viernes, 10 de diciembre de 2021

Terraza y alboroto

No, aunque extraño como nada volver a verte, no quisiera volver a echarte de menos.

Desde hace meses en ningún momento quise tener que mirar atrás para añorar un café por la mañana, un casi de que te vas por la tarde... y quitarte la camiseta por la noche.

Subiendo y bajando calles me quedo solo ahora que realmente lo estoy. 

Recuerdo como anduve bajo los dedos de tu cobardía y sometimiento pero desde lejos, con kilómetros a base de bus, coche, amor y libertad.

No podría pensar o decir como quedaban tus manos pasando por mi pelo, ni las mías por cada parte de ti, cada encuentro fue lo que habría querido cualquiera.

Lo tuve, me lo quedo y lo guardo sin reservas.

Por mucho que a alguien le parezca mal, nunca será suyo.

viernes, 26 de noviembre de 2021

Para ti

Tras años de persecución y recuerdos no corrías sobre patines de esos que van dejando una humareda de color.

Prefiero muchisímo más la tarde en la que tu violín nos dejó a falta de entrar en aquella sala. Por muy buena que fuera la muestra, lo interesante no dejabas de ser tú.

Tantos años, tanto genio incomparable. Tanto temple que pudiera parecer bueno. 

Mucho me impresionó cada palabra.

Paramos y parecía que a ambos nos daba igual seguir o no, adelante pues. 

Dejé de verte como antes y me quedé con más ganas de conversación, de más piezas y fundas de instrumento.

- Todo viene por una aparición en la que corría cogido a tu mano ante algo que no acierto que mal nos podría haber hecho.

- Por un sueño que tuve me encuentro contándote esto. Sin nada que recibir, ahí queda.

miércoles, 17 de noviembre de 2021

De nada

Agarro las mangas de la camiseta como si no hubiera pasado nada, soy fuerte.

La noche en la que me pierden en la lista, esto no puede contra que sea firme, que lo soy.

El lado de la cama en el que no reposo, y el otro lado en el que me desvelo.

Otra cosa es que vengas con tus miradas, con tu boca, tus palabras y tus manos, ojalá llegaran las últimas.

Tanto en uno como en otro falta mucho más que de sueño o descanso, me mareo con todo lo que no nombro, pero menudo desorden.

Ojalá tu boca y todo lo demás.

martes, 16 de noviembre de 2021

Y no se que hacer

Y para encontrar una nueva entrada me las veo moradas.

Al de la moradas si que lo extraño, nada será nunca lo mismo, en ningún momento.

Me pareció un exceso darle las gracias por todo. 

No creo que todo lo que hizo lleve algún tipo de agradecimiento. Dejando a un lado al placer circular, se lo lleva todo el plano: si, el plano de hacerlo todo sin necesidad de recompensa, el fin de todo esto lo llevaban los demás.

Caramba, los demás.

Eso no se lleva ahora, pues el si, lo llevó siempre.

Cavando sin fondo

Nada, ni a un palmo de mis narices, no acertaba a ver nada.

Podía acertar con cosas que no pasaban.

¿Cómo es posible que esté en un sitio en el que no pasan las cosas contigo?

No estaba, quería estar.

Nada de lo que me gustaría volvería a suceder. Pues claro, gilipollas.

Dejamos de vernos, no volvimos a querernos y ni siquiera la música trajo nada de vuelta.
Papeles, lienzos, cartones, si es que cuando no debe ser.... no sale ni llega nada.

Debería dejar pasar estupideces y desaprender. No es posible hasta que se pueda y hace ya un poco. 

Maldito y maravilloso momento en el que te vi entrar.

domingo, 7 de noviembre de 2021

La Grava de Santa Barbara

Fueron excrementos enormes y de primer orden aquellos reproches falsos y dados la vuelta que tanto esperabas.

A primera hora tomé un café super potente, me quedé igual. Tras tu explicación fue caca que empalaga.

Pasé a solucionar cosillas pendientes y una grabación que me apetecía muchísimo.

Queda aquí que el café no pudo aliviar de ninguna manera esa boñiga semejante y conmovedora.

Lo demás fue como ir en transporte público por algo menos de una hora sin gafas y sin sensibilidad.

Lo de las gafas me da igual, un poco ciego he sido siempre. La sensibilidad es otra cosa y va más allá, contigo y con los demás.

Corre el tiempo, ese que dicen que no vuelve, que no te devuelve lo que no das.

Me dejé llevar hacia la mujer que de ninguna manera nadie podría ver de ninguna manera como yo. 

Dudo mucho, del todo que el punto de vista haya cambiado. Así fue que me gustaría que fuera para tratarla mejor.

Nadie ni ninguno encontrará por mucho que lo luche pataleando en la terraza que estuvimos desnudos. (coño, que si, que lo gana). 

Fue extraordinario y se le debería preguntar a los vecinos, nosotros tres lo sabemos y nosotros lo exprimimos. (Por los gritos, escándalo, ropa, vasos rotos y vecinos contratados y espectantes. Menuda paletada que te tragas).

Nada ni ninguno otro vivió todas aquella maravillas mas allá de la provincia. 

Ni siquiera parecido porque el no estaba, o eso creo. Anda que lástima, me parto, pobrecillo, debería haber venido, sobraban sillas.

Aquello fue nuestro, todo el tiempo y ¿se nos queda?. 

jueves, 4 de noviembre de 2021

Esta calle no la conozco

La tarde dejó toda su importancia en la última vez que hablamos.

Mi mañana fue riña. 

Entretanto la pelea se concentró contra el suelo y la ventana que me daba la luz a destiempo, solo y sin poder pensar.

Creo que ocurrió un sábado de junio por la mañana al bajar por una cuesta con un mueble cargado en la chepa.

Una vecina a la que no conocía preguntó por el asunto. No quise saber del negocio. 

Como recompensa por mi buena obra y esfuerzo encontré palabras para otro, escoba y fregona.

No habrá días en los que nadie tenga la taza tan vacía como mi mañana sin ella.

No habrá mañana tan desecada como la primera en la que subí al bus sin sus botas de trabajo.

Nada de los pantalones impermeables ni la melena despeinada. Deterioro y merma.

Vuelvo a la mañana porque cierta e inevitable se las llevó todas.