lunes, 21 de diciembre de 2020

Que ilusión, todo sorprendentemente bien para el año tan raro que ha sido

De acuerdo en que no todas las hojas son iguales, ni las huellas, ni los corchos de las botellas, ni la esperanza de cada uno, menudo atrevimiento.

Me quedo con las buenas intenciones, con los gestos y respuestas que a razón de "que ilusión" te llenan el día, me da lo mismo la época del año y el momento, de verdad que si.

sábado, 19 de diciembre de 2020

Vamos, deberiamos

Que prefiera lo que elijo frente a lo que hay en los puestos, es escandaloso, si, los puestos no son nada seductores, y girarme en plano a mirar a otro lado, venenoso.

Chico, esto porqué es, ¿qué necesitas, qué te ocurre?, pues amigos míos, los míos son los mejores, os lo aseguro, pero nunca nadie me lo preguntó, en los peores instantes, se filtra el miedo por telepatía y se cuela hasta la goma de los calcetines, a mi me pasa igual.

Durante sextercios de noches insomnes soñé con algo, los cuadrantes, más concretos ellos aunque sea por el nombre, dejaron sólo sueño y más ganas de dormir.

Hace ya  mucho el amor de plástico y las noches sin control, los consejos a borde y pie de barra no sirven ahora de nada, nada de senos de regalo pendientes de aprobación tras atrevimiento y copa.

Pido lo que no puede ser y estaba a los pies del autobús que esa noche nos llevó a lo que solo a uno sintió maravilloso, imposible incluso a día de hoy.      

lunes, 14 de diciembre de 2020

Hoy a con y

Se pone difícil plasmar lo que sea cuando el contacto está limitado por uno mismo.

La frontera está tan lejos como que los que quiero no tienen nada de mi.

No estamos muertos, ya, y la cajera del hiper ya me dijo: no pierda el respeto, pero tampoco el miedo; joder, lo clavó.

Que no entiendan el título de este post viene a que elegí las palabras impares de una frase, y a que si anteponemos la fantasía, vale casi todo.  

viernes, 20 de noviembre de 2020

Arbonabuse

Lanzada va una flecha disparada, si debo rimar, marcha afilada y la diana de destino debido a los impactos, ablandada.

Fuera de bobadas y asuntos sin sentido, podría contar unas cuantas, justo ahora si no se trata de despejar la incógnita, la dejamos en el mismo sitio y vamos justo a otro asunto. Escribir con sentido y siguiendo algún tipo de hilo, se me antoja difícil porque si escupes o vomitas, sale como sale, sin estilo ni gusto.

Que nadie ni ninguno se enfade, la caja es grande y capaz de afectar a cualquiera, deberíamos ser capaces de leer, entender y debatir, nos falta y a mi el primero, capacidad de asimilación en condiciones adversas.

Es posible que al tenerlo todo rápido y en casa, nuestra capacidad crítica se limite al salón y el mundo sea demasiado grande para transigir.

Quedaba medio de todo, marrón, negro, azul, da igual el color, quedaba mi parte en fracción a medias, como la vez en la que me miró como pidiendo explicaciones por un beso, sin intención de volver, de arrojármelo, labios fríos y vuelta a casa, caza, al  momento.

martes, 17 de noviembre de 2020

La razón de la razón a entender

Marcó la diferencia porque pidió ayuda en un momento muy jodido, a un extraño, a mi.

Lo que le dije quedó con su cara entre mis manos, desde ese momento no dejo de escapárseme de entre los dedos.

La películas, las canciones de amor, ni las comparaciones dieron ninguna clase de consuelo, fue tan suave que ni disfrazando lo que sentía dejo ningún rastro. 

Rocking in, Jumping in

Se me acabó, que atropello, no hay derecho, ¿pero que es esto?

Al fin un par de botes de pintura dejaron todo claro empapando el papel, ya era hora, por el momento.

La cocina me atropella, los cazos y las sartenes, me invaden. Todo lo demás también, tom, tom, tom... suena lejos, más de lo que piensas, si, mira que cuesta.

Empiezo a entender que hay que leer un par de veces lo que escriben los demás, interpretar los deslices, las interpretaciones.

Más cómodo que nunca desearía compartir este cojín con otro culo, con el tuyo, es una lástima, el tuyo llega tarde.

Esta la recogí un tiempo después de darme cuenta de que algo me faltaba, nadie me lo podía dar, seguro, abrázame, pero esto no está en tus manos, se escapa a todo lo que sabes, grita, olvida, cerca, lejos, ahora da lo mismo.

Para mi, no valdrá nada, no habrá telón que cierre esto, comparar a un hallazgo que grita por la transparente vía de otro amor, no hay nada que hacer.

Cuando quieras puedes preguntarle a la cajera morena, lo sabe todo.

jueves, 12 de noviembre de 2020

Ecohorizonte y otro día más

Me costaba muchísimo meter en la misma bolsa de basura los restos del día a día y los jodidos envases de plástico tanto de bebidas como de limpiadores y detergentes, un problema en aquel momento más orientado al espacio y la resignación que a tratar bien el aire, el suelo o el mar, tan lejos de uno que no supone una preocupación. 

Esa fue la razón por la que empecé a reciclar, nada de conciencia ni de respeto al entorno, mi intención navegaba hacia ser práctico y no descuajeringar todo de camino al cubo gris con tapa naranja.

La vergüenza algunas noches al ver tres cubos cerca del portal y sólo una bolsa en mis manos, me empujó a separar también el papel y el cristal, dadas las circunstancias, no me venía nada mal darme un paseo de vez en cuando a los contenedores de la esquina.

No se trata de beber la cerveza a morro en el grifo del barril, debería ser tan fácil como poner la lata en la bolsa correspondiente, hablar de un futuro verde, sostenible y posible, es esto último, posible.

(Texto publicado en el nº 6 del magazine "ventanas abiertas: Cuidando el planeta, nos cuidamos todos"