martes, 29 de abril de 2025

El apagón del 28 de abril de 2025

El apagón del 28 de abril ha dado mucho de sí, sobre todo en la calle.

El día soleado nos empujó a tomar la calle por obligación o por devoción, mi parte responde a la devoción, sin poder trabajar conectado, me marché a comprobar si la matriarca seguía de alguna manera con todo en su sitio.

Vuelvo a repetir que el día tan soleado nos puso como girasol disfrutando, y me encontré por la avenida con Paloma y su padre, Carlos.

Yo: (Bromeando): "Pero bueno, escacharráis España y os sentáis a disfrutar del desastre con una cerveza"

Paloma: "Anda claro, y porque mi padre no puede subir 9 pisos sin ascensor"

Yo: "no me vale como excusa"

Paloma: ¿Y que tal tu madre y tu sobrina?


Aquí resumo porque le cuento lo bonita e incomparable que es Carmen, la increíble y cautivadora niña calva.
Por otro lado, mi madre es increíble aunque no está calva.


Me pasé el día elucubrando con Consuelo la autoría y causas del apagón, no lo conseguimos solucionar.
Llegó a participar en todo esto Mario, que le dió un poco de luz al día de dudas de su abuela.

Debo decir que la alarma me llevó a hacer acopio de fruta, pan, donuts y cerveza, el apocalipsis no era para menos.

Ya un rato largo después, cada uno contaba su experiencia; que si Eurovisión, que si el paseo nocturno por el Prado, chapuza, centrales nucleares, todo muy surrealista y vaya día bonito.

Lo más destacable en mi vida a partir de las 21.00:

-Uno: Una vecina que se acerca a su churri y le dice "ay, no te había visto", ¡¡smoacccccthx!!

A todo esto su hija replica;

"Ni que esto fuera "Romeo & Julieta", (tóma).

-Dos: De los interiores del bar sale un señor Parlanchín que se dirige a una señora china que parece no hablar español: "El sol... (forma una figura circular con las dos manos)...que se va poniendo y después la luna saldrá".

La señora sacude los brazos como si estuviera haciendo ejercicio y lo hubiera entendido, poco a poco se va despegando de la conversación y del señor, y cada uno mira para un lado de la calle. 

El grupo de disuelve. 

-Tres: Muchacha morena con cazadora vaquera a señor en chándal con auriculares sin contemplaciones:

"La euroliga de baloncesto me la suda".


No sé en ninguno de los casos de donde viene el inicio de cada conversación.
No importa porque fue muy bonito ver hablar a todo el mundo con los demás, sin diferencia de edad y mirándose a la cara.

domingo, 13 de abril de 2025

Parado, detenido

Esta tarde llovió, y en mitad del chaparrón atravesé un túnel subterráneo para llegar al otro lado de la calle.

Justo cuando mi cabeza empezaba a salir del túnel, un coche en marcha y en paralelo al mismo camino que yo realizaba, pasó por encima de un charco y me mojó espalda y hombros.

Fue divertido por lo rápido y cómico de la situación, que me hizo olvidar por un momento otra situación muy triste que arrastraba desde el restaurante del que había salido unos minutos antes y se agravó algo después en una cafetería a la que llegué después.

Busco la manera más abstracta de contar todo esto porque me sentí vacío, inútil, mudo. Quiero sacarlo muy nítido pero sin pretender verlo claro.  

Todo por no poder expresar ni compartir mi cariño, celebrar el pesimismo y ver que los más cercanos a mi tampoco lo pudieron hacer y se sintieron igualmente frustrados.

Este es mi texto de grito y enojo por algo que me hace llorar mientras nado sin poder ver ni saber a dónde me llevan mis brazadas.

Me siento muy pequeño.

Esta es mi manera de contar que llovió, si, pero como en las canciones tristes.

domingo, 18 de agosto de 2024

Alien Ideal

Hola, 

Las cervezas, tortilla, conversación, entrega y presencia de los allí presentes fue inestimable, no tengo manera de agradecer estar con ustedes salvo de aquesta manera.

Pasaríamos a las presentaciones que me hicieron por exclamación, tam-tam y susurro.
Explicarlo y darle sentido se llevaría la magia. 

A la derecha una, a la izquierda la otra, detrás de mi el ángel purificador.

Tres, fueron tres y aun así las butacas de la sala del Cine Ideal en Madrid me dieron cobertura con las mejores personas posibles.

Tuve a la blanca y roja marquesa a la izquierda y los sinceros rizos castaños de la Preminger a la derecha.

