domingo, 29 de marzo de 2020

Durante el cambio de hora

En alguna ocasión, de vez en vez, y de cuando en cuando la canción no es tan bonita, la melodía pegadiza resulta dulzona y empalagosa, la razón de la razón es un gris inconveniente, pues vaya, eso no importa.

Con mucho tiempo para gastar, gana el vértigo, y aunque no haya nadie cantando entre las vías y tarde en pasar un tren para finalmente no atropellar a alguien, te puedes cagar de miedo; puedes tener todo el que quieras, es importante, pero da igual.

Importante es seguir teniendo en cuenta, que no hubo suficiente.
El dolor de párpados lo cura no dormir con ella esperando que vuelva.

Que bien todo! que bien que sucedan las cosas así, pasar por ellas y después leerlas, y que lástima cuando resulta que se acaban.
Caramba, veo bolsas de pólvora amontonadas en el pasillo y hacer como que no están me duele casi tanto como llevar sin verte las guerras púnicas.

¿Se tuvo en cuenta que aún hay esquinas de la casa sin carbonizar?
¿Barras con vasos medio llenos?
¿Miradas con envidia sin razón de ser por estar tibios, y las manos en los bolsillos?

Todo eso importa si ocurre, que inoportuno soy a veces, no espera, ante cosas que no suceden, esto es grave y escuece, ¿tendré que ir a lamentarme por todo ello sin poder componerlo de buena manera?.

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