sábado, 4 de mayo de 2024

A medio salir, a punto de llegar, o

LLevo dos onzas de chocolate negro en el bolsillo de mi cazadora marrón, huele a piel dulce y cacao.

No por mucho madrugar amanezco contigo, no es mío, es de Bely Basarte y los tres sabemos que las mañanas pesan y la noche; la noche termina con todo.  

Estoy muy cansado de las canciones de amor, mucho más que Julieta Benegas.

Tostando pan recuerdo aunque yo no lo vi, que su tostadora es igual a la mía pero con un botón azul, no rojo.

Y ella no entendía nada, la frase me la regalan Despistáos, las cosas se me deberían olvidar.

sábado, 11 de noviembre de 2023

Una estrella para ella con conocimiento de causa.

Esta noche trataba de dibujar una estrella.

Después de pasar varias páginas del cuaderno lleno de garabatos, puntas y formas que de estrella llevaban lo que yo de jugador de cricket profesional: coño, me puse a darle vueltas a esas promesas de bajar o dar la luna y las estrellas que hacemos a veces por amor.

Qué vértigo, ¿no?. Se me pone muy cuesta arriba, es mucho prometer.

Para la muchedumbre que lee y se da cuenta de los detalles; el título de este texto es un pareado facilón. Oiga, del todo sincero.
Zanjamos este tema y sigo.

Vamos retomando el dibujo de la estrella que llevaba a cuestas:
No conseguía resultado que me dejara ni un poco contento o resguardado del frío. 
Claro, es que vais prometiendo la luna y las estrellas. Joder, a uno no le sale ni un garabato medio aceptable que presentar a alguien a quien quiere (repámpanos es una estrella, la neurocirugía no tendré que sacarla del cajón).

Después de un par de horas haciendo otras cosas y desviando la atención, terminé plasmando la estrella en una hoja de papel. 

A mi estilo; ahora que la miro está todo muy liado y con pinta de otra cosa que no fuera una estrella. 

Vaya, le preguntaré a Fuen si necesita un tatuaje tribal, un entresijo o algo concreto, vais a tener razón los que me conocéis; se me dice una cosa y hago lo que me sale de los huevos.  

sábado, 24 de junio de 2023

Inmenso elemento

Nos sentamos en la misma mesa vestidos con la misma ropa.

Cada uno contaba sus cosas diferentes a las del otro; podemos hablar de sintonía regalada.

-Intentaré hilar de manera que se entienda algo.
(Nota: prometerlo no significa que funcione).

Alta traición de los apuntes tomados la pasada decena, si tampoco pude fiarme de las notas tomadas en papel: todo pintaba tan mal como lo poco que hablaba.

No pasó nada porque no pasó nada, pero si hubiera tirado un poco más fuerte el separador del restaurante, Cervantes tendría un amigo manco.

Eché de menos un brazo por el hombro y eso no es cosa tuya desde hace ya mucho, no estabas.

Fue imposible decir adiós a los razonamientos que rondaban la mesa, que poquito margen con las esquinas y no hablaremos de las patas; firmes y bien calzadas.

Tengo un doctorado en malas sillas y asientos convenientes, no ayuda si el fin es contribuir.

lunes, 22 de mayo de 2023

Nada de tiritera

Hipnotizadas, pendientes de cada cosa.
La miraba segura pero desde abajo, prestándole su cuidado (de veras se lo regalaba).
Estuvieron enganchadas de un brazo y una mano, la conversación mediante no supuso un disgusto al fondo que las enmarcaba, fijo y pendiente de ambas.

Se derrochó despilfarro y pareciera que no se fueran a volver a ver por las ocasiones en las que se decían la cosa aquella del día que se conocieron. Gracia.

sábado, 20 de mayo de 2023

Auriculares traicioneros

Me quedaron a medias las ganas de sacar veneno, así que de vuelta a casa y a espaldas de medio Madrid recuerdo en un pañuelo de hilo tóxico lamentable que me fui de todo para acercarme con todas las consecuencias a cogerte de la mano por donde les podria parecer bien.

Dos luces que no son tus ojos, son las luces del tren y una altura por encima de cada farola de la calle porque me baje con vértigo y vómito de tu feria 

La diferencia entre lo próximo y lo siguiente era tan solo de un minuto, con tan poco tiempo volví a por mi seguridad, estaba muy hasta los cojones de pensar en sacar el veneno.

domingo, 9 de abril de 2023

Te deseo

Te deseo amor porque eso es lo que quiero justo ahora.
Te deseo porque te quiero:
Con toda la parte oscura y la idea de lo malo que pudiera llegar a ser.

Te deseo amor, porque amor es lo que quiero.
Te deseo porque no lo puedo evitar, y si lo evito sufro y por pensarlo me acabo y me enfermo:
Con toda la luz y la parte de tu sonrisa, esa buena que podría ir a mucho mejor.

Así debería ser quererte, sin planteamiento, medida ni límite.

sábado, 28 de enero de 2023

Que buenos son los días desde que estás, Beatriz

 Ayaya y, vale ya.

Estaba tocado por las canciones de Natasha Bedindgfield: a veces sin escribir, otras con esas palabras...

Abría los ojos y no se me plegaban como cuando no quería, era voluntario, lo juro.

La canción no la encontraba y la siguiente fue de audición y baile, ay ahyahya otra vez.

Que se suenen los mocos con tus bailes, que aplaudan sus aburrimientos con tus volteretas..

Un poco borroso lo que te trae toda esta traca; es un abrazo y un beso de esos que hunden los carrillos.

Eso.