Estos artistas siempre llorando, con sus cosas tristes, que si un beso, que si dame la mano, que si no follo.
Aquí me tienes, como ellos, quejándome de los demás y hago exactamente lo mismo, me refiero a los artistas y a los demás, a todos, soy peor incluso que algunos de ellos.
Apunte realista: resulta que me pongo a mirar sus besos desde lejos, que cojones, como si pudiera.
Los ojos de cerca si que los pienso, tiene su parte científica y real, en fin.
Mientras escribía comiéndome un vaso de grifo y el plato de una tostada de jamón, el chico de la mesa de al lado, muy educado y manteniendo las formas; lo recalco porque es muy importante, le llama la atención a la camarera que le ha llevado las cosas a la mesa, y le suelta sin ningún tipo de letargo:
"Me alegro de verte, estuve en todos los locales de la zona, y al final resulta que te encuentro en este"
Ella entra en un momento de pausa, y lo mira a los ojos.
Él, sigue con su: "He recorrido todos los sitios, y te he visto aquí"
Vaya, vaya: ella afila el pico del cuello de su polo negro un par de veces y le responde: "Y yo sin enterarme, muchas gracias por venir, ¿necesitas algo más?"
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