Comenzó a subir por otra calle, a bajar por la opuesta, a comprar el pan en otro lugar, cruzaba miradas obligadas hacia otro sitio, esa no era vida para ella si se trataba de hacerlo todo al revés, si el sacrificio consistía en ser un tronco carcomido.
Comparar con lo más parecido no producía más que urticaria, reconocía con poco orgullo que rellenar el paso dado con una nueva suela al menos asustaba el aburrimiento... pero no lo ahuyentaba
No hay comentarios:
Publicar un comentario