Mañana, mañana!!! y al día siguiente le pegué una patá a la puerta
pensé que no tendría qué decirte, y se tuvo que callar, no me parecía que procediera ni dejarla respirar
Por mucho que me empeñara, terminó hechándome en cara y entre lágrimas que aquel gesto no fué bonito, y que si no tiró del freno de mano, fué por pura inercia, que no hubiera nada contra lo que chocar fué casualidad, y más aún que se pudiera explicar
Con ojeras en los labios, y los párpados algo cortados, volví a quedarme solo, no le dí nada, ni causa ni razón, y me dejó un pretexto para tirar un muro de hormigón, nada, pero nada
Prosiguió el espectáculo, al día siguiente, y alguno más, y mañana, mañana
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