En un momento como este, respiramos según nos dejan las pausas. Algunas sin importancia, otras para coger aire y las más gordas son las que se plantan como todo aquello que este desastre en el que no amar, o querer daba igual, pero nos importaba.
Nos importó no abrazar, besar, estrechar en nuestros brazos a los que significaban algo en nuestra vida.
Llegaron las limitaciones, las promesas, las exposiciones que tanto como deliciosas eran peligrosas.
¿Y cómo ser responsable y no racional?
No encontraba la solución usual ni con la razón, ni con el corazón, la situación así estaba, no era buena ni con ella.
Cierto que podría cavar, el túnel llevaba a ninguna parte y lo importante sería llegar donde estuviera.
No hay comentarios:
Publicar un comentario