Bien, busqué a una mujer morena con medio uniforme rojo, y puedo asegurar que fué bastante confuso, medio Madrid estaba de acuerdo en crear el caos.
Me hice el interesante de reojo cuando la ví llegar, en parte por recojimiento, en parte por joder. Para mi sorpresa ella también y con toda seguridad por los mismos motivos, estaba claro que no podíamos quedarnos solo ahí.
Antes de nada debería aclarar que medio uniforme no es rojo; es negro, ya podía yo mirar y mirar, me rebasaban las ganas de verla, allí quedé pasmarotado mientras me hablaba y yo no oía nada.
No fui capaz de sacarme una sola palabra, quedaron tantas que se complicaba elegir, fué notable y frío, cálido e insuficiente.
Me sobraba tiempo y le soltaba a alguien que no era capaz de hacer media, que se me hace muy difícil sentirme bien y muy fácil culpable por estar así, es todo una oportuna locura.
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