Mira, haz lo que debas, pero cuando todo esto esté donde debe, cojo hora y muerdo tela me mires como me pongas.
Entrar a matar sin chaleco antibalas tiene sus inconvenientes, más si escuchas con otros planes, pensando en mirar otros ojos.
No te pondría en un compromiso, esto es raro, pero después de todo ¿lo de menos es ponerse a saber, no, Broadway?.
El que pregunta obtiene respuestas, y la mía tiene la piel pálida.
Después de toda esta parrafada, como no me entero de nada, dime si lo que quieres es lo que creo que quieres, o después de tanto tiempo resulta que te hiciste un trasplante de cerebro.
Es posible que lo necesite, pero no para aclararte aún más el blanco.
Finalmente fueron dieciséis, dieciséis canciones, salvé tres y no por ser mucho peores, las quemé porque no quise hundirme aún más, elegí tres más, otras tres canciones, de las mías.
Las que me llevan donde quiero estar, allí te escucho hablar como antes de todo este sembráo de tirria y sal.
miércoles, 29 de abril de 2020
Escribes como si estuvieras ciego
Me toca tirar a mi, ¿debería callar por si afecta?, no, por mucho que os quiera.
Préstamos, los que me dejan, soy un canalla honrado, poco me he llevado.
Lo intenté, lo prometo, traté de escaparme, coño, ya no quepo por la rendija.
Quise componer algo grande, hacer una cosa que además de merecer la pena, fuera impresionante.
Al mismo tiempo me reía al hacerlo, mala señal cuando uno se ríe de sus propios chistes.
Como resultado, una decepción, no podía ser de otra manera, exigencia y placer, mierda, no sirve.
Me pongo a ello, busco una palabra y el resultado es: -última-, el decía mucho "cojones"; todo esto choca con mi filosofía del optimismo.
El final es inevitable, y no por ello malo, pero puestos a disfrutar del achaque, que sea sin fin.
Lo puntos tachados y redondeados en mi libreta son de otra tinta, de otro bolígrafo, para la tinta no hay goma de borrar que funcione.
Venga lo que venga, traiga lo que lleve, "quedóseme por acabar de llegar"; diría creyéndoselo.
Impresiona la falta de confianza en un hombro, es como cualquier otro, pero mejor.
Hasta la ocasión mil ofrece algo nuevo, algunos pudieron asegurarme que sentían rencor, mucho miedo y aún más curiosidad, todos se tiraron.
Préstamos, los que me dejan, soy un canalla honrado, poco me he llevado.
Lo intenté, lo prometo, traté de escaparme, coño, ya no quepo por la rendija.
Quise componer algo grande, hacer una cosa que además de merecer la pena, fuera impresionante.
Al mismo tiempo me reía al hacerlo, mala señal cuando uno se ríe de sus propios chistes.
Como resultado, una decepción, no podía ser de otra manera, exigencia y placer, mierda, no sirve.
Me pongo a ello, busco una palabra y el resultado es: -última-, el decía mucho "cojones"; todo esto choca con mi filosofía del optimismo.
El final es inevitable, y no por ello malo, pero puestos a disfrutar del achaque, que sea sin fin.
Lo puntos tachados y redondeados en mi libreta son de otra tinta, de otro bolígrafo, para la tinta no hay goma de borrar que funcione.
Venga lo que venga, traiga lo que lleve, "quedóseme por acabar de llegar"; diría creyéndoselo.
Impresiona la falta de confianza en un hombro, es como cualquier otro, pero mejor.
Hasta la ocasión mil ofrece algo nuevo, algunos pudieron asegurarme que sentían rencor, mucho miedo y aún más curiosidad, todos se tiraron.
lunes, 20 de abril de 2020
Te oigo a tirl
Lejos de las estupideces y de todo lo que estaba bien, el invierno y el infierno se acercaron más de lo que nunca creímos.
Voló todo lo que una vez tuvimos al lado, madre mía, que insignificantes las cadenas y las cuerdas que de repente nos ataban a cualquier cosa!!!!
Toca poner acento y tilde a lo que se acentuó y dije, entra en juego la otra oreja, puedo asegurar que estaba enfrente, creo que si, todo es tan frío que se me congela la boca, las orejas, ya me dirás como podré seguir diciendo cualquier cosa sobre lo que sea.
Y por lo que sea, caramba, en un segundo todo cambia, se vuelve a poner en orden, no lo quiere comprender, a lo mejor se hace la interesante, no termino de diferenciarlo, da lo mismo cuando la transfusión se va a una ilusión, la premisa para los rebeldes siempre fue la esperanza, para el resto la ilusión es suficiente, no jodáis herman@s, ¿nunca se os pasó todo sólo con oírla?
sábado, 18 de abril de 2020
Sábádá an la nacha
La taza del desayuno sigue todavía encima de la mesa del salón a las 04:00 de la mañana, la última vez que pude mirar su cara, escuchar como respiraba a estas horas, también estaba despierto, no es poesía en prosa, ¿debería estar despierto para poder mirarla, no?.
