Una vez que la situación se plantó ante mis narices, y frente al coche de alguien
lo dejé todo apartado por comerme sus patatas, y beberme su ginebra
de rodillas me miré en sus lágrimas de alegría, y ella sentada me miró desde algunos pasos que no andaban del todo bien
Me miró creyendo que yo no lo sabía, y dormí a su lado solo arropándola, dejándola respirar
no creyó que fuera más bueno que el pan, miró hacia otro lado, y tapó su boca con los ojos como platos
en cada una de mis preguntas, obtuve la concentración de sus ojos, la tensión de sus labios, y la tendencia a continuar
Hoy sin marcas en las caderas, ni arañazos en la espalda me pregunto separando las cejas, cómo es posible, como puedo
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