lunes, 17 de agosto de 2015

Entremés y en sábado

Si buscas una situación curiosa, tengo una: con el pelo recogido en un peleado moñete, se acercó a la barra pidiéndo un vaso de agua al camarero, éste giró la cabeza dejándo las ultimas palabras frente a otra de las chicas que atendía tras la madera, el resultado fué de casi dos vasos de agua, el que le dió la chica morena, y el que pretendía acercarle el caballero de cuello juguetón; contado por ella, mientras apenas parpadea, es toda una experiencia.

La mugre no dejaba libre una sola esquila del local, el jerez apenas alguna copa vacía en las mesas, y los ojos alemanes de aquel chaval de unos 8 años... , sin descaro alguno, puedo asegurarlo, los gestos de Sara, que con una enorme sonrisa tronó algo así como: "el próximo más flojito, que termino haciendo el salto del tigre".


Un buen rato después, y tras debatir las repetitivas y oscuras telas de la abuela y admirar (al menos yo) los dedales, sevillanas e imanes de una tienda de souvenirs, volvimos a casa en bus como un par de almohadas hechas un cuatro en el cajón del armario, es más, no he podido evitar escribir: "Si buscas una situación curiosa, tengo una..........."

viernes, 31 de julio de 2015

Teñida y segura

Daba igual 8 que 80, así que entró en la futería por la puerta de carga, que más dá, nadie se atrevería a decirle una palabra más alta que otra, yo me tronchaba, es como si con su compañía todo estuviera permitido, me daban ganas de derribar una farola y mirar a los municipales, sería digno de escuchar que pudieran decirme, ella seguiría pintando los ladrillos de colores

Los bomberos de la mesa de al lado la miraron al sentarse, quedarse sin trabajo estaba crudo, era capaz de ahogar el fuego más intenso con un solo paso, que quieres que te diga, yo me pongo en el lado opuesto, encendería el tronco más pintado, y hoy que llueve, me reafirmo en lo dicho
 
Otra? y no se atrevía a tratar el tema de que el coche lo llevaba yo, tras la tercera, y con un sol que torraba los carbones, nos fuimos del lugar, que se la va a hacer, menos mal que no teníamos hambre, si llego a tener que elaborar un poco más la comida, me suspenden los de masterchef, una vergüenza

lunes, 23 de marzo de 2015

Imaginar y tal

Son tantas las cosas que dependen de otras muchas, que a veces me asusto,
dejo volar mi cabeza y quedo tan agusto
son tantas las cosas a tener en cuenta, que a veces cierro la puerta
son tantas y tan mías, que miedo me da conocerme, que miedo me da verme
Imaginar me salvo la vida, me dio problemas, también respuestas y fango hasta la rodilla, pero no dejare de hacerlo porque no sea todo lo correcto que debe
imaginar es vivir
que no falte un día sin una sonrisa, sin una esperanza, sin una idea muy descabellada y estúpida

lunes, 23 de febrero de 2015

Crónica canalla

Tan canalla como las referencias a las groupies... justo delante de ellas
Tan excesivo como la desmedida y apretada pasión que reventó casi sin espacio
Tan morada como tu cuello, o las venas de mis ojos

martes, 23 de septiembre de 2014

Neurótica calma

Que atrevimiento, que locura, que momento, al pasar el tiempo en su esencia, llama a mi puerta y quillaaaaaáá, te veo por la mirillaa!!!!

martes, 17 de junio de 2014

Hoy bien temprano

Menuda hostia me he metido esta mañana al salir de la cama, fué como ir a ver a dios, pero comiéndome una silla.

Con el flequillo me ha tapado el huevo que ha salido en la frente, y al mirarme en el espejo antes de salir de casa, tenía la impresión de que estaba peinado en 3d.

No hay mal que por bien no venga, al fin he conseguido que me mirara la chica del bus que tanto me gusta, con cara de sorpresa, pero me ha mirado, que coño.

Me he armado de valor, y cuando la señora que estaba a su lado se ha levantado, con sumo cuidado y de una patada, aparté la mochila del chaval que se dirigía al asiento vacio, hay que reconocer que el plan era muy bueno, hasta que según pateaba la mochila he visto mis piernas a la altura de mis ojos, ahí ha sido cuando me he metido la segunda hostia.

No tengo muy claro como pude llegar a la puerta del autobús, si recuerdo que tratando de reincorporarme para poner un pie en la calle, se me escapó un  pedete, no hay problema, miré hacia atrás y dije, "señoraaaa por favorrrrrr", vamos hombre, no me hechan una mano y me voy a comer yo el marrón.

miércoles, 20 de noviembre de 2013

Corto de pista

Ciego porque no veo más allá de lo que me muestran las vocales consonantemente entrelazadas en blanco y negro.
Ciego en la angustia recién estrenada que deja el quicio de la puerta entreabierta.
Ciego cuando la soledad me arropa… y el murmullo del pasillo acaricia mis oídos.
Miope crónico por no ver dos palmos más lejos de tu rostro.