Se me acabó, que atropello, no hay derecho, ¿pero que es esto?
Al fin un par de botes de pintura dejaron todo claro empapando el papel, ya era hora, por el momento.
La cocina me atropella, los cazos y las sartenes, me invaden. Todo lo demás también, tom, tom, tom... suena lejos, más de lo que piensas, si, mira que cuesta.
Empiezo a entender que hay que leer un par de veces lo que escriben los demás, interpretar los deslices, las interpretaciones.
Más cómodo que nunca desearía compartir este cojín con otro culo, con el tuyo, es una lástima, el tuyo llega tarde.
Esta la recogí un tiempo después de darme cuenta de que algo me faltaba, nadie me lo podía dar, seguro, abrázame, pero esto no está en tus manos, se escapa a todo lo que sabes, grita, olvida, cerca, lejos, ahora da lo mismo.
Para mi, no valdrá nada, no habrá telón que cierre esto, comparar a un hallazgo que grita por la transparente vía de otro amor, no hay nada que hacer.
Cuando quieras puedes preguntarle a la cajera morena, lo sabe todo.
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