No soy descuidado, ni hippie, soy todo, ¿para que coño voy a recoger la puñetera taza?, la última vez que pasó la noche en mi casa aún cuando se marchó, seguían apareciendo cosas fuera de su sitio a la hora de merendar del día siguiente, y cada una que recogía y ponía en su sitio, borraba uno de sus momentos conmigo, así que no pienso traicionarme ni dejarla pasar.
Me acuerdo mucho de esa madrugada porque durmió con sus manos entre mis brazos, y ahora siento como si yo estuviera dormido todo el día, parece todo de mentira, hasta cuando me habla.
Me acuerdo mucho de esa madrugada porque durmió con sus manos entre mis brazos, y ahora siento como si yo estuviera dormido todo el día, parece todo de mentira, hasta cuando me habla.
Contrariamente a lo que resulta, la última vez que pude quedarme con su su cara, la encontré en la pantalla de mi teléfono, me apresuré a que se quedara como fuera en el cuadernito del Guille, con las cosas como nos las encontramos, con ceras, con carboncillo, con un bolígrafo, solté el rotulador y traté de contarle algo más que pudiera responderme para poder hablar un poco más con ella, y si se da cuenta de lo que tramo, pues mira, no creo que a estas alturas se lleve una sorpresa, ¿no?
A veces todo termina en una conversación sin ánimo de ganas, y en la ausencia de su cara en mi libreta.
Sigo instrucciones precisas, las mías y las que intuyo, las primeras contradictorias realimentadas por las segundas, es simple; lo mío y lo tuyo, tío, ten cuidado con las dos.
Que habría dado porque hubieran pasado algunas cosas, menuda mierda ahora que no las hice, que daría por algunas cosas, que daría por escucharlas, porque me las dijera, que daría por estar en otro sitio, si puestos a quejarse, sobraría tinta, terminaría lleno de mierda
Preciso como cada día que puedo hablarle, que me atrevo a verla, venga, vale, amigos, que las cosas no sean como yo quiero no significa que no quiera seguir con todo esto, con ello, con ella, adelante, vamos a hostiarnos tenga y lleve lo que lleve el muro ¿?.
jueves, 16 de abril de 2020
Dejamos de verlos
Por la ley de la costumbre el gris se convierte en habitual, no vamos a dejar por nada que el negro se nos suba a la solapa.
Lamento todas las perdidas que hacen llorar, que son tristemente inevitables y con los dientes apretados sólo dejan las arropadoras voces de queridos amigos y allegados.
Visto lo visto imagino que es difícil ser generoso, se complica dar pasos, y aunque sea fácil hablar desde fuera, tenemos entre pie y pie uno importante, definitivo.
Está en los que seguimos mirando, en los que tenemos todo lo que quedó pendiente para después.
lunes, 13 de abril de 2020
Ni puta idea about the tema
Me cago en todo, entonces se acabó, entre todo, entre las columnas de Callao, bajo las luces de Tribunal, en la sombras de aquella estatua, en la plaza de vete a saber donde, joder.
A la mierda todo porque si siento que estás mal, y yo también lo estoy, y si algo se queda en el hiperespacio,... que se pudra con todo lo que nadie quiere saber, si no hay problema, no hay solución.
Todo eso que fluye por los sumideros, ¿para que sirve? para nada, (ja, ja, ja) se mierdea y se mierdea, nada más.
Cualquier día de estos nos daremos cuenta de que soltar por soltar es nada más que eso, soltar y empezar, acabar por cada uno de nosotros, yo mismo tuve que reconvertirme en filósofo para cogerte la mano, coño, casi no llego.
Cada noche la misma espiral, la misma vuelta a lo mismo, lo que que siento es lo mismo, y lo que siento es que nunca llega a ningún sitio, a veces ni tu sonrisa es suficiente.
Me siento pobre pidiendo limosna, que me digan que debo pedir para que la confronta sea justa.
Fin.
jueves, 9 de abril de 2020
Un Bony
Compré un pack de tres Bonys, no recuerdo cuando, a primeros de marzo, creo.
Con el paso de los días, el negocio se presentaba cada vez peor, imposible mantener a flote los tres pastelitos.
El último terminó detrás del pan de molde, y reconozco que fué casi peor, esconderlo no evitó sueños húmedos cada noche con él.
Decidí ser fuerte y mirar la fecha de caducidad, de esta manera podría comérmelo una vez que terminara la cuarentena, bien, marcaba el 11 de abril.
Se convirtió en una cuestión de estado, lo consulté con los más allegados, el asunto era lo suficiente importante como para tener en cuenta otras opiniones, incluso las veganas.
Y cómo no, las respuestas fueron dispares:
*"Guárdalo hasta navidad, no pasa nada, de verdad"
*"Cómetelo ya, ¿cuanto llevas sin follar?"
*"Mira, queda poco para tu cumple, ¡sácalo entonces!"
*"No pienso entrar en tus juegos mentales"
Del Bony quedaron alguna miguillas en un plato el 4 de abril, día de mi cumpleaños.
El evento fué retransmitido por videoconferencia con velas y todo, le sobraron 7 días, fue un luchador y un valiente.
Ahora planteo la siguiente cuestión; ¿hasta cuando debo guardar el envoltorio como recuerdo?
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