viernes, 8 de octubre de 2021

Golpe de cadera

Un plato, un tenedor y un poco de comida y otra vez, si es que soy tonto.
Es irracional, no tiene explicación, es caso de llevarlo a cabo. Nada más

Esta mañana, hace un rato, eran un par de tazas, un montón de cosas.
Lo vi claramente antes de salir de casa y equivocarme, claro que las ventanas del autobús iban bastante sucias. Se lo puedo achacar sin cargo de conciencia. 

Un vaso y una cucharilla, quien diría que alguna de estas cosas atenta a la libertad o a liberar a los que luchan por esa poca mierda que flota muy por debajo..... 

A lo mejor por encima (orgullo) de estas posturas que nos roban las polillas y los mínimos que necesitamos.
La historia se repite y remueve el "lo que tú digas" hasta el punto de nieve.

No vacilé ni por un instante en que lo correcto sería hacerlo mal.
Como una enorme mierda removí los días a cucharazos de noche. Junto a las frases que me reconfortaban la tuve justo delante corriendo porque pensaba que me marchaba. Y ese momento en el que me pide calma y cinco minutos más de holgura.

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