martes, 7 de enero de 2020

Despierta tampoco lo entendería

No me dio tiempo a ponerme la careta de Spiderman, es rápida y sigilosa, maldita sea, estaba de espaldas mirando el plano del metro, se me erizó tooooda la espalda y allí terminaron los paseos sin sentido, al menos solito. 

Ni falta que hizo hacerse preguntas, se fueron respondiendo con cejas arqueadas, aquí no usamos interrogaciones.

Tres personajes que estaban según sus palabras "casi normales pero un poco antes" propusieron unos dardos, la partida no fue justa, ellos estaban regular prácticamente desde las 12:00 y cojones, ya tocaban las 22:00.

La chica de la gorra tiene frío y se mea, pero tira del pomo, me encanta cuando hace aspavientos y me parto cuando Susoca la invita a empujar la puerta.... y se abre, que risa, si, si y todo al hueco sin tocar bola, tenemos un Nobel al despiste y la continuidad.

Una vez más termina manchándose la boca de tiza, no se que voy a hacer con ella, casi siempre elijo quitar el azul, me gusta mas el rojo carmesí.



    

Antes de que llegara

Que claro estaba todo hasta que pasó por el torno, coño, por un par de segundos no fui capaz de escuchar absolutamente nada, y de camino a la escalera mecánica que bajaba en ese momento a no sé donde (ni puta idea señorías), recuperé poco a poco la gravedad sobre los pies y la miré a los ojos, dice que habla muy rápido, así que es posible que entonces la estuviera mirando a la boca.

Al tiempo que compruebo si las palabras que escribo llevan tilde o no, me quedo vacío y me da mucha lástima no poder contarle que anoche la chica del torno me apoyaba las piernas de camino a Avenida de América, seguro que lo que a mi me hace feliz, a el le habría hecho sonreir.



lunes, 23 de diciembre de 2019

Estoy en la estatua

Al tiempo que dije -30 de diciembre- me encontraba escribiendo -19 de septiembre-, "Yo eso no lo he visto nunca", y sonríe con esa enorme boca tan bonita"

Horas después me encontraba mas o menos en las mismas, pero mirándolo desde fuera, la que escribía era ella justo debajo de una enorme viga castellana, según me cuenta: si se acaba el mundo, sólo la viga seguiría rotando, "y a mi no me jodas", nada de patadas en el culo, "a mi me llamas a un taxi".

"Sal a la plaza", pues estoy en la estatua, y llegando desde cómo me imaginaba las ganas de verla, me la encuentro con la boca tapada, la ONU lo considera crimen de guerra, esa boca hay que enseñarla, el público lo pide (con estatua o sin ella).

Otra noche más sin darme cuenta en la que lo peor es bueno, en la que están sus hombros, sus piernas, en la que se cambia el pelo de sitio y pára el autobús, úf, siento que me senté poco cerca. 

Y me hace bajarme de la silla porque me toma el pelo, porque Broadway cambia el libreto y la bofetada que me dá es con la mano abierta, nadie me habla así, mi cara de asombro va de vadén en vadén, "he venido" o "estoy aquí", no recuerdo cual de las dos me gustaría mas que hubiera dicho, en ese preciso momento andaba perdido seguramente con su nariz.

Y vuelve su nariz, más cerca, en mi cara, pasando frío y hagamos justicia.. en esa noche bajo la luz de una farola que podría haber estado encendida toda la noche. 



viernes, 13 de diciembre de 2019

Mira, asoma que tiene guasa

"Que al final se puede enterar alguien"
Es la prudente conciencia frente al trastorno del disparate

Y que más dá, pienso yo, total, rodeados de gente hasta cuando nos quedamos solos

La audiencia, eso si, de ficción, aplaude y pide un gesto de derroche, de los que te dejan dormir, de los que recuerdas cuando no piensas

La audiencia, esa que presiona y siempre está presente, esa que desaparece con cada gesto, cuando estás sofocada, cuando colocas una mano en la cadera mientras sujetas una flecha, una moneda, o nada con la otra

He apreciado sobre todo el silencio y nada más que una sombra en mis brazos, ahora detona y tiene silueta, recorta de lado en total silencio todo lo que ocurre 

martes, 10 de diciembre de 2019

Bolígrafo de cabecera

No debería pasar por la lógica, nada de esto lo tiene, si habla la ginebra me mira a los ojos y sonríe como si acabara de despertarse, es casi tan bonito como una bolsa de nubes sin abrir, brilla como un envoltorio al vacío, me colma y me desinfla.

Empuja mi vaso con un dedo y no ve bien que el mío la señale, con el pelo sobre los ojos habla para que no la entienda, para que me derrame, para que a partir de ahora pueda escribir, y la mire, y la mire

lunes, 9 de diciembre de 2019

Rifingorio 1'66

Desde el andén del suburbano hasta la entrada de la taberna se mascaba la tragedia, el drama del sistema métrico fué empapándolo todo.

La chica del escenario nos contaba como una amiga argentina se asombraba por cómo los españoles no paramos de hablar ni aún en un concierto, yo lo estaba deseando, ¿acaso debería callarme cuando la tengo cerca?, lo siento argentina, necesito que me hable.

Lo que si tenemos en España son contradicciones, una de ellas es la "cocina abierta todo el día" que cierra a las 23:30 (???), y por lo bueno, los camareros que nos salvan la vida al llenar el vaso,  prestarnos un bolígrafo o darnos las buenas noches.

Volvamos por un momento a las primeras frases de este relato y a las últimas de aquella noche, ya sea en el museo del jamón o frente a un filete de pescado; puedes ser moderna, cosmopolita, instagramer y volverme loco con esa minifalda, pero no mides 1,70. 

domingo, 24 de noviembre de 2019

Un poco de algo

Olvidé el mundo mirando sus blancos nudillos, escuchando sus replicas mientras buscaba un sitio donde oirla mejor bajo ningún hueco sin atronadores bafles de bar.


Recordé y repetí que así no suelen salir las cosas, y qué bonitas sus pestañas con tan poca luz.

Saciamos el hambre de media tarde con tarta de madrugada y reparamos el cansancio con una larga charla que acabó en aquella parada de autobús.

Ahora me planteo peguntarle si todo fué como creo que ocurrió, o si sólo es así como parece.