permaneciendo hacia un momento mejor
Al anochecer tuve valor para mirar a mi musa, brillante, redonda, imponente, siguió su camino y no se molestó en saludarme
Aquí quedé preso de la soledad, del vacío de tu compañía, de las sombras de otro día.

lunes, 23 de noviembre de 2009

Sorprendido

En el más sereno de los silencios fui acompañado brevemente por un destello que propició la caída del vaso que sujetaba con mi mano
Todo lo rápido que pude recogí los fragmentos de cristal esparcidos por el suelo…maldita sea, que torpe soy
Divagar y perder el control de lo que pienso, volar perdido entre el polvo de lo que ya pasó, la mezcla de aquello que quisiera o viene y va por mi juicio, y la escombrera que escondo bajo la alfombra
No puede ser tan malo, al fin y al cabo el cristal no me termino cortando.