Midian, Miriam, las razas de noche también estuvieron, y me perdonen la falta de atención a la fila trasera que trató de salvarme de las palomitas con sabor a queso, porque la indigestión se planteaba totalmente irremediable.

No entenderán la razón por la que esto se escribe, y no es más que la respuesta a la suerte de pasar la película con ustedes.
 
Por mi parte podemos dar la humanidad por perdida, saludos y besos.

sábado, 3 de agosto de 2024

Lo más bonito

Lo más bonito de todo es tener lo más cerca posible eso que más quieres, lo que más te gusta.

Insisto en lo primero: lo que más quieres.

Algunas de esas cosas las tienes sin esfuerzo, siempre y desde el principio.

Otras van llegando con el sacrificio, la insistencia y los huevos que pones en la mesa, pues eso, muy bien.

No vamos a discutir ni de casualidad las cosas que pierdes por el mal uso, pero las que se van porque si, con sopapo instant deluxe; esas son las que sacramento y querello cada noche y cada día al techo de mi habitación.

Todo el mundo se queda tonto desde entonces, nos damos cuenta los que sabemos que es un injusto y desproporcionado abordaje a la razón y la costumbre.

Por eso cosimos rodilleras en los pantalones y decimos con las ojeras cargadas; "hay que dejarse alegrar por el camino mientras la grava y el sopapo no se lo lleva".

sábado, 4 de mayo de 2024

A medio salir, a punto de llegar, o

LLevo dos onzas de chocolate negro en el bolsillo de mi cazadora marrón, huele a piel dulce y cacao.

No por mucho madrugar amanezco contigo, no es mío, es de Bely Basarte y los tres sabemos que las mañanas pesan y la noche; la noche termina con todo.  

Estoy muy cansado de las canciones de amor, mucho más que Julieta Benegas.

Tostando pan recuerdo aunque yo no lo vi, que su tostadora es igual a la mía pero con un botón azul, no rojo.

Y ella no entendía nada, la frase me la regalan Despistáos, las cosas se me deberían olvidar.

sábado, 11 de noviembre de 2023

Una estrella para ella con conocimiento de causa.

Esta noche trataba de dibujar una estrella.

Después de pasar varias páginas del cuaderno lleno de garabatos, puntas y formas que de estrella llevaban lo que yo de jugador de cricket profesional: coño, me puse a darle vueltas a esas promesas de bajar o dar la luna y las estrellas que hacemos a veces por amor.

Qué vértigo, ¿no?. Se me pone muy cuesta arriba, es mucho prometer.

Para la muchedumbre que lee y se da cuenta de los detalles; el título de este texto es un pareado facilón. Oiga, del todo sincero.
Zanjamos este tema y sigo.

Vamos retomando el dibujo de la estrella que llevaba a cuestas:
No conseguía resultado que me dejara ni un poco contento o resguardado del frío. 
Claro, es que vais prometiendo la luna y las estrellas. Joder, a uno no le sale ni un garabato medio aceptable que presentar a alguien a quien quiere (repámpanos es una estrella, la neurocirugía no tendré que sacarla del cajón).

Después de un par de horas haciendo otras cosas y desviando la atención, terminé plasmando la estrella en una hoja de papel. 

A mi estilo; ahora que la miro está todo muy liado y con pinta de otra cosa que no fuera una estrella. 

Vaya, le preguntaré a Fuen si necesita un tatuaje tribal, un entresijo o algo concreto, vais a tener razón los que me conocéis; se me dice una cosa y hago lo que me sale de los huevos.  

sábado, 24 de junio de 2023

Inmenso elemento

Nos sentamos en la misma mesa vestidos con la misma ropa.

Cada uno contaba sus cosas diferentes a las del otro; podemos hablar de sintonía regalada.

-Intentaré hilar de manera que se entienda algo.
(Nota: prometerlo no significa que funcione).

Alta traición de los apuntes tomados la pasada decena, si tampoco pude fiarme de las notas tomadas en papel: todo pintaba tan mal como lo poco que hablaba.

No pasó nada porque no pasó nada, pero si hubiera tirado un poco más fuerte el separador del restaurante, Cervantes tendría un amigo manco.

Eché de menos un brazo por el hombro y eso no es cosa tuya desde hace ya mucho, no estabas.

Fue imposible decir adiós a los razonamientos que rondaban la mesa, que poquito margen con las esquinas y no hablaremos de las patas; firmes y bien calzadas.

Tengo un doctorado en malas sillas y asientos convenientes, no ayuda si el fin es contribuir.