domingo, 8 de noviembre de 2020

Última y de víspera

Y ni morderse la lengua para no hablar, clavarse los dientes donde ya no se puede, descarnado este propósito de seguir adelante con algo en la mano, con algo sujeto que no es ni mucho menos aquello.

Este relato viene a cuento de todo lo que queda bajo la alfombra, en oposición a todo ese molesto polvo que sobrevuela todo el día el salón, la avenida, los armarios y los frascos de formol.

Lo dijo ella: "siempre vuelves", sin embargo, cubriendo los párrafos se extiende la tela que un poco culpable se pega a las ingenuas patas que creían haberlo dejado ya dormido, que sencillo y simple.

Nunca por sencillas las cosas y los días te dan un momento libre, deberías mirar un poquito hacia atrás. No hace daño, lo arreglaría todo.... igual.

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