Seguramente fue la mejor manera
de terminar la noche, el año, el tirador de la puerta de su casa quedaba a mis
espaldas, tacto templado que me recordaba de nuevo sus manos blancas encerradas
entre sus piernas, tirada en el sofá con esa intensa expresión de concentración
a mis palabras
Me pareció desgana, dejadez, mi enojo
venía de tu inevitable dedicación a lo ajeno, y de mi exclusivo y peculiar
afán, eso sí, con mejor intención, las mías serán las peores, asiento y sonrío
ante tu tiempo, corto, espléndido y con efecto curativo a la gran nulidad y a la
carencia
Más que tristes, cansados,
generosos, y a falta de amor.. me dejó cerca un plato con jamón
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