Ahora que manifestantes de un signo y del otro se han partido la cara, podemos levantar la barbilla y asegurar con firmeza que somos mucho peor que cualquier mal, infección ó virus que nos aceche.
Sufrimos dos afecciones graves e incurables, la poca memoria hacia cada uno, y el poquísimo respeto y consideración a los demás.
Aún así, a cada momento entorno los ojos y me pregunto ¿pero que nos pasa?.
Creo, y me encantaría escuchar lo contrario; somos hormigas independientes, vivimos en comunidad mirando de reojo a nuestros semejantes con intenciones formuladas a base de vinagre y pólvora.
Mi grito de rabia viene porque en los momentos de debilidad disparamos a la viga carcomida de madera que sostiene nuestra propia casa, porque condenamos a nuestro hermano o hermana por un ideal, que no me interpreten mal, un ideal siempre es bueno hasta que se llega al hijoputismo, piénsese un poco, por favor en las consecuencias.
Nos vamos a extinguir por idiotas, todos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario