sábado, 24 de junio de 2023

Inmenso elemento

Nos sentamos en la misma mesa vestidos con la misma ropa.

Cada uno contaba sus cosas diferentes a las del otro; podemos hablar de sintonía regalada.

-Intentaré hilar de manera que se entienda algo.
(Nota: prometerlo no significa que funcione).

Alta traición de los apuntes tomados la pasada decena, si tampoco pude fiarme de las notas tomadas en papel: todo pintaba tan mal como lo poco que hablaba.

No pasó nada porque no pasó nada, pero si hubiera tirado un poco más fuerte el separador del restaurante, Cervantes tendría un amigo manco.

Eché de menos un brazo por el hombro y eso no es cosa tuya desde hace ya mucho, no estabas.

Fue imposible decir adiós a los razonamientos que rondaban la mesa, que poquito margen con las esquinas y no hablaremos de las patas; firmes y bien calzadas.

Tengo un doctorado en malas sillas y asientos convenientes, no ayuda si el fin es contribuir.

lunes, 22 de mayo de 2023

Nada de tiritera

Hipnotizadas, pendientes de cada cosa.
La miraba segura pero desde abajo, prestándole su cuidado (de veras se lo regalaba).
Estuvieron enganchadas de un brazo y una mano, la conversación mediante no supuso un disgusto al fondo que las enmarcaba, fijo y pendiente de ambas.

Se derrochó despilfarro y pareciera que no se fueran a volver a ver por las ocasiones en las que se decían la cosa aquella del día que se conocieron. Gracia.

sábado, 20 de mayo de 2023

Auriculares traicioneros

Me quedaron a medias las ganas de sacar veneno, así que de vuelta a casa y a espaldas de medio Madrid recuerdo en un pañuelo de hilo tóxico lamentable que me fui de todo para acercarme con todas las consecuencias a cogerte de la mano por donde les podria parecer bien.

Dos luces que no son tus ojos, son las luces del tren y una altura por encima de cada farola de la calle porque me baje con vértigo y vómito de tu feria 

La diferencia entre lo próximo y lo siguiente era tan solo de un minuto, con tan poco tiempo volví a por mi seguridad, estaba muy hasta los cojones de pensar en sacar el veneno.

domingo, 9 de abril de 2023

Te deseo

Te deseo amor porque eso es lo que quiero justo ahora.
Te deseo porque te quiero:
Con toda la parte oscura y la idea de lo malo que pudiera llegar a ser.

Te deseo amor, porque amor es lo que quiero.
Te deseo porque no lo puedo evitar, y si lo evito sufro y por pensarlo me acabo y me enfermo:
Con toda la luz y la parte de tu sonrisa, esa buena que podría ir a mucho mejor.

Así debería ser quererte, sin planteamiento, medida ni límite.

sábado, 28 de enero de 2023

Que buenos son los días desde que estás, Beatriz

 Ayaya y, vale ya.

Estaba tocado por las canciones de Natasha Bedindgfield: a veces sin escribir, otras con esas palabras...

Abría los ojos y no se me plegaban como cuando no quería, era voluntario, lo juro.

La canción no la encontraba y la siguiente fue de audición y baile, ay ahyahya otra vez.

Que se suenen los mocos con tus bailes, que aplaudan sus aburrimientos con tus volteretas..

Un poco borroso lo que te trae toda esta traca; es un abrazo y un beso de esos que hunden los carrillos.

Eso.

El poder curativo de un vermut al sol

Tienen la capacidad de ponernos en otro plano, de llevarnos a un lugar mejor.
Son distracciones placenteras.

Un buen vermut en la Foia, una llamada porque no te puedes ver.

A mi lo que me ocurrió es que compartí un rato del sábado por la mañana con alguien que no conocía.
Eyyy!!! No te animaste...
No, al final no. No todo funcionó bien esos días, 

Sólo tenía que hacer dos cosas, y con que fueran regular, valdría.
Una si, la otra me parto; la típica que deshaces con cara de tonto un día después.
En el momento en el que escribo, dudo de haberme acordado.

Y por eso mismo son tan bienvenidos esos vermuts al sol.

sábado, 31 de diciembre de 2022

S26

Nervosio,

Que bonito y que asqueroso es todo esto, se me juntan las cosas y los sentimientos.

Mira que tranquilo estaba pasando por encima de todo y sin fijarme en nada;

Lo bonito porque no hace falta buscar sinónimos, lo asqueroso porque si me quedo en nada, no me viene bien nunca y ahora menos.

Ayaiyai, que poco me preocupaban cruces, quebrantos, el maíz blanco en el Ceviche y las manifestaciones de linternas y gafas para ver mejor el menú del sitio ese que no se qué pasa con él en Chueca, la miraba tanto que no se dónde estaba.

Tanto canguis que me como los cojines de todos lo sofáses.

Mi secreto es la mezcla y se lo conté, soy tan tonto que le conté como funciona mi superpoder, se lo tuve que decir, estoy vendido.

Nadie sabe de esto, guardo los secretos de este encuentro escuchando canciones bonitas que me gustan y tratando de lllevar en la cabeza una historia con sentido.

Mis amigos (algunos) me han dicho que no debería declararme tonto o idiota, pero es que tampoco lo puedo evitar. 
Mi parte tonta es obligatoria, está y no me deja ni se marcha.    

No pasa nada y lo que pase ahí se quedará, (claro, como si pudiera ser de otra manera). 

Menuda inconsistencia cerebral, me doy cuenta, tranquilidad que da a veces lo que vete a saber qué de qué.

Veamos, un momento que vuelvo a ella; regreso volando por medio de esa canción en la que alguien enciende la llama y la otra parte arde... "y no se mi amor cuando volveré", eso es ¿antes de salir, eso es cuando nos vemos otra vez?