Afecta en ocasiones a las personas que más queremos y sin llevar intención de herir o hacer el mal.
Esas últimas palabras llevaron a más de uno a estar triste. Nunca me sentí peor que después de escuchar esas palabras: "ponlas donde no las pueda leer, en tus blogs o en donde sea". Me sentí como cualquier jilipollas que cayendo la que cae, hace el imbécil sin remordimientos.
Sigo sin poder hacer lo que me gustaría, y me da la impresión de que todo el mundo hace lo que quiere, ¿entonces, me quedo con mis sopas de ajo?, no puedo estar con mi familia, con mi chica, (cojonuda ella) con los que me hacen ser feliz, pero rodeado de personas de gente a la que todo esto les toca los cojones?
Es que vivo en Madrid.
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