lunes, 22 de febrero de 2021

El teléfono no me gusta

Agujereando las noches en las que el sueño no me ajunta, me dejé los codos en el marco del mirador, las ganas en el aire que bien bufaba y en cada vez que dice: "por doquier".

Pico y trato de llevarme el beneficio sin que se note demasiado, se puede ser discreto y ganar, no tengo las mandíbulas de un gran tiburón para robarles a todos el bocadillo.

De mis bolsas y cajas saco el invento de cada noche. De cabeza con la ayuda de colores y mezclas sin sentido, que según avanza el segundero encajan el principio y el final de cada cosa que me pasa o me ofrecen.

El teléfono no me gusta, prefiero en carne y hueso, la carne cruda y el hueso bien repelado. 

La próxima vez será guay, si hay que mirar un poco más allá, lo que me gustaría es que cada vez fuera mejor, sin migas.

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