jueves, 3 de septiembre de 2020

Zapateado

Tacón-punta, punta-tacón, durante mucho más tiempo del que tengo para contar, pasé de babor a estribor y viceversa, algunos entenderán mejor picado-contrapicado, al contrario vale igual.

Una gran suerte que los pies que me calzan, lo hacen bien y en su justa talla; hubo noches toledanas, suelas que desearía no haber visto y tapas que nunca olvidaré.

Si algo se me queda corto, podría ser el tacón, asunto poco importante que compenso con mucho empeine, en mi mundo es muy importante según qué arte, qué ante, la piel y el baile, !ah, el baile!.

(Texto publicado en el nº 4 del magazine "Ventanas abiertas": Rutas internas y paisajes poéticos".

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