Hola,
Las cervezas, tortilla, conversación, entrega y presencia de los allí presentes fue inestimable, no tengo manera de agradecer estar con ustedes salvo de aquesta manera.
Pasaríamos a las presentaciones que me hicieron por exclamación, tam-tam y susurro.
Explicarlo y darle sentido se llevaría la magia.
A la derecha una, a la izquierda la otra, detrás de mi el ángel purificador.
Tres, fueron tres y aun así las butacas de la sala del Cine Ideal en Madrid me dieron cobertura con las mejores personas posibles.
Tuve a la blanca y roja marquesa a la izquierda y los sinceros rizos castaños de la Preminger a la derecha.
Midian, Miriam, las razas de noche también estuvieron, y me perdonen la falta de atención a la fila trasera que trató de salvarme de las palomitas con sabor a queso, porque la indigestión se planteaba totalmente irremediable.
No entenderán la razón por la que esto se escribe, y no es más que la respuesta a la suerte de pasar la película con ustedes.
Por mi parte podemos dar la humanidad por perdida, saludos y besos.
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