El portal era estrecho como el paso que aquella rubia dejó a cualquiera interesado en tocarle las narices, pero esa es otra historia, esta comienza o continúa en el portal de su casa, toma las mayúsculas en una plaza con un vino del que no recuerdo el nombre, pero maldita sea, ni siquiera que me mirara tan fijamente al decirme: "sabes que estoy con alguien", ....glup..... que raro es todo esto
Es muy raro porque de repente, (y la razón es francamente fácil de entender), todo mi alrededor pasa por la misma parada, y me he quedado mirando el vagón ya un par de veces.... "suba, suba" dijo el revisor, este señor llevaba en los ojos la seguridad de que lo haría, el maldito orgullo y estas cejas que se enarcan y no dejan duda alguna, ni espacio para pasar
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