Pues si, una vez mas de camino a casa, de tumbo en tumbo, sin acordarme de nada importante, ni ese brillo al fondo me inspira como la que sirve, sopla y ofrece su mejor perfil, eso nunca vale, aunque sea de verdad, ni a pecho abierto como ese "me robas una sonrisa...."
Me recojo entre pliegues que todo me dán cuando deja de hacer frío, llega el buen tiempo y no paran de recordarme que es mejor resguardarse para el gélido bochorno... poco, pero intenso, el calor arremete a mi contra, y sin tinta y con el papel derretido, no hay quien coño escriba
Se va apagando la mecha y se queda en el bolsillo ese billete de cinco pavos que te dá la vida meses después, te dije que era de 10, y como tenga que explicarte que soy muy exagerado hasta cuando me perjudica... no tendremos de que hablar la próxima vez
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