Lo verdadero vino sin esperar, sin buscarlo y como alegó el tiempo; sin querer nada por ninguna de las partes.
Aún así, con cosas que hacer, lo importante está en el prójimo.
No supo a buena sopa el tiqui-tiqui sobre la mesa, o el taca-taca por debajo, y no tratamos temas pasionales, hablamos de los nervios y momentos que no podemos controlar cuando una incógnita es el día a día.
!Ea¡, que presión.
Es mucho más que curioso que alguien que tomó el silencio como tregua y remate me preguntara: ¿y si un día te pide volver?. Un no rotundo por supuesto a la que pregunta y otro a la que ni se sabe.
Quedó todo en nada.
En contra, mucho que exprimir lejos de conversaciones curiosas e impertinentes. Impresiona la manera en la que tienes algo cuando no esperas absolutamente una mica de nada.
Me quedaré un buen rato sin moverme para que mis apuntes corporales no sean registrados en ningún sitio y de ninguna manera.
Jodamos el martes, el jueves, bueno en principio el día da lo mismo. Lo importante es quedarse como siempre sin tener en cuenta las consecuencias, o como afecta a los demás.
Creo que fui lo suficientemente abstracto como para que ningún cerebro frágil siga sin enojarse. Que se mantenga tan corto como siempre!!
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