En el tren de las 14:16, con una maleta roja, con cara de que no se lo cree, de que no se cree que cae en mis manos, sencillas, huesudas, anchas y con alguna línea que nadie entiende
En la estación a las 14:20, con lo puesto, con cara de que no sé que pasa, de que no sé que pasa al dejarme coger por sus manos, cálidas, dulces, siempre sonrientes
4 manos que a veces no resultan suficientes, noches que cambian y quieren llamarse semanas, aliento que desfallece, sol que adorna su sonrisa, y sonrisa/ornamento envidiada, deseada por los simples que no son tú
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