Este relato viene a cuento de todo lo que queda bajo la alfombra, en oposición a todo ese molesto polvo que sobrevuela todo el día el salón, la avenida, los armarios y los frascos de formol.
Lo dijo ella: "siempre vuelves", sin embargo, cubriendo los párrafos se extiende la tela que un poco culpable se pega a las ingenuas patas que creían haberlo dejado ya dormido, que sencillo y simple.
Nunca por sencillas las cosas y los días te dan un momento libre, deberías mirar un poquito hacia atrás. No hace daño, lo arreglaría todo.... igual.
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