Mira: la solución (temporal, claro) es blanca como fue, como su piel, pálida y fría como fueron sus carreras al correr a mirar aquello, sus escuchas y sus respuestas.
Otra réplica y solución oscura como su pelo negro, a contramano de todo lo anterior, pestañas y mirada, aureolas desde luego que no, vientre tampoco. Poco recuerdo de todo aquello porque luz no teníamos para recordarlo con algo de claridad. Con un poco de luz tampoco estaba demasiado claro.
El amor es así, y los momentos íntimos lo quisieron de aquella manera, ¿hacia que lado?, eso está en cada espalda, en cada hombro y en esa mirada que se queda o se difama.
Bonito más mal trago por no dar buen sorbo, hacia fuera; no lo sé, dulce o amargo dependiendo de algo que no supe ni ahora se, coño con la criatura, claro que es mía la desviación, de nadie más.
Queda transparente por mirarlo en un vaso o al expirar tras fumar, en nada para ti, en todo para mi cortina a medio bajar. Es tarde y el pelo tapa cada posibilidad de verlo claro, el pelo o lo que se ponga por delante, podría ser cualquier cosa, por ser, será.
No hay comentarios:
Publicar un comentario