Allí me planté, las cosas que dices, y ese blog tuyo que escribes
Pues si nena, lo escribo y tú me lo dices
Veamos, si es inevitable, no lo podemos burlar, y la escalera mecánica me guiñaba un ojo mientras Blancanieves sujetaba mi brazo izquierdo, no tenía cara de irme a soltar
Dejó de llover tras salir del coche, todo un detalle, una morena y una rubia, y entretanto tuve que aclararle a la camarera que me afeitaría la barba la próxima vez.... para ir más a juego con la barba
Me dejó sólo, y me encantó ver como lo hacía, se volvió a sentar como si nada, "Me muero de frío coño", y eso que al salir tampoco caía ni una gota, de paso para allá resultó que soy gentucilla, y ya de paso buena gente, porque si no se quedó en el siguiente semáforo en rojo, de milagro porque me lo salté
Y de experimentos con brebajes granates, si rabia me dió, fué por no poder compartirlo, y confuso por si aquel pañuelo era verde o azul, era azul, y verde
Me quedé sin saliva, y recuperé la compostura ante las rosas sin espinas, y la cara pensativa, ¿sabía donde me metía cuando me senté en aquella silla?, el tatuador no le dejó margen, así al menos lo cuenta, y me lo decía
No recuerdo un equilibrio cósmico igual, al compás de la rapsodia, de aquella guitarra, de la falta de aire, si te lo puedo dejar más claro, te diré que estaba allí
Anduve pensando en el humo que dejaba tras de mí, y en lo que le costó marcharse, dejar de darse contra la puerta al salir